Televisa y la guerra digital

El futuro tecnológico de Televisa está en manos de Antonio Rallo, vicepresidente de Convergencia; la empresa mexicana compite por la supremacía en varias plataformas de telecomunicaciones.
Antonio Rallo, vicepresidente de Convergencia de Televisa, s  (Foto: )
Alejandro Ángeles

Televisa tiene cada vez más frentes de batalla en el mercado de medios, tanto de los tradicionales como de los emergentes. La mayor productora de contenidos en español del mundo pelea ahora con rivales que no se imaginaba antes de que se hablara de la convergencia.

En esta confluencia de plataformas tecnológicas y redes de contenidos, las empresas traspasan sus límites conocidos y las telefónicas ahora compiten con las cableras y las televisoras tradicionales. En cualquier caso, ya no hay competidores sencillos. Televisa no sólo tendrá que lidiar en el mercado de la televisión abierta contra Televisión Azteca, sino con otros interesados provenientes de otras industrias.

Y la empresa que fundara Emilio Azcárraga Vidaurreta se sale de frecuencia y entra, además del mercado de cable y televisión vía satélite, al de la telefonía, donde se las verá contra Telmex y otros operadores. En este cuento circular, todos estos jugadores quieren probar del pastel de los demás.

Al margen de la legislación, un punto ambiguo que impide el despegue de las telecomunicaciones a fondo, Televisa consolida ya la completa digitalización en sus operaciones de producción y distribución.

En ello, una de la estrellas es su vicepresidente de Convergencia. Antonio Rallo, de 47 años, que antes fue distribuidor de Apple, encargado de Grey Interactive y precursor de los fondos de inversión en México (con Sierra Madre Ventures), es quien lleva de la mano a Televisa por el accidentado camino de las redes digitales y el negocio convergente. Rallo conversó con Expansión en las oficinas corporativas de Televisa en Santa Fe.

¿Cómo mantener la atención de una generación que ha visto mucha televisión y una nueva que, cada vez, la mira menos?

Yo llamo a mi generación ‘inmigrantes digitales’. Mis hijos son ‘nativos digitales’. Eso modifica drásticamente la manera de hacer las cosas. A mi hijo no lo veo tanto frente a la tele. Sí la ve, pero más bien se acompaña en lo que hace. Para él es más importante comunicarse con sus amigos y está más metido en ‘chatear’ o platicar con ellos; sólo voltea al televisor si escucha algo chistoso, y luego regresa a su actividad.

Por eso, si no tenemos un enfoque de lo que sucede con la tecnología, podemos errar. A la tecnología se le ve de dos maneras: como un amigo o un enemigo. Verla como un enemigo es querer tapar el sol con un dedo. La gente que viva así hoy en día se va a dar un golpazo de frente al ver lo que se pierde o lo que esté afectando su negocio.

En Televisa, ahora más que nunca, estamos abrazando la tecnología. Siempre lo hemos hecho, hemos tenido tecnología de punta para producir gráficos de deportes, almacenar el material (tenemos muchísimo que almacenar), que son problemas técnicos muy fuertes.

¿Apaga incendios digitales?

En eso apoyo cuando la gente de las diversas divisiones de Televisa me pide ayuda. Pero, normalmente, no veo cosas tan operativas. Lo que veo son cosas como lanzar la telefonía por cable; bajar el costo del ancho de banda en México drásticamente. Para nosotros, la penetración de internet de alta velocidad y gran capacidad es sumamente importante, incluso a nivel filosófico. Y estamos haciendo algo al respecto, por ejemplo, la compra de Bestel. Mucha gente la ha aplaudido, otros la han criticado, pero ése es un ingrediente más en una pieza de rompecabezas muy complejo que es el ecosistema de las telecomunicaciones mexicano.

Según la OCDE, Corea del Sur es la economía 11 y México, la 12. Pero si se considera la banda ancha, son la tercera o cuarta y nosotros la 30 o 33. Eso es gravísimo para la penetración y desarrollo de una pyme, que es el tejido más importante a nivel social –la parte básica para que un país sea sano–, pues hay una correlación total entre la penetración de la banda ancha y el desarrollo de una pequeña o mediana empresa.

¿Y por eso es un problema la baja penetración de internet a alta velocidad y que sea cara?

En México no acelera el mercado. Ciertas empresas bajan el precio, pero luego repuntan. En Cablevisión (la compañía de cable de Estados Unidos, no la de México) se vende internet a 30 megabytes en 30 dólares. Para nosotros, en México, aún con precios de descuento el precio es alto.

La tarifa de Telmex, por ejemplo, es cara. La banda ancha puede dar desarrollo, pero nosotros estamos limitados en acceso a la información. En Televisa es algo que queremos mejorar rápidamente y por eso estamos invirtiendo en tecnología convergente.

Una pieza en esto son las cableras en que hemos invertido. Queremos revertir el problema de la baja conectividad.

Pero no hay infraestructura en México.

En México no hay, por ejemplo, puntos de acceso para redes o network access points (NAP). Mejor hay en Chile, que legisló que cualquier correo electrónico generado en ese país acabe ahí. ¡Y allá ya tienen 10 NAP! Eso influye en desempeño y transporte. Se me hace anacrónico que si me mandas un correo electrónico probablemente tenga que pasar antes por Estados Unidos para que me llegue.

Muchos dicen que no es necesario tener aquí un NAP, que no se justifica, pero en el fondo es increíble que la interconectividad entre proveedores en México sea vertical, de norte a sur y nada de este a oeste. Dicen que son diferencias de nanosegundos. En su mente suena mínimo, pero son factores de rendimiento. Es como decir que si DHL lleva un paquete con esa filosofía, la diferencia de entrega equivaldría a días o años.

Es irrisorio lo que está pasando en México. Con una mayor presión para que las telecomunicaciones se liberen, haremos el esfuerzo necesario para que nuestros usuarios tengan mejor acceso a internet y mejor calidad de servicios.

¿Cómo digitalizan sus redes?

Televisa quiere meter servicios de clase mundial. Se ve en Cablevisión, una de las primeras redes totalmente digitales a una gran inversión. No sólo lo hicimos para combatir la piratería sino para dar más servicios, como la telefonía por cable, que es más barata que la competencia. Y la digitalización de contenido no sólo es técnica. Se trata de darle más servicios a la gente, que puedan compartir todo más fácil.

¿Cómo se lleva este debate dentro de Televisa?

Televisa empezó desde hace años. Emilio (Azcárraga Jean, el director general) logró transmitir un mensaje muy fuerte y Televisa empezó a producir digitalmente desde 1998 y en alta definición desde 2000. Ahora, ya transmitimos digitalmente en nueve ciudades y vamos adelantados al plan. Emilio logró rodearse de gente muy buena, ésa es para mí la definición de un buen manager.

La dirección de la empresa es muy joven, todos con poco tiempo. Otros con más tiempo se pusieron las pilas y lograron entrarle a lo nuevo. Los que no, ya se fueron. La estrategia de la empresa es crear contenido y distribuirlo. Pero como no podemos estar en todas las plataformas, entramos en las que les apostamos más. Por ejemplo, el caso de Sky. En EU muchos dicen que la tele por satélite está muerta. Pero hay que tener cuidado con eso. En México, el ecosistema es complicado. La televisión por satélite es, a veces, el medio más efectivo y Sky nos interesa porque hay lugares recónditos.

¿Cómo es su experiencia con los medios digitales y cómo aprovechar lo que hace el usuario?

Tengo 600 gigabytes de canciones y como las he grabado a la mejor calidad, ocupan mucho espacio. De Sting y The Police tengo todo. Muchas canciones de Sting se repiten hasta 10 veces en varias versiones y a veces es la misma... pero me cuesta tanto trabajo limpiar ese catálogo de 100,000 canciones que mejor las dejo. De esos 100,000 archivos, más o menos, 10,000 ó 20,000 están repetidos y es complejo su manejo. Lo ves con las fotos, que uno toma y carga ‘enemil’ fotos... no se sabe ni qué escoger.

El contenido de los usuarios debe tener cabida en este mundo y Televisa lo reconoce. Muchas de nuestras empresas podrán dar servicios de mezcla, compartir, almacenar... no se puede tapar todo lo que hay con un dedo, y Televisa quiere entrar distribuyendo todos los contenidos.

Con la experiencia en ese rubro lo vamos a poder hacer mejor de lo que se hace incluso en EU. Muchas veces nos da por mirar a ese país, pero en banda ancha deberíamos voltear a Corea o Singapur. Mimetizamos muchas cosas de EU muy rápido, pero hay que ver lo que pasa en Europa con los celulares y la banda ancha en Asia.

¿Y la relación con Telmex?

¿Cómo nos llevamos con Telmex? Hay muchos intereses políticos de mucha gente y a veces es muy fácil juzgar a mil metros de altura. De Telmex, reconocemos que es un competidor formidable. Eso nos queda claro. Pero en lo que sabemos hacer... mira, no es lo mismo meter un jonrón que mantener un promedio de bateo de .333. Pero sin sonar arrogante, con los pies en la tierra, lo digo: el promedio ‘de bateo’ de Televisa es de .400, y de ésos no hay muchos bateadores en la historia. El asunto es tener un porcentaje de bateo importante. Por eso nosotros ya saltamos el sólo hacer telenovelas. Una canción la escuchas 15 veces, pero un partido no lo ves tanto. De ahí que tengamos que escoger el tipo de plataforma que le corresponde a cada contenido. Queremos pasar de tener lo que los gringos llaman la network television (televisión en cadena) a una networked television (una televisión en red).

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