Chávez quiere el control de cementeras

Venezuela nacionalizará plantas de Cemex, Lafarge y Holcim para tener el 60% de las acciones; el gobierno iniciará con cada una de las cementeras negociaciones para lograr un acuerdo.
Hugo Chávez quiere tener cerca del 60% de las acciones de Ce
CARACAS (CNN) -

Venezuela nacionalizará las unidades en el país de las cementeras Cemex, Lafarge y Holcim, bajo un esquema con el que aspira controlar al menos el 60% de sus acciones, informó el lunes el ministro de Energía, Rafael Ramírez.

El funcionario, que fue designado para dirigir la comisión que negociará con las firmas la estatización ordenada la semana pasada por el presidente Hugo Chávez, se reunió el lunes con autoridades de las gigantes multinacionales.

"Les transmitimos que las empresas que fueron convocadas (...) son las que van a ser objeto de esta medida y que estamos seguros que se va a abrir la posibilidad de llegar a acuerdos", dijo Ramírez a la televisión estatal.

El anuncio de Ramírez aclaró comentarios del fin de semana de Chávez de que su plan era sólo nacionalizar aquellas cementeras que pertenecieron al Estado, ya que ninguna de las tres compañías había sido previamente estatal.

El ministro, también presidente de la petrolera estatal PDVSA, explicó que en el proceso de estatización podría aplicarse un esquema similar al de la toma de control de cuatro proyectos de producción de crudo el año pasado.

"Puede ser un esquema como el que aplicamos en la industria petrolera, es decir, una participación accionaria del Estado venezolano por intermedio de sus empresas de como mínimo un 60%", especificó.

Cemex Venezuela -la mayor cementera de Venezuela y unidad de la mexicana Cemex-, Lafarge y Holcim controlan casi todo el mercado local y, según fuentes de la industria, tienen una capacidad instalada conjunta de 9.1 millones de toneladas métricas anuales.

Ramírez estimó que "en muy poco tiempo podemos ir dando avances en esta negociación con estas empresas, la cual vamos a hacer de manera bilateral con cada una de ellas".

El Gobierno lanzó el año pasado un amplio programa de nacionalizaciones, que incluyó a empresas petroleras, eléctricas y de telecomunicaciones.

Chávez había acusado a las grandes cementeras de favorecer la exportación y de actuar como cartel al fijar los precios.

En sus señalamientos, el gobernante había hecho alusión a la unidad en el país de Cemex, resaltando el deterioro ambiental provocado por una de sus instalaciones en el oriente del país.

Cemex, la tercera mayor cementera del mundo, había sorteado algunos señalamientos gubernamentales al ampliar su distribución al mercado local e impulsar planes para fomentar la construcción de viviendas populares en todo el país.

El Gobierno mexicano rechazó el plan de nacionalización y afirmó que no se respetaron los derechos de los mexicanos.

Ahora ve
No te pierdas