México apuesta por negocio de ballenas

El turismo de cetáceos generó 25 mdd en 2007, mientras en Japón la caza produjo 52 mdd; la derrama económica de los 46,190 observadores del mamífero fue 7% mayor que en 2005.
El turismo de avistamiento de ballenas genera una derrama ec
Belén Merino

En 2006, la caza ‘científica’ de unas 1,000 ballenas produjo 52 mdd a Japón. En México, en cambio, conservarlas dejó casi 25 mdd.

El estudio Valoración económica del avistamiento de ballenas en México, del Instituto Nacional de Ecología (INE) de la Semarnat, estimó que la contratación de servicios para el avistamiento de ballenas en el país dejó más de 2 mdd, repartidos en 1,287 empresas (el triple de las 444 en 1999). Pero la derrama económica de los 46,190 turistas avistadores fue de 24.6 mdd anuales, 7% más que en 2005.

A escala global, la observación de ballenas moviliza a unos 10 millones de turistas que generan un mercado de 1,250 mdd para 500 comunidades alrededor del planeta, de acuerdo con la ONG Humane Society International.

México cuenta con cuatro zonas protegidas para avistar ballenas: Bahía de Banderas (Puerto Vallarta, Jalisco), Bahía Magdalena, Guerrero Negro y San Ignacio (en BCS), pero hay al menos otros 10 lugares de avistamiento, en zonas no protegidas que suponen ingresos superiores a 50 mdd, según la Secretaría de Turismo (Sectur).

No siempre fue así. En los años 60, el turismo para avistar ballenas en el país estaba concentrado en grandes operadores de turismo en San Diego, que entraban sin restricción con grandes embarcaciones a las aguas de Baja California. Pero en los 70, el gobierno restringió el acceso sólo a embarcaciones pequeñas mexicanas. En la actualidad, 330 embarcaciones prestan el servicio, señala Semarnat.

“Éste es un ingreso fundamental para los prestadores de servicios, y genera empleo indirecto en las poblaciones donde llegan los turistas”, asegura Marisol Rivera Planter, del INE.

El estudio señala que el turista  avistador de ballenas tiene ingreso promedio anual de 45,000 dólares. Más de la mitad cuenta con estudios universitarios y tiene entre 30 y 50 años. Su gasto promedio diario va de 158 a 212 dólares y el costo de un tour se ubica entre 51 y 85 dólares.

Por cada tour, 5 dólares van a conservación del patrimonio natural. “Cada uno de los recursos naturales del país constituye una fuente de riqueza que hay que conservar”, sostiene Carlos Muñoz-Piña, director de la investigación.

Cada año se realizan 700,000 prácticas de ecoturismo, de ellas 11% son observación de ballenas. Actualmente, México cuenta con 154 áreas naturales protegidas (19 millones de hectáreas) que recibieron a 20 millones de visitantes de 2002 a 2005 y generaron una derrama de 5,000 mdp.

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