El alivio también llega a los brigadistas

En varios puntos donde hubo derrumbes en la Ciudad de México, especialistas en rehabilitación han ayudado a aliviar el desgaste físico que ha dejado la labor de rescate.
Derrumbes  El edificio que se ubicaba en Prolongación Petén 915, fue uno de los 38 que se derrumbaron por el temblor de hace una semana.  (Foto: Getty Images / Hector Vivas)
Jorge Eduardo Gómez
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

El brigadista tenía al parecer la tibia izquierda rota tras varias horas de labor en los escombros del edificio que se ubicaba en Petén y Zapata, en la colonia Emperadores, al sur de la Ciudad de México. El fisioterapeuta que le atendía le sugirió reposo, pero se rehusó.

"Se había prometido sacar a todos, y estaba decidido hacerlo", relató Jair Rodriguez, quien participó como voluntario en el grupo de fisioterapeutas que ayudaron a aliviar el desgaste físico de los rescatistas en la zona la noche del sábado, cinco días después del sismo de magnitud 7.1 que sacudió a la Ciudad de México y otros estados del centro del país.

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Jair, un estudiante de cuarto semestre de Fisioterapia en la Universidad Ipeth, llegó aquel sábado a las instalaciones del CETIS 5 Gertrudis Bocanegra, las cuales fueron improvisadas como centro de trabajo, en uno de los relevos nocturnos de estas brigadas que comenzaron hace una semana con la convocatoria en redes sociales de los fisioterapeutas Guillermo Cuevas, Luis Mondragón, Rosi Jiménez Maldonado y José Ángel Pantoja.

"En un principio -creo esto no sé si se había visto antes- nos decían 'aquí la prioridad es salvar vidas, no necesitamos fisioterapeutas', pero lo que les argumentaba era, para que tú rescatista puedas salvar vidas debes estar en condiciones adecuadas", aseguró Guillermo Cuevas en entrevista telefónica.

El primer día, Guillemo logró reunir 50 colegas afuera de su clínica en la colonia Nápoles. La brigada se dividió en tres grupos que se repartieron en el norte, centro y sur de la ciudad, y en la que se integraron tanto profesionales como estudiantes de fisioterapia.

Guillermo, que encabezó el grupo del centro, relata que la campaña la empezaron en la esquina de Zapata y División del Norte, “como un puesto ambulante”, donde entre cartón y cobijas atendían a los trabajadores. Después de reportarse una fuga de gas, fueron trasladados al CETIS.

En un salón de esta escuela se improvisó una clínica. Había unas seis camas con cobijas, algunas ocupadas por pacientes; al lado, un consultorio para atención psicológica, que fue usado por otro grupo de cuatro fisios que también llegó.

"Otro terapeuta hasta en el suelo hacía su trabajo, poniendo cobijas en el salón de al lado", comentó Jair. En el lugar, había un terapeuta que ayudaba a un joven a sanar un dolor en sus brazos con estiramientos; además del dolor, en el rostro de esta persona atendida se notaba el cansancio. Otro estaba recostado boca abajo, una cobija lo cubría todo, mientras el fisio pasaba un aparato vibrador sobre su espalda.

Mucho del material de fisioterapia que se usó para las rehabilitaciones fue donado por marcas como Fisiolab, Mueller, BTL, entre otras, lo cual facilitó su labor. "Pedí el apoyo a diferentes empresas que reaccionaron muy bien y pudimos armar un área de fisioterapia bastante completa", señaló Guillermo.

Aquella noche del sábado, Jair cuenta que atendió en promedio dos pacientes por hora en la jornada de ocho horas en las que estuvo trabajando como un voluntario más de los cientos que se han visto en México tras los movimientos telúricos que han afectado al país. La mayoría de los casos que atendió eran contracturas y espasmos en el cuerpo de voluntarios, rescatistas, y hasta soldados que resguardaban la zona. "Lumbalgias, más que nada", contó este joven oriundo de la vecina colonia Portales, también afectada por el sismo.

"Se fue corriendo la voz y hubo momentos en que llegamos a montar 15 camas de fisioterapia y la demanda era demasiada alta", apunta Guillermo, quien recuerda que en un inicio su brigada no corrió con mucha suerte, sin poder tener acceso a muchas zonas de derrumbe, “pero cuando vieron de qué forma les podíamos ayudar, la demanda fue muy alta”.

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En la zona cero en Álvaro Obregón 286, en la colonia Roma, aún hay una brigada activa de fisioterapeutas, al igual que en el deportivo de los electricistas en la delegación Benito Juárez. Pero aún concluidas las tareas de rescate en la capital, Guillermo asegura que continuarán con esta campaña con la rehabilitación de víctimas de estos derrumbes.

"Una iniciativa del movimiento es que todos los que tenemos clínicas o consultorios, podamos dar atención completamente gratuita a las personas que hayan sufrido algún percance derivado de este terremoto", puntualizó.

El edificio que se ubicaba en Prolongación Petén 915, fue uno de los 38 que se derrumbaron por el temblor de hace una semana, siendo la delegación Benito Juárez una de las más afectadas, con unos 13 inmuebles contabilizados, mientras que 25 edificios fueron catalogados de alto riesgo.

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