Las leyes mexicanas sobre matrimonio que no conocías

Por:
Darío Martínez Brooks

La mayoría de los códigos civiles del país aún conservan leyes curiosas sobre el matrimonio de hace décadas cuando fueron creados

Las curiosas leyes mexicanas sobre el matrimonio

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Sin Pie de Foto
registro civil méxico  Sin Pie de Foto  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

Los códigos civiles de México tienen distintas visiones y restricciones sobre el matrimonio.

Mientras que la mayoría de las leyes definen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, además del Distrito Federal existe otra entidad donde parejas del mismo sexo se han unido legalmente. La bisexualidad ocultada en el matrimonio, en cambio, está sancionada en un estado.

Con distintas variantes, existen impedimentos que de ser comprobados pueden negarle a una persona el derecho a casarse, como el consumo en exceso del alcohol y las drogas, e incluso la falta a talleres de orientación matrimonial puede impedir que una pareja se una.

El robarse a la novia de su hogar para contraer matrimonio también puede ser sancionado en la mayoría de los estados del país, mientras que en uno se prevé que firmar el matrimonio con una persona que no era la indicada puede ser rectificado.

Se trata de leyes creadas, en muchos casos, desde el siglo pasado, que siguen vigentes para un país en que las uniones libres y los divorcios han aumentado desde hace 20 años, pero que aún mantiene 43.9% de su población bajo el matrimonio, según la información más reciente del Instituto Nacional de Geografía y Estadística.

DF y Quintana Roo dan el 'si' al matrimonio gay

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parejas homosexuales df
parejas homosexuales df  parejas homosexuales df  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

En marzo de 2010, el Distrito Federal cobró reconocimiento como la primera entidad de México en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, tras varias reformas al código civil local que eliminaron la distinción de género.

Pese a la oposición de grupos conservadores, redefinió su concepto de matrimonio como la “unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida”, lo que abrió paso a que en el primer año de vigencia de la ley se casaran 700 parejas del mismo sexo, y dos mujeres fueran las primeras en adoptar un niño.

Sin embargo, no solo la capital mexicana lo permite, pues el Código Civil de Quintana Roo, por intención y omisión de los legisladores, definió que son las “personas” y “cónyuges”, sin indicar su género como en otros estados, quienes tienen derechos y obligaciones en un matrimonio.

Ante el no impedimento de la ley, dos parejas del mismo sexo se casaron a finales de 2011 en el municipio quintanarroense de Lázaro Cárdenas en matrimonios defendidos por las autoridades locales, aunque en otras alcaldías consideraron que la ley deja “implícito” que es entre un hombre y una mujer.

Y en diciembre pasado, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que la ley de Oaxaca, la cual sí aclara que un matrimonio es compuesto por un hombre y una mujer, “atenta contra la autodeterminación de las personas y el derecho al libre desarrollo de su personalidad”.

Por ello, tres parejas del mismo sexo fueron amparadas para que las autoridades de Oaxaca no puedan usar la definición de matrimonio del artículo 143 del Código Civil para negarles ese derecho, sentencia que podría ser usada por otras parejas.

El Estado de México castiga la bisexualidad ocultada

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homosexuales bisexuales
homosexuales bisexuales  homosexuales bisexuales  (Foto: )

Un bisexual en el Estado de México no tiene derecho a casarse, a menos que su pareja exprese su consentimiento, y si esa preferencia sexual es descubierta al inicio del matrimonio, se puede solicitar la nulidad de la unión, según el código civil del estado.

En territorio mexiquense ser bisexual y no comunicarlo es objeto de sanción.

La nulidad del matrimonio “solo puede ser pedida por el cónyuge agraviado” quien haya descubierto que su pareja es bisexual dentro del plazo de seis meses, según el artículo 4.72 del código civil.

Sin embargo, en ningún artículo de dicha ley se hace mención a la homosexualidad y qué pasaría si una persona con esta preferencia sexual contrae matrimonio sin comunicarlo, como en el caso de los bisexuales.

Los códigos civiles de otros estados no marcan como impedimento la preferencia sexual, pues en general hablan de la institución del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, salvo los casos del Distrito Federal y Quintana Roo que elimina el género.

Embriaguez, drogadicción e 'idiotismo', no permitido

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alcoholismo  alcoholismo  (Foto: )

Los legisladores de estados como Aguascalientes, Querétaro y Tlaxcala quisieron dejar en claro que aquellas personas que gustan de las bebidas alcohólicas en exceso y con frecuencia no son buenos candidatos para el matrimonio, y lo escribieron en sus códigos civiles.

La embriaguez “habitual”, dicen las leyes, es una causa legal para negarle el matrimonio a una persona, y puede ser presentado ante las autoridades civiles por algún testigo que busque impedir el matrimonio. Mismo caso de la drogadicción y la farmacodependencia en varios estados.

En Baja California Sur, Campeche, Chihuahua y Guanajuato se habla de “idiotismo” e “imbecilidad” como motivos para que una persona sea considerada como no capaz de asumir el matrimonio.

En general, los códigos civiles de los estados no permiten que se efectúe un matrimonio si se trata de dos personas que tengan algún grado de parentesco, si existió un adulterio denunciado, o si la pareja estuvo bajo la tutela legal anteriormente.

Un caso especial que señalan la mayoría de las leyes es el impedimento al matrimonio para una persona que raptó a su pareja, situación que en el México del siglo pasado llegaba a darse en comunidades rurales, cuando se decía que un hombre se robaba a la novia para casarse.

Incluso el no haber tomado un curso o taller prematrimonial en Jalisco y Coahuila es impedimento para que una pareja pueda casarse, según los códigos civiles de ambas entidades

¿A qué edad llega el amor comprometido?

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parejas jóvenes México
parejas jóvenes México  parejas jóvenes México  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

A diferencia de las generaciones anteriores, estudios indican que los jóvenes están esperando cada vez más para llegar al matrimonio, e incluso se deciden a vivir en pareja y comenzar una familia sin estar casados.

Sin embargo, muchos de los códigos civiles mexicanos fueron creados desde el siglo pasado, en el que los jóvenes apenas rozaban la adolescencia cuando buscaban una vida en pareja, con el respectivo matrimonio de rigor que exigía el acontecimiento.

En las entidades de la República, la edad mínima para casarse que requiere la ley varía entre los 16 y 18, con casos especiales en los que por alguna razón los legisladores consideraron apropiado que las mujeres podían casarse a un mínimo de 14 años, por 16 de los varones.

En 17 entidades, la edad mínima para dar el gran paso es de 16 años, pero en los estados de Baja California, Campeche, Chihuahua, Durango, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz los legisladores consideraron que una mujer solo debe tener 14 años para casarse.

En las otras 16 entidades la edad mínima requerida son los 18 años, edad en que una persona alcanza la mayoría de edad en México. Sin embargo, las leyes permiten que una pareja menor de edad se pueda casar con un consentimiento por escrito de los padres.

Arrepentirse puede ser costoso en algunos estados

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boda matrimonio
boda matrimonio  boda matrimonio  (Foto: Getty Images/Archivo)

Un derecho singular en al menos seis estados de México es el que otorga poder para solicitar una compensación cuando la pareja se arrepiente de un compromiso firmado sin alguna justificación, por lo que el afectado puede exigir que se paguen los gastos que realizó para preparar el matrimonio.

En Baja California, Campeche, Colima, Durango, Nayarit y Nuevo León las leyes consideran la figura de los “esponsales”, aquellas personas que se comprometen a contraer matrimonio por escrito en una ratificación de las dos personas.

En Campeche, por ejemplo, se afirma que firmar un compromiso no obliga en sí al matrimonio, “pero podrá estipularse en ellos que los prometidos quedarán sujetos a las penas que convengan para el caso de no cumplirse la promesa”.

Sin embargo, si no existe una “causa grave” que queda a “juicio del juez”, quién se rehúse a cumplir su compromiso al matrimonio o lo difiera indefinidamente “pagará los gastos que la otra parte hubiere hecho con motivo del matrimonio proyectado”, dice la ley de Campeche, cuya redacción es similar a los otros estados.

Además, el juez puede fijar una indemnización cuando exista un rompimiento de los esponsales que dañe la reputación del afectado por “la duración del noviazgo, la intimidad establecida entre los prometidos, la publicidad de las relaciones, la proximidad del matrimonio”. 

Cuando el matrimonio es un error... de vista

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acta matrimonio méxico
acta matrimonio méxico  acta matrimonio méxico  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

El matrimonio puede ser una decisión importante, que es preferible realizarla con la persona correcta, a menos que te hayas equivocado por algún “error” y hayas confundido a la persona con quien te casas, según el Código Civil del Baja California.

El artículo 232 en su numeral primero afirma que es causa de nulidad de un matrimonio por “el error acerca de la persona con quien se contrae, cuando entendiendo un cónyuge celebrar matrimonio con persona determinada, lo contrae con otra”.

La explicación a esta redacción enredosa viene en el siguiente artículo que intenta aclarar que el “engañado” será quien pueda reclamar que su pareja no era la persona con quien deseaba casarse, pero la denuncia debe realizarse “inmediatamente” a que sucede.

De lo contrario “se tiene por ratificado el consentimiento y queda subsistente el matrimonio”, por lo que la pareja puede terminar aceptando a su pareja, o esperar un año para solicitar el divorcio, como lo marca el artículo 271.