El pesimismo pesa sobre Pemex

Baja producción, accidentes y ataques hacen decaer la imagen de la paraestatal entre los analis sin embargo, aún hay confianza en la reforma energética que debe aprobarse en 2008.
El problema principal de Pemex no es fiscal sino operativo,
CIUDAD DE MÉXICO (CNN) -

Golpeado en el 2007 por tormentas, la voladura de ductos y un fatal incendio en una plataforma, el monopolio petrolero estatal mexicano Pemex necesita convencer a los mercados de que puede tener un mejor desempeño este año y apuntalar su producción y exportaciones.

La petrolera sufrió un mal año debido al cierre de plataformas y puertos por tormentas y un huracán que afectaron las operaciones, ya mermadas por un descenso en la producción de su gigantesco yacimiento de crudo Cantarell.

La menor producción en Cantarell llevó a Pemex a recortar su meta de producción en febrero a 3.1 millones de barriles por día (bpd), por debajo de su pico de 3.4 millones bpd en el 2004.

La interrupción de las operaciones por mal clima hizo caer la producción a menos de 3.0 millones de bpd durante tres meses, y retrasó las exportaciones.

Esto causó preocupación sobre la confiabilidad de México en momentos en que la estrecha oferta global de crudo tiene a los precios cerca de los 100 dólares por barril.

"No creo que vayan a alcanzar sus metas", dijo George Baker, del grupo Mexico Energy Intelligence, con sede en Houston.

"La caída de la producción de Cantarell no va a ser reemplazada por nueva producción y las tormentas sólo van a hacer peor el problema", agregó.

Jaime Brito, analista de PFC Energy en Washington, dijo por su parte que "sólo sigo viendo la producción de Pemex a la baja".

Un 40% del petróleo que se produce en México va a parar a refinerías estadounidenses. Washington considera a México un proveedor vital y políticamente estable de petróleo, sólo superado por Canadá.

Las exportaciones de petróleo de México cayeron el año pasado a su nivel más bajo desde el 2002, y a los analistas les preocupa los embotellamientos en los puertos a causa de escasez de capacidad de almacenamiento y ductos.

Pemex, que perdió 1,200 millones de dólares en el tercer trimestre, suele protestar por ser la fuente de dinero del país a pesar de su escaso financiamiento y de que la ley no le permite alianzas con capitales extranjeros.

El año pasado, además, sufrió por explosiones de bombas en ductos de gas y combustible colocadas por grupos insurgentes, que golpearon los suministros a fábricas.

Aunque las bombas no golpearon la producción de petróleo, otras en el futuro sí podrían hacerlo, y Pemex ha enviado a personal a Colombia para entrenamiento antiterrorista.

Reforma sobre la mesa

Pese a los problemas, muchos ven una posibilidad real de que la compañía vea sus barreras a la inversión privada algo menos rígidas, ahora que se prevé que el presidente Felipe Calderón, un partidario de la empresa privada, dedique su atención a una reforma energética este año.

Para finales de febrero el Congreso podría empezar a debatir una propuesta de reforma del sector, pero la ley podría no ir mucho más allá de darle a Pemex algo más de autonomía operativa y presupuestaria.

Sin embargo, también se evalúa permitir asociaciones en áreas como aguas profundas y yacimientos transfronterizos.

La secretaria de Energía, Georgina Kessel, dijo esta semana que privatizar Pemex no está siendo considerado. Pero advirtió que sin más exploración, su producción de petróleo podría reducirse en un tercio hacia el 2016.

Pemex necesita comenzar a explorar sus potencialmente enormes yacimientos marítimos; pero aunque podría hacerlo sola, asociarse con empresas extranjeras con amplio conocimiento de ese tipo de yacimientos podría acelerar sus resultados.

"El año pasado era 'no hagas nada, no digas nada, y sonríe a la cámara' (…)  creo que este año será mejor y que el Gobierno será menos tímido", concluyó George Baker, del Mexico Energy Intelligence.

 

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