Apuestan por el juego

Televisa y CIE compiten por el mercado mexicano de juegos y sorteos, que está más fuerte que nu el ramo representa 0.4% del PIB, pero se calcula que alcanzará 3.5% alcance su completo desarro
Para este año y hasta 2010 prevén 110% de crecimiento anual
Verónica García de León

Una superficie de 6,000 metros cuadrados, 900 terminales electrónicas con 25 tipos de bingo y dados, un escenario para espectáculos en vivo, capacidad para 1,200 personas, restaurante, bar y terminales para apuestas deportivas remotas. Si pensó en un casino, se equivocó. Es una sala de juegos dentro del Hipódromo de las Américas. El Royal Yak es uno de los 45 centros de apuestas de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) y uno de los más grandes de México.

Para la firma, ese concepto, bajo el cual tiene tres locales, es la forma de enfocar el nuevo escenario de mucha competencia y crecimiento de mercado. “Hay lugar para muchos pero nosotros queremos seguir a la cabeza”, dice Carlos Zamudio, director de Sport Books y Yak de CIE, que han duplicado la inversión en los últimos dos años en juegos y sorteos.

El número de permisionarios que pueden operar hipódromos, galgódromos, salas de sorteos de número y centro de apuestas remotas pasó de 17 a 23, luego de que en mayo de 2005 la Secretaría de Gobernación, que entonces encabezaba Santiago Creel, dio permiso a siete empresas más para operar unas 300 casas de juego.

Y vinieron las críticas: Grupo Televisa tenía autorización para 65 centros antes de 2012 y para operar su juego de lotería. Pero el reglamento de la nueva Ley de Juegos y Sorteos, publicado en 2004, abre la participación a cualquier empresa, para operar sorteo electrónico de números, por teléfono o internet y permite a los antiguos permisionarios cambiar las condiciones de sus permisos.

Ni lenta ni perezosa, CIE negoció la ampliación de su permiso para abrir 65 salas, adicionales a las 45 que opera hoy en día. En mayo pasado fue autorizada para abrir 20 más.

Hasta el momento no se ha materializado ni la mitad de las autorizaciones de Gobernación. De entrada, Televisa lleva abiertas nueve unidades de apuesta Play City y planea abrir 10 por año en el próximo lustro. Su negocio Multijuegos cuenta con 5,400 terminales de lotería y prevé llegar a 14,000 para 2009. CIE habrá invertido 57 MDD en éste y el próximo año para abrir otros centros y renovar los 7,000 ya instalados.

Por ello, pronostican un importante crecimiento en la industria, que en México representa 0.4% del PIB contra 2 o 3% de países desarrollados. La correduría Merrill Lynch calcula que alcanzará 3.5% del PIB cuando llegue a su completo desarrollo y la consultora PricewaterhouseCoopers (PWC) pronostica un salto de 110% anualmente de 2007 a 2011.

Solamente un factor empaña ese entusiasmo. Un impuesto de 20% grava desde el 1 de enero las ventas generadas por apuestas y juegos de azar. “Afectará los márgenes en esa misma proporción”, advierte José Arrieta, consultor de PWC.

Tirar a ganar
CIE no teme a la nueva competencia. De hecho, su negocio de juegos y apuestas crecerá 19% este año. Le dio cierta experiencia la convivencia en los últimos años con Grupo Caliente, de Jorge Hank Rohn, como principal contrincante. La empresa, con sede en Tijuana, opera 91 centros de apuesta remota y 16 salas de bingo. Enfrentar a Grupo Televisa, con ventas por 3,800 MDD, representa un reto mayor. Pero para que sus Play City alcancen el número de Sport Books y Yak de CIE, tendrán que pasar al menos tres años más. “Los de CIE son lugares más maduros que los de Televisa”, señala Martín Lara, analista de Vector. Ahora el grupo de Alejandro Soberón tiene el doble de ingreso por terminal electrónica que los de la televisora.

Parece sólo cuestión de aprendizaje.  “Televisa vino para quedarse, tarde o temprano aprenderá y lo hará bien”, dice Nymia Almeida, de la calificadora Moody’s. Según Banamex Accival, los juegos y sorteos de Televisa le darán 14.5% de sus ventas en 2008, incluyendo su juego de lotería.

Por lo pronto, CIE hace lo suyo para captar el mercado de mayores de 18 años que no han experimentado jugar y apostar.  La posibilidad de incluir máquinas electrónicas al sorteo de números, que permiten ver en una pantalla electrónica lo que antes se hacía en cartones, abre nuevas perspectivas.  “Eso permitió individualizar el entretenimiento y amplió el mercado”, explica Zamudio.

El ímpetu del negocio de juegos para CIE aumenta con la autorización de nuevos centros. A decir de analistas, antes de que éstos estén abiertos, Yak tendrá en 2008 un peso de 85% en el EBITDA de la división CIE Las Américas, que además incluye el hipódromo, el Centro de Exhibiciones y la Granja Las Américas. “En el negocio de juegos esperamos que se origine el crecimiento futuro”, menciona Accival.

En la actualidad, CIE obtiene entre 10 y 12.5% de sus ingresos consolidados de sus salas de apuesta gracias a la visita diaria de 25,000 personas que gastan 250 pesos, en promedio.  Para no perder la mano tendría que abrir las 20 salas adicionales antes de 2012, año en que Televisa concluiría la instalación de los suyos.  No suena fácil: cada local demanda 2.3 MDD y es cada vez más difícil encontrar espacio en un centro comercial.

De acuerdo con Lara, de Vector, el costo por entrar al centro comercial Perisur fue de 5 MDD. Y ésa es una de sus ventajas. “Las principales plazas, las de mayor tráfico, están acaparadas por CIE”, dice el analista.

Por eso no parece descabellada la idea de vender 49% de los activos de CIE Las Américas a su socio Codere, compañía española con 45,000 máquinas de juego en el mundo. La operación contempló que Codere vendiera a CIE 50% que tenía de los Sport Books y Yak. “La experiencia de Codere y todos sus recursos apoyarán a que sigamos a la cabeza”, asegura Zamudio. Aunque el camino se allana, no se aventura a dar pronósticos. El impacto del nuevo impuesto aún se desconoce. “Seguramente habrá un ajuste y retomaremos el crecimiento”, agrega el ejecutivo.

Pero otra sombra se vislumbra a lo lejos. Televisa ya gestiona un permiso para realizar bingo por el Canal 2 que le permitiría llegar a unos 20.7 millones de hogares ¿Quién se quedará con la ficha ganadora?

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