Servían comida y robaban crédito

Los camareros de unos 40 restaurantes de Nueva York vendían la información de sus clientes; con esos datos se hicieron compras por más de 3 millones de dólares.
NUEVA YORK (AP) -

Los camareros de unos 40 restaurantes de Nueva York y otras ciudades conservaron la información de las tarjetas de créditos de sus clientes y se la entregaron a personas que la utilizaron para efectuar comprar ilegales por más de 3 millones de dólares, de acuerdo con los fiscales.

Trece personas fueron procesadas el viernes bajo acusaciones de fraude con tarjetas de crédito, expresaron los fiscales.

La información de las tarjetas de crédito fue robada a clientes que visitaron restaurantes del área Chinatown de Manhattan y otras partes de la zona metropolitana de Nueva York, al igual que en los estados de Florida, Nueva Hampshire, Nueva Jersey y Connecticut.

Algunos miembros del grupo robaron información de los clientes, otros confeccionaron tarjetas falsas, y otros compraron mercaderías, hasta que una persona vendió los artículos y obtuvo dinero en efectivo, explicó el fiscal de Manhattan Robert Morgenthau.

Indicó que 12 de los 13 acusados están detenidos y deberán comparecer ante un tribunal el lunes. Todos están acusados de un tipo de conspiración que es castigada con hasta cuatro años de prisión. Siete enfrentan cargos de robo sin violencia y podrían enfrentar una condena de hasta 15 años si son declarados culpables.

Las autoridades continuaban buscando a un sospechoso, identificado por los fiscales como ''John Doe''.

Cuando el líder del grupo fue arrestado el miércoles, la policía encontró 296 tarjetas de crédito falsas, 200,000 dólares en efectivo, varios relojes Rolex y carteras costosas en su casa de Brooklyn, dijo Morgenthau.

El fiscal manifestó que los líderes del grupo reclutaron y dirigieron a personas que trabajaban como camareros y les suministraron un aparato pequeño, que podía sostenerse en una mano, para que leyera y grabara la información de las bandas magnéticas de las tarjetas de crédito de los clientes.

Los líderes, que en algunos casos trabajaban en los restaurantes junto a los meseros, luego recogían los aparatos y le pagaban a los camareros entre 35 y 50 dólares por la información obtenida, dijo Morgenthau.

Señaló que los conspiradores trabajaron en esta tarea desde noviembre del 2005 hasta esta semana.

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