Hugo Chávez pide inspección de Cemex

El mandatario anunció “un estudio jurídico” para conocer el impacto ambiental de la cementera; Venezuela revisará la situación de una filial establecida en la ciudad costera de Guanta.
CARACAS (CNN) -

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó el domingo examinar una planta de la filial local de la cementera mexicana Cemex para revisar su impacto ecológico y los límites del espacio que ocupa en una ciudad costera, y amenazó con tomar "acciones correctivas" si ve irregularidades.

El mandatario ordenó verificar los límites de la propiedad de Cemex, ante la queja de un habitante de la población oriental de Guanta, que argumentó que la planta de la filial local de la mexicana del mismo nombre impedía el desarrollo agrícola.

"Las empresas (...) deben invertir en tecnología para minimizar y eliminar los impactos sobre el ambiente y la salud de la gente (...) porque si no, el Gobierno se ve obligado (...) de tomar las acciones correctivas que no puedo adelantar", dijo Chávez durante su programa semanal de radio y televisión "Aló, presidente".

En medio de la profundización de su revolución socialista, el mandatario nacionalizó este año empresas de sectores que considera estratégicos como el eléctrico, de hidrocarburos, además de la mayor compañía de telecomunicaciones del país.

Chávez dijo en abril que podría nacionalizar las cementeras acusándolas de no proporcionar suficientes suministros al mercado local, y a principios de agosto confiscó las instalaciones de la Corporación Cementos Andinos, propiedad de la colombiana Argos.

El jueves, el Gobierno firmó un acuerdo con la siderúrgica Ternium Sidor, que incluye la venta preferente al mercado nacional con precios de descuento, que evitó que Chávez cumpliera la amenaza de nacionalización que hizo meses atrás a una de las mayores exportadoras privadas del país.

Chávez realizó su programa a la orilla del mar, a poca distancia de la planta de Cemex llamada Pertigalete.

Un habitante de Guanta explicó al presidente que Cemex, limitaba el desarrollo agrícola del lugar, porque pretendía ser dueña de un terreno donde los pobladores pudieran sembrar y cuya propiedad cuestionan.

Además refirió que el polvillo que desecha la empresa en una montaña de la región causa enfermedades a la población, y precisó que los niños se enfermaban de asma.

El mandatario encargó al gobernador local, a la ministra de Industrias Ligeras y Comercio, junto al ministro de Salud, entregarle un informe dentro de una semana, y otro más detallado en los siguientes días, con las conclusiones sobre la situación.

"Vamos a hacer un estudio jurídico para ver quien tiene la razón, y al mismo tiempo (vamos a) echarle un vistazo a la planta", afirmó y precisó que debía estudiarse el impacto ambiental de la planta.

La mexicana Cemex, la tercera cementera del mundo, compró las instalaciones de la venezolana Vencemos a mediados de los noventa.

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