¿Quién es y qué desafíos tiene el nuevo titular de la CNDH?

Los retos inmediatos para Luis Raúl González son recobrar la confianza en la comisión y hacerla un contrapeso de las autoridades, dicen ONG
Militares ejecutaron a 15 en Tlatlaya: CNDH
Autor: Mauricio Torres | Otra fuente: CNNMéxico

Conseguir que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recupere la confianza de la ciudadanía, convertirla en un "verdadero contrapeso" a las autoridades que cometan abusos y acercarla a las víctimas son algunos de los retos inmediatos que tendrá el nuevo titular del organismo, Luis Raúl González Pérez, coinciden representantes de diversas organizaciones civiles consultados por CNNMéxico.

González Pérez fue elegido por el Senado mexicano este jueves e iniciará su periodo de cinco años (2014-2019) el próximo 16 de noviembre.

Doctor en Derechos Humanos por la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, González Pérez ha sido académico y funcionario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) –en la que se desempeñó como abogado general–, así como director y visitador general en la propia CNDH.

En la década de los años 90, fue uno de los fiscales especiales del caso Colosio, es decir, de los responsables de investigar el asesinato del entonces candidato presidencial Luis Donaldo Colosio, cometido en marzo de 1994.

Hace cinco años, a finales de 2009, aspiró por primera vez a dirigir la CNDH, pero él y otros candidatos perdieron frente al actual ombudsman, Raúl Plascencia, cuyo mandato termina este 15 de noviembre en medio de cuestionamientos de asociaciones como, Artículo 19, Fundar y Propuesta Cívica, por la actuación de la comisión ante casos como, por ejemplo, la presunta matanza de civiles en Tlatlaya por parte de militares.

A continuación te presentamos cinco desafíos que, según estas mismas organizaciones, esperan a González Pérez al frente del organismo encargado de vigilar el respeto a los derechos humanos en México.

1. Recuperar la confianza

El primer reto del nuevo ombudsman es recuperar la confianza de la ciudadanía en la CNDH luego de las dudas que generó el desempeño de su antecesor, coincidieron los activistas consultados.

"Agarra a la CNDH en el peor momento de una grave crisis de derechos humanos que atraviesa el país, pero sobre todo, de una ausencia de legitimidad de la CNDH", dijo Darío Ramírez, director en México y Centroamérica de Artículo 19, una organización centrada en la libertad de expresión y el derecho a la información.

Como otros activistas, Ramírez considera que Plascencia fue "omiso" en la defensa de los ciudadanos, en casos como ignorar las solicitudes de agrupaciones civiles para que impugnara ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) las nuevas leyes de telecomunicaciones, que califican de violatorias al derecho a la privacidad.

Pilar Tavera, directora de Propuesta Cívica, coincidió con ese punto de vista, al señalar que otro caso en el que Plascencia no se pronunció fue la aprobación de leyes locales contrarias al derecho a la protesta. Estas inacciones, agregó, han derivado en que la CNDH dé la impresión de ser un "elefante blanco".

"Lo que el nuevo ombudsman tiene ante sí es una gran desconfianza en su Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en un panorama de gravísimas preocupaciones", aseguró Tavera.

2. Ser un "contrapeso" al poder

Para los activistas consultados, para que la CNDH recupere la confianza ciudadana en primer lugar necesita convertirse en un "verdadero contrapeso" a las autoridades y señalar con firmeza los abusos que cometan.

"(González Pérez) debe tratar de constituir a la comisión como un verdadero contrapeso a todas las autoridades federales, estatales y municipales que contribuyen a la violación sistemática de derechos humanos", dijo Tavera.

"Ese contrapeso siempre ha sido muy débil y justamente no ha sido por una cuestión de méritos institucionales en el sentido de que le falte presupuesto, le falte personal o le falte una misión. La misión es muy clara", agregó.

Una de las principales críticas de las organizaciones civiles y de algunos legisladores de oposición al desempeño de Plascencia fue que, en su opinión, éste evitó hacer pronunciamientos firmes en contra del gobierno federal o de gobernadores porque buscaba apoyo político para lograr reelegirse como titular de la CNDH por otros cinco años.

3. Hacer una CNDH "proactiva"

El tercer desafío que mencionan los activistas es conseguir que la CNDH actúe de manera "proactiva" y no con lentitud. Como ejemplo de esta situación citan el caso Tlatlaya, como se conoce la presunta ejecución de civiles por parte de militares en ese municipio del Estado de México.

Los hechos ocurrieron el 30 de junio, cuando el Ejército reportó que 22 personas –a quienes identificó como presuntos delincuentes– murieron en un enfrentamiento armado con soldados. Sin embargo, versiones de prensa pusieron en duda esa versión y fue hasta octubre que la CNDH emitió una recomendación apuntando a un presunto crimen por parte de las Fuerzas Armadas.

"(González Pérez) tiene que entrarle a estos casos. La recomendación del caso Tlatlaya ya está ahí, él no la hizo, pero tendrá que ver. Lo rescatable o no de esta recomendación tendrá que llevarlo a buen puerto", dijo Ramírez.

Durante la sesión del Senado en la que se eligió a González Pérez, algunos legisladores mencionaron que dos casos que deberá observar y atender como prioridad son el de Tlatlaya y la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, ocurrida el pasado 26 de septiembre.

Además de que la CNDH actúe e investigue con mayor rapidez posibles abusos contra ciudadanos, las organizaciones civiles piden que diseñe mecanismos eficaces y claros para darle seguimiento a la respuesta y el cumplimiento de las autoridades a las recomendaciones emitidas por la comisión.

4. Cercanía con las víctimas

Otro punto pendiente para el nuevo ombudsman, según los activistas consultados, es acercarse más con las víctimas de abusos.

"(Debe) recuperar la cercanía con las víctimas de violaciones a derechos humanos, que no solamente han dejado de creer en la CNDH como instancia, sino que han perdido toda esperanza de que sirva como un mecanismo efectivo para la protección, para la defensa de sus derechos", consideró Miguel Moguel, investigador de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, e impulsor de Designaciones Públicas, una plataforma digital que difunde información sobre cómo se elige a diversos funcionarios.

Para Moguel, este aspecto representa un desafío particular para González Pérez, puesto que, durante su trayectoria profesional, ha seguido el tema de los derechos humanos desde dentro de las instituciones, no desde fuera.

"El perfil del que proviene el nuevo ombudsman lo inserta en un escenario en el que este va a ser un reto: hacer de la CNDH una instancia menos burocrática, más proactiva, menos procedimental y mucho más cercana, no sólo efectiva sino afectivamente con la demanda de justicia, verdad y reparación del daño para las víctimas", dijo.

Un ejemplo de las carencias en este rubro se dio tras la matanza perpetrada por el grupo criminal de Los Zetas contra 72 migrantes en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010 .

En este caso que la CNDH investigó, familiares de las personas asesinadas reclamaron a Plascencia no haberlos buscado para recabar sus testimonios y ayudarlos en los procesos de identificación y repatriación de cuerpos. Cuestionado recientemente sobre el asunto, el ombudsman saliente aseguró que sí buscó a las familias pero no se les pudo localizar, respuesta que fue criticada por las ONG consultadas.

5. Diálogo con las ONG

El último desafío que los activistas ven para González Pérez es mantener un diálogo constante con las agrupaciones civiles dedicadas a esta materia.

"Las organizaciones de derechos humanos vamos a insistirle mucho al nuevo ombudsman que nos dé un espacio para hablar con él nuestra agenda. Uno de los retos que hemos tenido con cualquier ombudsman anterior a él ha sido el tema de que la agenda de la Comisión Nacional esté alineada o por lo menos tenga cruces con la agenda de la sociedad civil", dijo Moguel.

Ramírez coincidió en este punto, al considerar que un diálogo constante entre la CNDH y las asociaciones civiles puede "fortalecer" los instrumentos para vigilar el respeto y la protección a los derechos humanos en México.

"Creo que (González Pérez) puede y debe distanciarse (de las autoridades) y generar de manera inmediata procesos de fortalecimiento, y creo que uno de ellos es abrirle las puertas a las organizaciones de mayor tradición en la defensa de los derechos humanos e ir de la mano con ellas", sentenció.

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