La militancia del PAN vuelve a niveles previos a su victoria de 2000

Tras 12 años en el poder y la depuración de su padrón, los panistas son oposición con la misma cifra de militantes que los llevó a Los Pinos
Gustavo madero refrendo PAN
Gustavo madero refrendo PAN  Gustavo madero refrendo PAN  (Foto: )
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Autor: Tania L. Montalvo | Otra fuente: CNNMéxico

El Partido Acción Nacional (PAN) no solo perdió la presidencia frente al Revolucionario Institucional (PRI) en las elecciones de julio pasado; tras depurar su padrón, descubrió que su militancia era cercana a la registrada hace trece años, cuando tomó el gobierno después de siete décadas priistas.

Durante los dos sexenios que el PAN ocupó la presidencia, sus afiliados aumentaron en 85.71%. Sin embargo, después de que el partido regresó a la oposición —tras el refrendo de la militancia entre octubre y diciembre de 2011— el número de panistas disminuyó un 79.22%.

Este jueves, el PAN dio a conocer las cifras definitivas de su padrón, integrado por 216,685 miembros activos y 171,490 adherentes, simpatizantes formales del partido sin obligaciones y con derecho para votar en elecciones internas.

Esos 388,175 militantes panistas apenas superan la cifra que alcanzó la última campaña de afiliación Entra en Acción que impulsó el partido en diciembre de 2009, cuando se inscribieron 371,000.

En 1999, cuando Vicente Fox se registró como precandidato presidencial único, los afiliados al PAN eran 267,000. Seis años después, había 1 millón 104,000 militantes, es decir, en ese periodo hubo un aumento de 75.8%, según datos del PAN publicados en documentos de la Fundación Rafael Preciado Hernández, adscrita al partido.

Fox fue el primer presidente de un partido distinto al PRI después de 72 años.

¿Panistas de oportunidad?

La secretaria general del PAN, Cecilia Romero, dijo a CNNMéxico que han identificado cuatro grupos de afiliados que decidieron quedarse fuera.

“Hubo un número importante de mexicanos que se acercaron a nosotros solo para seguir a algún candidato en particular. Hubo otros que llegaron porque al haber ganado el gobierno federal, había posibilidades reales de obtener un puesto en el gobierno y llegaron al PAN en busca de alguna posición”, dijo Romero.

Según la secretaria general también hay un número, que es “imposible determinar”, de panistas que se “decepcionaron” del partido y decidieron no permanecer en él.

“Otro porcentaje de los que se fueron corresponde a los que llegaron a través de alguna forma de afiliación no individual y no voluntaria (…) que fueron inducidas a incorporarse al PAN por algún mal panista que aprovechó la posibilidad de tener seguidores para ganar contiendas internas”, explicó.

Sin embargo, Romero no dio nombres de los panistas que incurrieron en ese tipo de prácticas.

Para ella, la nueva cifra de militantes representa una “oportunidad” para que el partido esté en contacto directo con quienes realmente quieren pertenecer a él.

El exaspirante presidencial Santiago Creel coincide con la secretaria general del PAN. 

“Los que llegaron como aves de paso, como golondrinas viajeras, pues que sigan su viaje. Nos acompañaron durante el tiempo que fuimos gobierno, interesados solamente en estar en gobierno y por eso se afiliaron al PAN, o se afiliaron al PAN para apoyar a un candidato y ya no es el caso. Bueno, pues que sigan su camino y nosotros seguiremos el propio”, dijo Creel, secretario de Gobernación durante el gobierno de Vicente Fox. 

Según el presidente nacional del partido, Gustavo Madero, el padrón panista tuvo un crecimiento constante desde la victoria de 2000, primero como consecuencia de ese triunfo y en los siguientes años porque estos militantes se inscribieron bajo un “sistema de sometimiento de voluntades a cambio de coacciones o dádivas”.

“La creciente y extensa afiliación hizo imposible dar alguna formación a los afiliados. Algunos de los que han ingresado portan una cultura cívica propia de otras formaciones políticas (…) hemos sido influidos por perspectivas que son ajenas y antagónicas a nosotros”, dijo Madero en agosto pasado sobre el aumento de militantes panistas.

Los neopanistas definieron las candidaturas

Cecilia Romero explicó en noviembre pasado que la Comisión de Evaluación que se creó para determinar las causas de la derrota electoral de 2012 concluyó que el “problema real” estaba en la figura de adherentes, porque tenían la facultad para votar en las elecciones internas, pero no tenían obligaciones con el partido.

En el primer proceso interno que tuvo el PAN para elegir candidato presidencial, cuando resultó ganador Felipe Calderón frente al exsecretario de Gobernación Santiago Creel y el exgobernador de Jalisco Alberto Cárdenas, el 80% de los afiliados con derecho a voto (1 millón 104,000) eran adherentes.

La Comisión de Evaluación propuso al Consejo Nacional del partido estudiar la posibilidad de retirar esa figura, para evitar la inscripción de afiliados "solo para votar" en las contiendas internas, dijo Romero en entrevista.

Según los datos definitivos publicados este jueves, entre esta población se registró la baja más significativa de la militancia, pues pasaron de 1 millón 514,106 a 171,490, lo que representa una reducción del 88.6%.

Para ejemplificar cómo el padrón del partido no era “operativo” y era necesario depurarlo, durante el Consejo Nacional del PAN realizado en agosto de 2012, Madero dijo que pese a tener 90,000 afiliados en el Distrito Federal —un 5% del padrón nacional —  el partido fue incapaz de movilizar a "panistas entusiastas" durante el arranque de campaña de Josefina Vázquez Mota, lo que se convirtió en el primero de muchos errores de la campaña.

En marzo próximo, el PAN celebrará la XVII Asamblea Nacional del partido, en la que se prevé la reforma de los estatutos, de reglas sobre la militancia y de aquello que la comisión de evaluación llamó haberse contaminado de “clientelismo, autoritarismo y corrupción”.

Con información de Mauricio Torres

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