El Teatro de la República en Querétaro es puesto a la venta, pero...

La fundación, propietaria del sitio que vio nacer la Constitución de 1917, dice que busca que el inmueble pase a formar parte de los bienes de la nación.
Al mejor postor  El recinto histórico donde se promulgó la Carta Magna, fue puesto a la venta por la Fundación Josefa Vergara y Hernández, propietaria legal del inmueble.  (Foto: Cortesía)
Por ENRIQUE ZAMUDIO
SANTIAGO DE QUERÉTARO (Expansión) -

El Teatro de la República, recinto histórico donde se promulgó la Constitutión mexicana, fue puesto a la venta por la Fundación Josefa Vergara y Hernández, propietaria legal del inmueble, reveló el jueves el gobernador del estado de Querétaro, Francisco Domínguez Servién.

“Yo he platicado con el señor presidente (Enrique Peña Nieto) que el Teatro de la República no es ni del estado, ni de la Federación, es de la Fundación Josefa Vergara. Se han acercado con el gobierno del estado, lo están poniendo en venta con un valor de 100 millones de pesos”, dijo Francisco Domínguez a los medios de comunicación.

Domínguez Servién dio a conocer que propuso a Peña Nieto que el inmueble sea adquirido por la Federación; sin embargo, aún no se ha tomado una decisión al respecto.

“Al presidente le gusta la idea, pero con los recursos que hoy están limitados, vamos a ver qué decisión se toma”, agregó.

La fundación informó este domingo en un comunicado que el inmueble “no está en adquisición, sino que se busca que pase a formar parte de los bienes de la nación”.

Jaime García Olivares, presidente de la fundación, indicó que se busca que el Gobierno federal lo adquiera a efecto de que los mexicanos sean dueños del monumento histórico.

Señaló que con el dinero que se obtenga se podría invertir en el proyecto social Ciudad Josefa Vergara, en el que se construirían tres albergues y escuela para niños ciegos y debilites visuales.

Según el testamento de Vergara, del 29 de diciembre de 1808, se legaban todas sus propiedades a labores altruistas y tuvo como albacea al cabildo de Querétaro.

Carta Magna

El anuncio se da ocho meses antes de que se que conmemore el Centenario de la Promulgación de la Carta Magna de 1917.

Por lo que el mandatario queretano informó que el próximo sábado se llevará a cabo una reunión con el titular de la Secretaría de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, como parte de los trabajos previos a los festejos del 5 de febrero de 2017.

“Estamos preparando un gran proyecto para que no nos apresuremos. Habían pronosticado un museo, ya tenemos lista una casa, pero yo les he dicho que está muy pequeño para algo tan conmemorativo y con tanta carga histórica. Estamos haciendo un planteamiento nuevo y esperemos que nos lo aprueben. Y en cuanto lo aprueben lo daremos a conocer”, indicó Domínguez.

La Alhóndiga

A mediados del siglo XVII, el espacio donde se construyó el Teatro Iturbide (hoy Teatro de la República), funcionaba como la alhóndiga de la ciudad de Querétaro, donde se distribuía maíz, harina de trigo, trigo, cebada, chiles, entre otros granos y leguminosas.

En diciembre de 1808, doña Josefa Vergara y Hernández, benefactora de la ciudad de Querétaro, especificó en su testamento que se destinara un recurso para fundar un depósito de semillas, a fin de atender la escasez en “años calamitosos”.

El historiador Edgardo Moreno Pérez señala en su libro Bosquejos del comercio en el Centro Histórico de Querétaro, que la alhóndiga operó durante casi dos siglos en el mismo sitio, hasta que en 1836 fue saqueada y años después, por un decreto municipal, se dio por terminado el “estanco del maíz”.

“Una fracción del total del predio que ocupó la alhóndiga por dos centurias, se dispuso para que se edificara el Teatro Iturbide, hoy de la República”, escribió Moreno Pérez.

El Teatro Iturbide

Fue en abril de 1845 cuando, por iniciativa del entonces gobernador Sabás Antonio Domínguez, se ordenó financiar la construcción del Teatro Iturbide, en la esquina de las calles de la Alhóndiga y Primera de San Antonio, hoy esquina de Juárez y Ángela Peralta.

El encargado de la obra fue el arquitecto Camilo San Germán, quien inició la construcción en 1845; después continuó la obra el ingeniero inglés Thomas Surplice. La obra consta de una planta elíptica, propia de los teatros de la época, en un sobrio estilo neoclásico y contando con una de las primeras fachadas en pancoupé de la ciudad.

El historiador Manuel M. De la Llata explica en el texto ¡Querétaro!, templos, conventos, edificios y plazas, que para realizar la obra el Ayuntamiento donó 4,000 pesos y se emitieron bonos que fueron vendidos a los particulares.

Durante un año se suspendieron las obras debido a que se agotaron los recursos, pero en 1849 los accionistas cedieron sus bonos al Ayuntamiento para que se reanudaran los trabajos, empleando fondos del testamento de doña Josefa Vergara y Hernández. Una vez concluida la construcción el Teatro pasó a formar parte del patrimonio de la Fundación Josefa Vergara y Hernández.

El Teatro Iturbide fue inaugurado el 2 de mayo de 1852 con la comedia Con dinero baila el perro y por pan si se lo dan, del autor queretano José I. de Anievas.

“En el Teatro Iturbide se presentaron grandiosos espectáculos de ópera, opereta, zarzuela, comedia, de concierto y de todas actividades artísticas y culturales”, escribió De la Llata. “Ahí actuaron artistas de de fama internacional; entre otros, Luisa Terrazzini, Ángela Peralta, Fanny Anitúa, Esperanza Iris, Virginia Fábregas, Ricardo Castro, Julián Carrillo, Ernesto Lecuona, y muchas estrellas más”.

Otro hecho histórico fue que el 15 de septiembre de 1854 se estrenó el Himno Nacional de Jaime Nunó y Francisco Bocanegra.

El juicio del emperador Maximiliano de Habsburgo

Durante el Sitio de Querétaro, el Teatro Iturbide fue ocupado por las fuerzas imperialistas, quienes quitaron el techo de lámina de zinc para fabricar balas y defenderse de las fuerzas republicanas de Benito Juárez.

El 13 de junio de 1867 se instaló en este recinto el Consejo Militar que juzgó al emperador Maximiliano de Habsburgo, y a los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, quienes fueron sentenciados a muerte y fusilados en el Cerro de las Campañas el 19 de junio.

El Constituyente de 1917

Siguiendo la investigación de Manuel M. De la Llata, en el año de 1915 el gobernador de Querétaro, Federico Montes, decidió cambiar el nombre de Teatro Iturbide por “Teatro Vicente Escobedo”. Sin embargo, un año después el general Venustiano Carranza ordenó que fuera restituido el nombre de Teatro Iturbide.

El espacio fue el recinto oficial donde comenzaron los debates del Congreso Constituyente que formuló la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada el 5 de febrero de 1917.

Por otra parte, llama la atención que el Congreso del Estado de Querétaro ocupó el inmueble hasta el año de 1983.

El Teatro de la República, cuna del priísmo nacional

En febrero de 1922, el entonces gobernador de Querétaro, José María Truchuelo, cambió el nombre de Teatro Iturbide por Teatro de la República, nombre con el que es conocido este recinto hasta nuestros días.

Fue aquí donde se instaló la Convención Nacional Revolucionaria, en marzo de 1929, donde se creó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), hoy Partido Revolucionario Institucional (PRI), y donde se postuló a la presidencia a Pascual Ortiz Rubio.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

De acuerdo a la dirección de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Estado de Querétaro, el Teatro de la República ha sido acondicionado de acuerdo con las necesidades de cada época, dotándole de nuevos espacios de servicio, sistemas de instalaciones (hoy en su mayoría obsoletas) y con nuevos elementos complementarios para el techo, plafón y acústica.

Sin embargo, nunca ha sido objeto de un proceso de restauración con visión holística que permita el rescate de sus valores espaciales e históricos y la dotación respetuosa de la infraestructura adecuada.

Ahora ve
La justicia internacional condena a cadena perpetua al exgeneral Ratko Mladic
No te pierdas
×