México va por pacientes importados

Star Médica, Grupo Ángeles y otras cadenas de hospitales, se preparan para recibir a personas d los nosocomios y sus inversionistas ofrecen a los pacientes atención médica a menores costos.
San José y Christus Muguerza Alta Especialidad son los dos h  (Foto: )
Thomas Black
(Bloomberg) -

La única manera de que Bridget Flanagan, una universitaria de 21 años de edad de Olympia, Washington, pudiera pagar la cirugía por obesidad que requería era yendo a México, pues su seguro médico estadounidense no cubría ese tratamiento.

Viajar 3,200 kilómetros hasta Monterrey, México, para que le colocaran una ligadura gástrica en el Hospital San José, le significó un ahorro de 6,600 dólares. La operación fue un éxito y le permitió a Bridget, de 1.50 metros de estatura, bajar 20 kilos desde el peso máximo que llegó a tener, de 124 kilos.

Los hospitales mexicanos y sus inversionistas han identificado un nuevo mercado en pacientes como Flanagan. El Instituto Tecnológico de Monterrey, propietario del Hospital San José, planea un centro médico de 100 millones de dólares (mdd). Grupo Star Médica, que ha construido cinco hospitales en cinco años, acelera su expansión, pensada para atender a los pacientes estadounidenses y financiada, en parte, por el empresario Carlos Slim Helú.

“Es una gran oportunidad no sólo para México, sino también para reducir los costos de salud en Estados Unidos’’, dice Marco Antonio Slim Domit, hijo de Slim Helú y director general de Grupo Financiero Inbursa. La firma compró recientemente una participación no revelada en Star Médica, una cadena de hospitales privados con operaciones en ocho estados del país.

Las empresas estadounidenses también están invirtiendo en México. Christus Health, una compañía sin fines de lucro de Irving, Texas, abrió un hospital en Reynosa, Tamaulipas, y ya es dueña de seis en México. International Hospital Corp, con sede en Dallas, opera tres establecimientos en México y construye uno más en Puebla.

Por su lado, Grupo Empresarial Ángeles (GEA), la mayor cadena de hospitales privados de México, ha destinado 700 mdd para construir 15 centros hospitalarios en los próximos tres años, indica Víctor Ramírez, director general de la División de Hospitales de la compañía. A su vez, Oca Hospital, una empresa familiar de Monterrey, construye un hospital de 200 camas en esa ciudad.

GEA tiene una campaña de mercadeo dirigida a los estadounidenses. La meta en dos años es que los extranjeros representen hasta 20% de sus pacientes, en comparación con el 5% actual, añade Ramírez. En su unidad de Tijuana, los estadounidenses representaron 40% de los 100,000 pacientes que el hospital recibió en 2007.

En 2005, el gasto médico en México fue de 49,000 millones de dólares, o 6.4% del Producto Interno Bruto (PIB). En Estados Unidos, con una población casi tres veces mayor que la de México, el año pasado el gasto en salud ascendió a 2.2 billones de dólares, equivalente a 16% de la producción de bienes y servicios.

El número de camas de hospitales privados en el país subió 28%, de 27,015 en 2000 a 34,576 en 2005, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y el número de médicos privados subió a más del doble, de 21,565 a 55,173 en el mismo periodo. A su vez, los quirófanos en los hospitales privados aumentaron 46%, de 3,115 en 2000 a 4,545 en 2005.

Desde hace algunas décadas, México atrae a estadounidenses que buscan atención médica básica a menores costos. Ciudades fronterizas como Tijuana y Ciudad Juárez están llenas de clínicas que ofrecen tratamientos de ortodoncia baratos o exámenes de la vista con descuento.


Caderas nuevas y otras cirugías
El turismo médico se expande más allá de los servicios baratos, dice Arturo Garza, que dirige la división mexicana de Christus Health. Los hospitales mexicanos ahora practican reemplazos de cadera, fusiones de médula, cirugía de rodilla y angioplastías.

El costo de esos procedimientos quirúrgicos en Estados Unidos alienta a las personas, algunas veces, a evitar el tratamiento o salir del país para recibirlo, señala Peter Maddox, vicepresidente de Christus Health.

Un remplazo de cadera en México cuesta 12,000 dólares, mientras en Estados Unidos se cotiza entre 43,000 y 63,000 dólares, revela un estudio de Christus Health publicado el año pasado. La angioplastía (un procedimiento en el que el cirujano utiliza un diminuto globo para abrir una arteria coronaria bloqueada) cuesta 10,000 dólares en México, en comparación con los entre 57,000 y 82,000 dólares que se cobran en un hospital estadounidense.

En el Hospital San José son operados, en promedio, dos extranjeros por día, indica Ernesto Dieck, el director general. Más de 90% de sus médicos, que ha realizado transplantes de corazón, ha trabajado en hospitales de Estados Unidos o Europa, añade.

Como los hospitales privados de México han mejorado, atraen a más pacientes, así como a mexicanos ricos que antes viajaban a Los Ángeles, Houston y otras ciudades de Estados Unidos para recibir atención, señala Dieck.

Aun así, México está rezagado respecto de otros países en vías de desarrollo, como India, Tailandia, Singapur y Brasil. La Joint Commission, un grupo independiente sin fines de lucro de Illinois, evalúa y certifica que los centros de salud mundiales cumplan con normas cuantificables. Esta comisión determinó que 11 hospitales en Singapur cumplen con las normas, y nueve en Brasil, mientras que México sólo tiene dos: San José y Christus Muguerza Alta Especialidad, ambos en Monterrey.

Para que México aproveche su ubicación geográfica y suba en el sector de turismo médico, debe tener tantos hospitales acreditados como Brasil y Singapur, mantener los costos bajos aunque la calidad suba y diseñar un mecanismo para manejar casos de negligencia médica, comenta Russell Bennett, vicepresidente de Soluciones de Salud para Latinos de UnitedHealth Group Inc, de Minnesota.

Alrededor de 180,000 estadounidenses salen del país para recibir tratamiento médico cada año, dice Josef Woodman, autor del libro Patients Beyond Borders (Pacientes más allá de las fronteras). Se estima que gastaron 2,000 mdd en proveedores extranjeros de salud en 2007. 

A esto contribuye el sistema de atención médica de Estados Unidos en el que 47 millones de estadounidenses no cuentan con seguro. El gasto médico total rebasará el crecimiento de EU por unos dos puntos porcentuales al año, consumiendo uno de cada 5 dólares gastados para 2017, según un estudio para el programa Medicare.

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