Jóvenes se manifiestan por la libertad de presos del 1 de diciembre

Este domingo se define si quedan libres los 69 detenidos por los disturbios en el centro de la Ciudad de México el 1 de diciembre
| Otra fuente: CNNMéxico

Familiares y amigos de las 69 personas consignadas por los disturbios del 1 de diciembre se reunieron en las escalinatas del Ángel de la Independencia este sábado para exigir su libertad, en virtud de que consideran que las autoridades actuaron con parcialidad, informó la agencia estatal Notimex.

Se prevé que este domingo se manifiesten afuera del Reclusorio Norte de la Ciudad de México y a Santa Martha Acatitla, donde hay 11 mujeres presas, en espera de que la juez 47 penal, Patricia Mora Brito, dicte auto de libertad o de formal prisión, pues enfrentan cargos por alterar la paz pública, lo que alcanza una pena de cinco a 30 años de cárcel.

Ana María Topoleanou, fotógrafa rumana de 26 años , dijo a CNNMéxico que su hermano,  es colaborador de la revista Vice y otros medios de comunicación y fue detenido después de las 19:00 horas del 1 de diciembre, cuando los disturbios habían acabado, en las inmediaciones de la agencia 50 del Ministerio Público 50 de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), conocida como “el búnker”.
 
Mirceau, de 31 años, estaba encerrado hasta este sábado, como César Yaguno, un bolero; Mariana Muñiz, estudiante de teatro; Arturo Jasso, hombre de 40 años que paseaba con sus dos hijos, y Daniel Basán, estudiante y fotógrafo de una revista cultural, entre otros casos similares narrados por los familiares.
 

Fueron asegurados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) durante los disturbios ocurridos del 1 de diciembre en la marcha por la toma de protesta como presidente del país de Enrique Peña Nieto. Su versión coincide con la que dio este jueves por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF). Ana María añade que Mirceau fue despojado de su cámara, no tuvo un traductor para su primera declaración (no habla bien el Español) y que fue orillado a aceptar un defensor de oficio.

En medio de un ambiente de crispación conformado por unos 100 familiares y amigos de los detenidos, de activistas, abogados y granaderos en las inmediaciones del Juzgado 47, Ana María buscaba dar a conocer el caso de su hermano.

El 1 de diciembre, Mirceau salió a las tres de la tarde hacia el zócalo de la Ciudad de México, tomó sus fotografías y cuando algunos detenidos habían sido llevados a la agencia 50 del Ministerio Público, fue a seguir la historia. Vio una detención violenta e hizo fotos, luego fue detenido.

Lo acusaron de ser parte de un grupo violento –dice Ana María- y de haber cometido el delito de ataque a la paz pública en pandilla. Él, como otros detenidos, esperaban este sábado conocer su situación legal, ante la posibilidad de recibir entre cinco y 30 años de cárcel, si la juez así lo decide durante los próximos días, antes del domingo.

Ana María cuenta que su hermano llegó hace un año y medio a México con una visa de turista que ya expiró, por lo que podría ser enviado de vuelta a su país aún cuando obtuviera su libertad. Asegura que ya recibió apoyo consultar y tuvo un traductor cuando rindió su declaración ante el juzgado. Su defensa es apoyada por testigos, vídeos y personas que laboran con él.

Según la Liga de Abogados, hay otros dos casos difíciles -el de Rigoberto Zamora y César Yaguno- porque son personas que no tienen familiares que pregunten por ellos.

El primero de ellos proviene de Guerrero y dice no tener familia. Llegó a la Ciudad de México para buscar trabajo y el 1 de diciembre lo hacía en el centro de la ciudad, según uno de los abogados.
 
Y Rigoberto Zamora es una persona sin hogar que se dedica a limpiar zapatos en las inmediaciones de la Alameda y del Palacio de Bellas Artes, según lo confirmó la CDHDF en su informe preliminar publicado este jueves.

“Estando en las inmediaciones de Bellas Artes, jóvenes de la manifestación le sustraen su cajón de trabajo para agredir a los policías, cuando acude a recogerlo, los policías lo detienen", dice el informe preliminar de la CDHDF.

A lo largo de la semana, familiares y jóvenes se han concentrado en el Reclusorio Norte y colocaron mantas frente al Juzgado exigiendo la liberación de "los presos políticos".

Unas 100 personas pugnaban por la liberación de los detenidos. Algunos traían pruebas, unos llegaban a declarar, unos repartían comida. Todos ellos, junto a los abogados, acordaron no hacer manifestaciones que pudieran alterar el orden y perjudicar los procesos judiciales.

Amnistía Internacional, senadores, académicos y la sociedad en general han demandado públicamente la libertad de estudiantes y profesores detenidos arbitrariamente el domigno pasado.

El plazo para determinar su situación legal vence este domingo a las 18:00 horas.

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