El IMP va por más negocios

Héber Cinco Ley tiene un plan para hacer al Instituto Mexicano del Petróleo y a Pemex más renta el director del organismo planea crear este año una comercializadora e instalar maquiladoras.
Héber Cinco, director del IMP, quiere que la experiencia pet  (Foto: )
Alejandra Sánchez Inzunza

A punto de cumplir 43 años, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) busca su transformación. La prioridad es convertirlo en el principal aliado de Petróleos Mexicanos (Pemex) y, sobre todo, hacerlo un organismo rentable.

Para ello, el Instituto creará este año una comercializadora e impulsará la instalación de maquiladoras que manufacturen los productos que ahí se desarrollan. De hecho, ya ha diseñado herramientas que pueden comenzar a desarrollarse comercialmente.

El año pasado, el IMP facturó 3,236 millones de pesos, que la colocarían entre las 500 empresas más grandes del ranking de Expansión. Su mejor cliente, obvio, es Pemex, con quien hoy desarrolla entre 600 y 700 proyectos facturables.

Desde su creación, en 1965, el Instituto se ha dedicado a desarrollar productos, tecnologías y servicios que contribuyan al avance de la industria petrolera. Desde el estudio, la caracterización y la simulación de yacimientos, hasta el análisis de información para la exploración petrolera.

También proporciona servicios y capacitación a Pemex y a empresas extranjeras, como la líder petrolera a nivel mundial, Saudi Aramco, a quien este año le brindará asistencia técnica en el área de plantas piloto para refinación. Los principales ingresos del IMP provienen de la facturación por estos servicios. En 2007, la cifra sumó 3,236 millones y tuvo un remanente bruto de 1,108 mdp.

El plan de su director, Héber Cinco Ley, es que en 2008 las cifras mejoren e, incluso, superen a las de 2005.

¿Cuáles son los problemas de la industria petrolera?

México va a necesitar mucha tecnología, alineación de todo el sector de investigación de desarrollo tecnológico con la industria petrolera. No sólo con aguas profundas, también con exploración; necesitamos hallar mejor tecnología, mejorar el factor de recuperación de los yacimientos y reducir las emisiones tóxicas de la industria.

¿Cómo puede Pemex ayudar al desarrollo económico?

Lo ideal es que haya mayores componentes nacionales en cada uno de los proyectos. Eso, obviamente, es un detonador para el desarrollo de la industria.

¿A qué problemas se enfrenta la industria en el desarrollo de nueva tecnología?

Muchas veces el costo de desarrollar una tecnología o un producto es muy pequeño comparado con el costo que implica ponerlo en el mercado. A eso no le hemos puesto mucha atención y precisamente allí nos estamos enfocando. En México se produce mucha tecnología, pero no existen los mecanismos para aprovecharla en la industria.

El presupuesto

Como empresa descentralizada, una de las prioridades del IMP es buscar recursos propios y ser autosuficiente, ya que no cuenta con un presupuesto asignado por la Federación. “Hacienda nos define un techo de lo que podemos gastar, sin embargo, no nos asigna ni un peso como presupuesto. Todo lo obtenemos a través de contratos y servicios, que proporcionamos a Pemex, y somos autosuficientes”, explica Cinco Ley.

En 2006 se modificó la Ley Federal de Derechos en el ramo de hidrocarburos. A partir de ese año, Pemex Exploración y Producción debe destinar 0.65% del valor anual del petróleo crudo y el gas natural extraídos en el periodo de referencia a la investigación científica y tecnológica en materia de energía.

De este porcentaje, al IMP le corresponde 15%, equivalentes a entre 60 y 80 millones de pesos anuales. El año pasado, el presidente Felipe Calderón propuso un cambio en la fórmula y, gracias a ello, el gobierno entregó más de 400 mdp al organismo.

Sin embargo, el Instituto Mexicano del Petróleo invierte 920 millones de pesos en investigación, por lo que más de la mitad de estos recursos tiene que generarlos por su cuenta. Además, el año pasado invirtió 2,818 millones de pesos sólo en gastos de operación y producción, de los cuales, casi un tercio se utilizaron en investigación y laboratorios y el resto en cuestiones administrativas.

¿Tienen otra fuente de ingresos?

Sí, las patentes y regalías. Tenemos alrededor de 700 patentes. Actualmente hay en trámite 114 patentes para desarrollar alguna tecnología o producto. Recibimos un promedio de 45 millones de pesos anuales por las patentes.


Los proyectos

El IMP necesita trabajar en sus propios proyectos y cobrarlos. “Pemex nos expresa su problemática y nosotros tratamos de resolverla”, refiere el director.

El año pasado se creó el Comité de Investigación e Innovación (CIIS) para definir la cartera de proyectos de investigación, donde Pemex y el personal del IMP  proponen, analizan y discuten los proyectos. Para este año tienen 73 proyectos en desarrollo en exploración y producción, energía y procesos para refinería y petroquímica, y medio ambiente.

En los últimos años, Pemex ha descubierto yacimientos de crudo pesado, cuyo valor es menor en el mercado internacional, por lo que se ha buscado mejorar su calidad para poder venderlo con mejor precio.

Otro resultado del CIIS son los proyectos orientados a la exploración petrolera. El IMP ha desarrollado tecnología para explorar debajo de las cuencas de sal que están en el subsuelo, las cuales dificultan la detección de petróleo.

Empero, el Instituto enfrenta un problema: no se trata sólo de desarrollar proyectos sino de comercializarlos y hacer negocio con ellos. “Nuestra premisa es que la investigación y el desarrollo tecnológico tienen que ser negocio para el país, ya sea para el IMP o para Pemex. Cada proyecto implica un negocio. Evitamos aquellos que derivan de una simple curiosidad del investigador”, dice Cinco Ley.

¿Qué tecnología saldría más barata comprar en el extranjero y cuál vale la pena desarrollar?

La tecnología de perforación sale más barata comprada en el mundo. Las grandes plataformas hay que comprarlas. Otra tecnología convendría hacerla aquí, como la del mejoramiento de crudos y las técnicas de exploración en ambientes más complicados, para así aumentar el factor de recuperación del subsuelo. Dicho factor es de 33%, es decir, de cada 100 barriles que hay en el suelo, 67 se quedan ahí abajo y hay que recuperar parte de ese remanente.

Fomento a nacionales

Para Juan Antonio Bargés, director del Instituto Mexicano para la Competitividad, el IMP era el brazo derecho de Petróleos Mexicanos, pero entre los sexenios de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo empezó a tener crisis presupuestales e internas que lo volvieron menos productivo.

A su juicio, se requiere buscar que el Instituto sea de nuevo como en los 80. Una de las opciones, explicó, sería darle autonomía de gestión y lograr que se utilicen las herramientas que los científicos desarrollan, por lo cual consideró una buena idea crear una comercializadora.

Un esfuerzo parecido sucedió en 1988, cuando Víctor Alcerreca estaba a cargo del IMP. “En mi época hubo una comercializadora. Teníamos una subdirección de Comercialización y tratamos de que las herramientas que desarrollábamos se pudieran canalizar por empresas filiales y se aprovecharán dentro de la industria”, recuerda. Pero esa subdirección desapareció. Ahora, Héber Cinco se propone retomar este proyecto.

¿Qué esquemas deben fomentar la industria nacional?

Para fomentar la industria es necesario que haya un proveedor de tecnología. En este caso, serían las instituciones de investigación, como el Conacyt, la UNAM o el Politécnico. Ellos tienen que dar la tecnología para que el  gobierno decida qué alimenta a esta industria. De otra manera, la industria nacional caería en lo mismo y sería representante de alguna empresa extranjera. Hay que promover la investigación y los mecanismos para aprovechar los resultados de esta investigación.

¿Cómo aprovechar estos resultados?

Hay empresas que por sí mismas realizan la investigación. Checan el prototipo y se lo dan a un proveedor para que se los fabrique. Ellos proveen la tecnología y se desarrolla el producto. Lo único que se pide es la primicia. Aquí podría ser aplicable. Pemex, con el IMP, podría desarrollarla y pedirle al proveedor que la haga.

¿Qué es lo que hace falta?

Nos hace falta spin off (una nueva subsidiaria) para desarrollar los productos y sacarlos al mercado. Nos falta una comercializadora o una firma que maquile y desarrolle los productos que se investigan aquí o que proporcione el servicio a Pemex.

¿Qué plan tiene el IMP en esta materia?

Muchas veces nuestra herramienta funciona mejor que la de otros proveedores, pero hoy no tenemos el sistema de comercialización, que será un departamento del Instituto que busque colocar estos productos. Vamos a concretar la maquila y después vendemos la patente. Ya tenemos una lista de herramientas desarrolladas y espero que este año empecemos con esto.

¿Pemex compraría la herramienta?

No, lo que hace es contratar el servicio, pero puede pedirle al proveedor que utilice esa herramienta por ser la mejor para desarrollar los proyectos. Tendrá que ser un esquema de ese tipo.

Todavía no está amarrado pero estamos en pláticas, Pemex está aportando recursos para la investigación, ésta es una manera de recuperar esa inversión.

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