Familias de desaparecidos piden que continúe la búsqueda en Pemex

Tres días después de la explosión, familiares de subcontratistas exigen a las autoridades terminar con la remoción de escombros
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Autor: Tania L. Montalvo | Otra fuente: CNNMéxico

Varias familias llevan tres días en busca de sus seres queridos que —creen— podrían estar debajo de los escombros que dejó la explosión del pasado jueves en el complejo administrativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la Ciudad de México.

Parientes de Enrique Hernández Martínez, de 55 años; Gregorio Vite Valderrama, de 58, y Luis Ojeda Olguín, de 57, llegaron a Pemex para exigir informes después de dos días de revisar en varios hospitales y el servicio forense. Los tres desaparecidos pertenecían a la empresa Copicosa, que desde hace 60 años brinda servicios de mantenimiento a Pemex en cuestiones de cimentación. 

Este sábado, finalmente recibieron una respuesta: las autoridades prometieron continuar la remoción de escombros hasta encontrar a sus seres queridos y a la medianoche pidieron descripciones detalladas de las posibles víctimas. 

"En plan de desconocido acaban de encontrar un cuerpo; no encuentran ninguna credencial, pero nos pidieron que estemos alerta y que todos los que tenemos un familiar ahí dentro demos las señas particulares de nuestro pariente. Vamos a esperar", dijo Carlos Alberto Álvarez antes de que identificaran a la víctima número 34 como Enrique Hernández Martínez, su cuñado. 

Enrique, empleado de la firma estaba con sus dos compañeros en el sótano del edificio B2 al momento de la explosión de este jueves.

"La empresa Copicosa que da mantenimiento al sistema de pilotaje de esta torre nos indica que hay tres trabajadores que están como desaparecidos (…) Estas tres personas se encontraban en el área del sótano haciendo labores de mantenimiento y (...) no se les ubica", dijo el coordinador general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis Felipe Puente, en una improvisada conferencia de prensa la tarde de este sábado.

Durante su intervención, Puente fue interrumpido por Oswaldo Vite Gutiérrez, hijo de uno de los desaparecidos, quien gritó que su padre aún se hallaba bajo los escombros. Después, el funcionario invitó a los familiares a recorrer la zona para atestiguar los trabajos de rescate. 

La otra desaparecida es María de la Luz Canales Gutiérrez, una empleada de Pemex de cuyo caso no se ofrecieron más detalles. 

"Nadie hacía nada de buscarlos"

Hernández, Vite y Ojeda tenían más de 10 años con Copicosa. 

Al primero lo buscaban sus dos hijos, de 18 y 23 años, su esposa y su hermana Irma, quien incluso preparó sándwiches para “la larga espera” afuera de Pemex.

Entre todos intentaron localizarlo desde la noche del jueves. No lo hicieron justo después de la explosión, cuando se enteraron en las noticias, sino cuando no llegó a la estación del metro Aeropuerto, donde todas las tardes se reúne con su esposa para ir juntos a casa.

"Él le habló antes del siniestro, a la una de la tarde. Le dijo que salió a comprar tortillas y le habló para quedarse de acuerdo con ella y verse en la estación del metro Aeropuerto (...) pero ese día él no llegó”, contó Carlos Alberto mientras el resto de su familia descansaba en un auto estacionado afuera de las instalaciones de Pemex.

"Sabemos que estamos protegidos porque el señor presidente (Enrique Peña Nieto) dijo que a todos los que fueran afectados por la explosión les debían de dar ayuda".

Pero Oswaldo no coincidió.

"Nadie hacía nada de buscarlos porque estaban buscando a puro personal de Pemex. Mi papá está todavía ahí atrapado y las posibilidades de encontrarlo vivo ya no hay, ya son mínimas, pero yo quiero que Pemex me lo entregue como esté, pero que me lo entreguen", dijo.

“Yo sé que el señor presidente nada más tenía la lista de puro personal de Pemex, pero no de subcontratistas; él seguro no sabía que mi papá estaba en la parte de abajo dándole mantenimiento a los pilotes de control y por eso no lo estaban buscando".

Comenta que a los trabajadores de Copicosa no los dejaban entrar con celular "por cuestiones de seguridad", por lo que nunca habló con su papá durante horas de trabajo.

Carmen Ojeda, sobrina de Luis Ojeda, otro de los desaparecidos, dijo que recorrió hospitales y visitó en cuatro ocasiones al Centro Médico Forense (Cemefo) porque está segura de que su tío estaba en las instalaciones de Pemex cuando ocurrió la explosión. 

"Eran tres. Mi tío siempre hablaba de Gregorio y de Enrique, decía que estaba todo el día con ellos. Sabemos nosotros y sus familias que ellos tres están ahí dentro", contó este sábado mientras esperaba ser recibida por las autoridades.

"No nos han hecho caso, nos dijeron el jueves que era con la PGR (Procuraduría General de la República). Ya fuimos al Cemefo cuatro veces a preguntar si había más cuerpos, y pues ya nos cansamos de buscar y nos venimos para acá para que ahora sí nos digan qué pasa".

Una zona complicada

El director de Operaciones de Pemex, Carlos Murrieta, dijo este sábado siguen las "órdenes" de Peña Nieto de hallar todos los cuerpos. Sin embargo, reconoce que el área en donde podrían estar las cuatro personas desaparecidas es la más complicada por la cantidad y el tipo de escombros acumulados.

"Estamos trabajando en la búsqueda de cuerpos, ojala pudiéramos hablar de vidas, pero es muy difícil", dijo Murrieta este sábado.

Los familiares de Enrique no pierden la fe y pese a que saben que el escenario "no es el mejor", dicen que lo más importante es "que no salgan con que no están o nunca estuvieron".

Carmen Ojeda comenta que no quiere saber si Pemex va a indemnizarlos o no. "Solo puedo pensar en que me encantaría que me dijeran ‘¿qué crees?, tu tío Luis está muy golpeado, muy mal, pero está vivo’ y entonces prepararme para el regaño por andarlo buscando".

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