Los menores pobres en México, reflejo del bajo ingreso de sus padres

Las malas condiciones económicas de los mayores y la falta de programas sociales dedicados a los niños incrementan la pobreza en este sector
pobres-20
pobres-20  pobres-20  (Foto: )
  • A+A-
Autor: Lizbeth Padilla Fajardo | Otra fuente: CNNMéxico

La pobreza y carencias que viven 21 millones 200,000 menores de 18 años en México es un reflejo de la escasez de recursos materiales de la población adulta y la falta de programas sociales especializados en el desarrollo de los niños, coinciden analistas.

En México 32 millones 200,000 de adultos viven en condiciones de pobreza. De ellos, cuatro millones 700,000 están en pobreza extrema, según la Medición de pobreza de 2012 que dio a conocer este lunes el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

INFOGRAFÍA: Pobreza por estados

“Hay elementos que definitivamente dependen de las condiciones que la población adulta tenga y eso es algo que impacta también en lo que podemos observar sobre la población menor de 18 años”, explica a CNNMéxico, María del Rosario Cárdenas, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Según el informe del Coneval, los jóvenes menores de 18 años son los más pobres, de los grupos de edad, pues el 53.8% de esta población están en esa condición.

De 2010 a 2012, se incorporaron a la pobreza moderada 400,000 menores para quedar en un total de 16 millones 400,000, mientras que un millón pasó al sector de pobreza extrema para situarse en cuatro millones 700,00.

También están por debajo de la línea de bienestar el 61.3% de los jóvenes.

El promedio de carencias sociales registrado en 2012 para esta población es de 2.3%, destacando la falta de acceso a la alimentación, a los servicios básicos de vivienda y la seguridad social, indicador que depende del bienestar de los mayores.

Según el informe del Coneval, aumentó 1.5% la cantidad de menores de 18 años que no tienen acceso a la seguridad social, para pasar de 64.1 a 65.6%, lo cual, a decir de Cárdenas Elizalde, se debe a que a nivel nacional y entre todos los grupos de población se muestra un empeoramiento.

“Si se incorporan más trabajadores al sector formal, eso estaría modificando los accesos a seguridad social” a través de instituciones como el IMSS, detalla Cárdenas.

Los programas sociales no llegan a los niños

La falta de políticas sociales dirigidas a los menores de 18 años ha incidido en la pobreza en este sector, comenta Leticia Calderón Chelius, investigadora del Instituto Mora.

Si bien se ha avanzado en la cobertura educativa con la obligatoriedad de la educación básica, no se ha hecho una inversión real en este sector.

El rezago educativo bajó de 9.8 a 8.5% de la población, lo que significa que actualmente tres millones 300,000 menores no tienen acceso a la educación.

“Las acciones que han tendido a ampliar la cobertura educativa en el país se han reflejado en un número decreciente de menores que está con esta condición de rezago educativo”, dice Cárdenas Elizalde.

Para Calderón Chelius la falta de ingresos de los padres es un problema que afecta en la educación, pues sin una estabilidad económica no se puede mantener "la educación de los hijos sin presión", además son un sector vulnerable en términos de salud y nutrición.

"El reto del país es tener políticas públicas enfocadas en los jóvenes y los niños, que han tenido, históricamente la pobreza más alta. El día de mañana el joven que no tiene una buena educación, que no termina la preparatoria, no solamente no se inserta al mercado laboral formal, sino puede llegar a la informalidad muy fácil", dijo el secretario ejecutivo de Coneval, Gonzalo Hernández Licona.

La medición del Coneval muestra un mejoramiento en indicadores como alimentación, calidad en la vivienda y rezago educativo. Los programas como el Seguro Popular han ayudado a que un mayor número de menores tenga acceso a los servicios de salud, dice Cárdenas Elizalde.

En 2010, el número de menores de 18 años sin acceso a servicios de salud era de 11 millones 100,000 menores, para 2012 se redujo a siete millones 800,000 personas. El acceso a los servicios básicos en vivienda también aumentó, nueve millones 800,000 menores tienen acceso en contraste con los 11 millones que no lo tenían hace tres años.

Hernández Licona ve en programas como Piso Firme, que busca dotar de un piso de cemento a viviendas en zonas vulnerables, como uno de los que mejores resultados ha dado para subir el indicador de la vivienda.

Sin embargo, para la académica de la UAM, el “ingreso y lo que ello representa en las condiciones económicas es uno de los desafíos que enfrenta la política pública del país” para mejorar las condiciones de todos los grupos de edad.

En esto coincide Calderón Chelius, pues en la medida en que los recursos de los padres son mínimos, las posibilidades de mantener a los niños con una buena calidad de vida se reducen.

Ahora ve