Explorar petróleo, la nueva joya de Slim

Swecomex, parte de Carso Infraestructura y Construcción, ha ganado ya 8 licitaciones con Pemex; el valor de lo ganado por Swecomex en los últimos años supera los 600 mdd, y van por más.
KU-S, construcción de 225 mdd. (Adán Gutiérrez)
Feike de Jong
CIUDAD DE MÉXICO -

México requiere inversiones multimillonarias para reemplazar la producción de Cantarell, a nivel internacional la demanda de petróleo aumentará 47% entre 2005 y 2030 impulsada por China e India, las ansias de una mayor exploración en el mundo suben como espuma, y alguien está haciendo negocio con esto: Carlos Slim.

Swecomex, adquirida en 1994 y parte de la compañía Carso Infraestructura y Construcción (CICSA), se ha convertido en la nueva estrella emergente del conglomerado de Carlos Slim.

Cuando el gobierno de Vicente Fox anunció que Petróleos Mexicanos (Pemex) licitaría la construcción de 46 plataformas petroleras, la firma supo que ésta sería su oportunidad.

“Cuando escuchamos lo de las plataformas, todos aquí supimos que teníamos que entrar”, dijo Armando Rimoldi, director general de Swecomex.

La empresa ya proveía a la industria petrolera de tubería, vigas y equipo de proceso, pero nunca había manejado integralmente un proyecto como el de una plataforma.

Su incursión como contratista provocó que la firma de Slim creciera 1,000% desde 2002.

Hasta ahora Pemex ha licitado 35 plataformas, de las cuales Swecomex ha ganado ocho, incluyendo la construcción e instalación de la imponente KU-S de 225 millones de dólares (mdd). El valor de lo ganado por Swecomex es 600 mdd.

La KU-S, en la sonda de Campeche, es la plataforma más grande construida en México.

Para poder concursar en las licitaciones, Swecomex hizo dos alianzas: con el fabricante de plataformas holandés Heerema y con la empresa de ingeniería estadounidense Paragon.

Cuando empezó el proyecto de las plataformas, Pemex había planeado que 16 de ellas se construirían en patios mexicanos. Los esfuerzos de empresas como Swecomex e Ica Fluor rindieron frutos y al final construyeron 28.

Sin embargo, Pemex está en una situación crítica. Su tasa de reposición en materia petrolera ha sido alrededor de 14% en el último sexenio y la producción del yacimiento gigante Cantarell cayó 15% el último año.

La paraestatal tiene que compensar este declive aumentando la producción y para ello necesita más exploración. En estas dos actividades, más que necesarias, urgentes, ya tiene un proveedor más en Swecomex.

“Si México quiere reemplazar de manera relativamente exitosa la producción de Cantarell, tendría que invertir entre 9,000 y 15,000 mdd al año en la próxima década en actividades de exploración, desarrollo y producción”, afirmó Alejandra León, analista de Cambridge Energy Research Associates.

Jesús Reyes Heroles, director de Pemex, calculó recientemente que se necesita invertir 15,000 mdd al año en Pemex Exploración y Producción (PEP), una gran oportunidad para Swecomex.

En tierra firme, Swecomex ya ganó una licitación para hacer 60 pozos petroleros en el sur del país, alrededor de Tabasco, por un monto de alrededor de 400 mdd. Y si las predicciones de la petrolera son acertadas habrá mucho más en los próximos años.

Horizonte lejano

Pese a que Pemex es el mercado natural de Swecomex, el mercado potencial está en todo el mundo. Por ello, el reto de Rimoldi es que la firma pueda competir en el mercado internacional.

“Al principio, quizás, no estaremos en grandes proyectos”, dijo Rimoldi. “Podría ser que entremos como subcontratistas en los proyectos de los grandes contratistas norteamericanos, pero al menos ya tenemos el respaldo de haber hecho grandes plataformas en México”, agregó.

Las acciones de CICSA en la bolsa mexicana ganaron casi 50% de su valor entre julio y diciembre, al cerrar en 9.87 pesos (aunque de enero a diciembre perdieron 5.9%).  Al final de 2006, el valor de mercado de la firma era de 2,267 mdd.

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