Bolivia teme mala relación con Petrobras

El gobierno de Evo Morales marginó a la petrolera de ciertas exportaciones; esto podría endurecer las negocioaciones entre ambas partes por la posesión de dos refinerías.
LA PAZ (AP) -

El reciente decreto por el que el gobierno marginó a la petrolera brasileña Petrobras de la exportación de algunos derivados de petróleo podría endurecer las negociaciones entre ambas partes por la posesión de dos refinerías, señalaron el lunes expertos locales.

En tanto, la oficina de comunicación social de Petrobras en Bolivia indicó a la AP desde su sede de la ciudad de Santa Cruz, al oriente, que esperará a la publicación oficial de la disposición, firmada el domingo por el presidente Evo Morales, para emitir un pronunciamiento.

El decreto da a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) el monopolio de las exportaciones de petróleo reconstituido y de gasolinas blancas, que compensaban a Petrobras por los bajos márgenes que recibía de la refinación para el mercado local, según anteriores informes de la empresa brasileña.

El ex superintendente de Hidrocarburos Carlos Miranda dijo a la AP que la medida del gobierno es una toma de posición ''un poco dura'' hacia Petrobras en su estrategia de negociación para lograr que la brasileña le venda esas dos refinerías, que fueron del estado, a un precio de libros y no de mercado, como quiere ella.

''Yo creo que, lamentablemente, (...) de un tiempo a esta parte tenemos un talento increíble para irritar a nuestro mayor comprador (de gas) y mayor inversor'' señaló Miranda en alusión a Petrobras.

El gobierno informó que Petrobras quiere por las refinerías cerca de 200 millones de dólares, mientras que el estado boliviano ofrece un máximo de 60 millones.

A su vez, el ex ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli (2005-2006) indicó que el decreto es ''muy riesgoso'' porque puede causar más tensión en las negociaciones por las refinerías.

Medinaceli agregó respecto de la negociación que ''todo el mundo sabe es tensa'' y que el decreto podría complicarla más porque ''parece una medida unilateral y no negociada''.

Morales, al anunciar el decreto, indicó que la norma permitirá al estado obtener recursos adicionales por 200.000 dólares diarios, aunque, a juicio de Miranda, el monto podría reducirse a la mitad.

En criterio de los especialistas, la medida afecta directamente a Petrobras, porque sus dos refinerías, por ser las más grandes del país, con una capacidad total de 40,000 barriles diarios de petróleo, producen la casi totalidad de esos derivados. De las cuatro otras refinerías sólo operan dos, y la mayor procesa algo más de 1,000 barriles.

Por anteriores normas, el negocio permitía a la empresa Petrobras Bolivia Refinación (PBR) recibir el petróleo de boca de pozo a 27 dólares por barril, obtener un margen de refinación de 4,60 dólares y vender el petróleo reconstituido a un precio de entre 40 a 50 dólares en el mercado internacional.

El decreto establece ahora que Petrobras debe vender a YPFB el crudo reconstituido a 30,35 dólares, y las gasolinas blancas, a 31.29.

Lourdes Millares, jefa del bloque de diputados de la principal fuerza opositora Podemos, indicó a la televisora PAT que al presidente ''no le interesa entorpecer las relaciones'' con Brasil con la medida. En su criterio, Morales busca favorecer a la estatal venezolana PDVSA, que ingresó a Bolivia en su gobierno merced a acuerdos con el venezolano.

Miranda explicó que, debido a que las refinerías fueron instaladas para otro tipo de petróleo, el ''crudo reducido'' que no es aprovechado en los procesos, asciende a un 15%, mientras que las gasolinas blancas suman un 5%.

La mezcla de ambos derivados, para bajar la viscosidad del primero, da como resultado el petróleo reconstituido. El compuesto es exportado, principalmente a Brasil, donde el crudo no aprovechado en la refinación no supera el 1%.

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