La justicia de México y EU, el futuro de ‘El Chapo’ tras su recaptura

El acuerdo de extradición permite que un capo de la droga con pena pendiente de cumplir en México pueda ser juzgado en Estados Unidos
| Otra fuente: CNNMéxico

Después de la detención este sábado de Joaquín El Chapo Guzmán, el líder del cártel de Sinaloa, ahora se analiza cuál sería su futuro ante la justicia en México y Estados Unidos.

Uno de los escenarios es que enfrentaría un juicio de extradición similar al que han enfrentado en México otros capos de la droga si las autoridades estadounidenses así lo solicitan.

Un vocero del fiscal federal del distrito este de Nueva York confirmó a CNN este domingo que Estados Unidos buscará la extradición de Guzmán Loera, aunque debido a que existen cargos también en cortes de California, Nuevo México, Texas e Illinois, aún no se ha decidido cuál sería la corte con mayor prioridad.

En México, tras su fuga en 2001 de un penal de Jalisco, un juez giró dos órdenes de reaprehensión, que se suman a seis nuevas órdenes por los probables delitos de delincuencia organizada y contra la salud cometidos durante los años que estuvo prófugo.

Las autoridades mexicanas no se han pronunciado sobre si permitirán que Guzmán Loera primero cumpla su condena en México y luego sea extraditado a Estados Unidos, pero existe el antecedente de otros capos de la droga que fueron extraditados cuando aún tenían tiempo de sentencia por cumplir el México, algo permitido en los acuerdos de extradición.

El caso más reciente es el de Benjamín Arellano Félix, quien fue juzgado en México, luego trasladado a Estados Unidos donde fue juzgado y sentenciado cuando aún no terminaba de cumplir su pena en México.

El exlíder del cártel de Tijuana, arrestado en 2002, purgaba una condena de 22 años de prisión en México, cuando fue extraditado a Estados Unidos en 2011, acusado de crimen organizado y lavado de dinero, cargos por los que se le impuso una condena de 25 años de prisión. Tras cumplir dicha sentencia, según anunció del FBI, Arellano Félix será deportado a México para terminar de cumplir su sentencia a 22 años de prisión.

En el caso de Arellano Félix, su juicio de extradición duró cuatro años antes de que la justicia mexicana aprobara su traslado a Estados Unidos.

El gobierno de Fox acelera extradiciones a EU

Aunque México y Estados Unidos firmaron un tratado de extradición desde 1978, no fue hasta 1995 cuando comenzaron las primeras extradiciones de mexicanos buscados por la justicia estadounidense.

Durante el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), el acuerdo de extradición entre ambos países fue ampliado para permitir la extradición temporal, para así facilitar los procesos judiciales de mexicanos buscados por Estados Unidos, pero no fue hasta el inicio del gobierno de Vicente Fox (2000-2006) que las extradiciones se aceleraron.

En 2001 la Suprema Corte de Justicia emitió una resolución que declaró constitucional el proceso de extradición, luego de que varios detenidos con proceso de extradición se ampararan.

Hasta ese año, la Secretaría de Relaciones Exteriores había concedido en extradición, pendientes de ser entregados a Estados Unidos, a 14 mexicanos, pero todos habían promovido juicios de amparo.

El primer criminal de alto rango en ser extraditado fue Everardo Arturo Páez Martínez, uno de los miembros más importantes del cártel de los hermanos Arellano Félix, enviado en 2001 a Estados Unidos, donde fue sentenciado por una corte de California a 30 años de prisión por tráfico de cocaína y lavado de dinero.

El año siguiente fue extraditado Miguel Caro Quintero, hermano de Rafael Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara, y quien había sido capturado en Sonora en año antes.

La política del gobierno de Fox, hasta ese entonces, era que los buscados por Estados Unidos cumplieran primero sus penas en México y luego fueran extraditados. Además, rechazó que se extraditaran a mexicanos que pudieran ser condenados a muerte en Estados Unidos.

Tales fueron los casos de Osiel Cárdenas Guillén, fundador del cártel del Golfo y buscado por una corte de Texas; y de Héctor El Güero Palma, fundador del cártel de Sinaloa, cuyas extradiciones fueron aprobadas en 2005, anunció en ese entonces la PGR, sin que significara su traslado a Estados Unidos de manera inmediata.

Pero ese año, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la cadena perpetua, lo que abrió la puerta a la agilización de las extradiciones de capos que se ampararon bajo el argumento de que en Estados Unidos se les aplicaría dicha pena.

En 2006, Fox anunció la extradición de los primeros líderes del narcotráfico, entre ellos Francisco Rafael Arellano Félix, uno de los fundadores del cártel de Tijuana.

Extradiciones récord con Calderón

Tras asumir el cargo Felipe Calderón (2006-2012), las extradiciones alcanzaron niveles récord, cuando comenzaron a ser entregados en grupo los principales líderes de los cárteles.

Así, en enero de 2007 el gobierno de Calderón anunció la entrega de 15 reos, entre ellos Palma Salazar, Cárdenas Guillén; Ismael Higuera Guerrero y Gilberto Higuera Guerrero, dos de los principales operadores del cártel de Tijuana; Miguel Ángel Arriola y Saúl Saucedo del cártel de Sinaloa; y Gilberto Salinas o Gilberto Garza, del cártel de los Carrillo Fuentes.

Un año después, en diciembre de 2008, ocurrió otra entrega numerosa de líderes del narcotráfico, cuando fueron entregados 10 presuntos colaboradores de los Arellano Félix —entre ellos Jesús El Chuy Labra Avilés— y del cártel del Golfo. Solo ese año, al menos 95 delincuentes fueron extraditados de México a Estados Unidos.

En 2010 fueron entregados Mario Villanueva Madrid, exgobernador de Quintaba Roo, y  Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, hijo del capo del cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, y Juan José Quintero Payán, Don Juanjo, identificado por las autoridades como el segundo hombre más importante del cártel de Juárez.

En 2011, fue entregado a Estados Unidos Benjamín Arellano Félix, quien era buscado por los delitos asociación delictuosa, contra la salud, lavado de dinero y delincuencia organizada.

En 2012, fue entregada a autoridades estadounidenses Sandra Ávila Beltrán, la sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del cártel de Guadalajara.  Una corte de Miami la sentenció a 70 meses de prisión, pero el juez tomó como parte de la condena los años de cárcel que pasó en México por lo que fue deportada desde Estados Unidos, y reaprehendida por el delito de lavado de dinero.

Según cifras oficiales, dadas a conocer a través de una solicitud de información a la PGR, durante el sexenio de Salinas de Gortari fueron extraditadas 15 personas, cifra que aumentó a 80 durante el sexenio de Zedillo, y se disparó a 235 con Fox. En tanto, según datos del gobierno de Calderón, se extraditó a 502 personas del 1 de diciembre de 2006 a finales de 2011.

César Alfredo Meza García, de 36 años, presunto integrante del cártel de Tijuana, fue  una de las primeras personas extraditadas en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, en marzo del año pasado.

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