Jets privados 'levantan vuelo' en México

El país será el principal comprador de aeronaves ejecutivas en AL, con un promedio de 28 por añ en la próxima década, 13,150 unidades, con valor total de 201,000 mdd se incorporarán a este me
Empresas y directivos prefieren vivir los ciclos del petróle

Cuando se supo que Jorge Vergara (presidente de grupo Omnilife) estrenará, en 2009, un nuevo jet equipado con cinco salas, media decena de pantallas planas de LCD, tres baños y una ducha completa, más de uno levantó las cejas.

No era para menos: el Lineage 1000, fabricado por la brasileña Embraer, con capacidad hasta para 19 pasajeros y autonomía de vuelo para un viaje sin escalas desde Nueva York a París, cuesta 43 millones de dólares (mdd).

Pocos pueden comprarse un jet con esas características, pero sí son cada vez más los que pueden adquirir aeronaves ejecutivas, con precios de 3 a 6 mdd.

Mientras las fabricantes de grandes aviones siguen con nerviosismo los vaivenes de las aerolíneas tradicionales, y ante la posible recesión económica global, las empresas de aviación ejecutiva, como la canadiense Bombardier, la brasileña Embraer y la división de negocios de la estadounidense Boeing, tienen grandes expectativas en sus mercados, particularmente en el de Latinoamérica.

La industria pronostica que, en los próximos 10 años, el mercado mundial de aviones ejecutivos incorporará a sus operaciones  unas 13,150 unidades, por un valor cercano a 201,000 mdd lo cual genera buenas expectativas para las compañías fabricantes de aviones, especialmente las que participan en ese segmento.

“El sector se ha recuperado rápidamente desde 2002, creciendo a tasas de dos dígitos”, afirma Cláudio Galdo Camelier, vicepresidente de Inteligencia de Mercado de Jets Ejecutivos de Embraer.

El año pasado, por primera vez en la historia, las fabricantes de aviones ejecutivos entregaron más de 1,000 unidades en el mundo, y el pronóstico es que se mantenga un buen ritmo de crecimiento en los siguientes años”, agrega.

 “La imagen de los aviones privados como un atributo de ‘lujo’ o de personas de mucho dinero se ha modificado. Los jets ejecutivos permiten a los empresarios viajar a una ciudad, hacer sus negocios y volver en unas horas”, puntualiza el directivo de Embraer.

En México casi la mitad de las rutas comerciales de aerolíneas operan con sólo una frecuencia al día, lo que dificulta para muchos pasajeros que vuelan por negocios su traslado y retorno en la misma jornada.

Para los ejecutivos de muchas empresas, el avión ejecutivo se ha convertido ya en una herramienta de trabajo relacionada directamente con la productividad, y además algunos costos para su operación también son deducibles de impuestos.

“El traslado a lugares ubicados a dos o tres horas de vuelo en aviones comerciales, en vez de ser tiempo perdido puede ser aprovechado si se hace en vuelos privados, pues durante el trayecto se pueden realizar juntas ejecutivas”, explica Juan Antonio José Pacheco, consultor independiente del sector aeronáutico.

Por esa y otras razones de practicidad y costos, cada vez más las grandes corporaciones y algunos empresarios particulares están alquilando, comprando o compartiendo entre ellos aviones privados.

El uso de jets ejecutivos tiene varios alicientes, desde evitar los crecientes tiempos de traslado hacia y desde los aeropuertos comerciales, por el tráfico que hay en las ciudades y las rutas hacia dichas terminales, y las esperas previas al abordaje de los vuelos, que se han alargado, sobre todo por las nuevas disposiciones de seguridad de las aerolíneas y de los aeropuertos.

Además, el precio de las aeronaves ejecutivas ha venido a la baja, debido al crecimiento de la demanda de su uso. “El costo para comprar un avión ejecutivo se abarató; hace algunos años el más barato era de 6 mdd, pero ahora se pueden encontrar por la mitad de eso”, asegura Carlos Sierra, de Sierra y Vázquez, un despacho jurídico especializado en contratos de arrendamiento de aeronaves.

Por las nubes
México es una de las principales razones para que las fábricas de aviones ejecutivos tengan buenas expectativas para los años siguientes. Desde este año y hasta 2017, Latinoamérica representará 5.4% de la demanda mundial, y nuestro país será el principal comprador de la región, con un promedio anual de 28 unidades en dicho periodo.

En esa demanda potencial, los fabricantes calculan que entre los compradores habrá de todo: particulares (un nicho que seguirá creciendo) o grupos de ellos que eligen esquemas de  ‘tiempo compartido’; empresas multinacionales, y nuevos giros de negocio que ven la aviación ejecutiva como herramienta de trabajo, por ejemplo, compañías de taxis aéreos y arrendadoras de jets.

Este tipo de clientes, junto con las ‘charteras’, que compran una docena de unidades y ofrecen mayor flexibilidad horaria que la de la aviación comercial, son los que pueden impulsar la demanda de aeronaves ejecutivas en los siguientes años. “Con un modelo adecuado, puede haber un negocio muy rentable en esa área”, considera Galdo Camelier, de Embraer.

La renovación de la flota de aviones privados también será un nicho de negocio para los próximos años. Con casi 500 aeronaves privadas en operación, México es el principal mercado latinoamericano del sector y es el segundo mayor a nivel mundial, sólo detrás de EU.

En América Latina, aproximadamente la mitad de las 1,045 aeronaves ejecutivas que existen tiene 20 años o más de antigüedad, y cada vez está más cerca el momento de remplazar la totalidad de esas unidades. Y la flota mexicana es apenas ligeramente más reciente que la regional en su conjunto.

Pese a tener mayor peso económico, Brasil posee el tercer lugar de la región, con cerca de 300 aviones ejecutivos. El medio millar de unidades en México se explica en parte por razones geográficas: las aeronaves ejecutivas son mucho más eficientes en vuelos de dos a cuatro horas y distancias de 2,500 kilómetros máximo, como ir del DF a Monterrey, Houston, Cancún, Orlando o Los Ángeles.

“Europa no presenta condiciones similares, pues un traslado de Berlín a París pudiera ser mucho más rápido y menos costoso por tren de alta velocidad”, explica el consultor Juan Antonio José Pacheco. En América, el segmento de mercado que sí ha cobrado fuerza –y podría extenderse a otras regiones– es el de los clientes premium.

Y aquí las fabricantes de aviones ejecutivos podrían llevarse una rebanada del pastel de la aviación comercial tradicional. Como parte de la competencia, aerolíneas de las denominadas legacy, como la alemana Lufthansa o la estadounidense Delta, han adquirido jets ejecutivos para ofrecer viajes punto a punto a sus clientes más exclusivos, aunque en México esto todavía no sucede.

Sin factor turbosina
Mientras los ‘petroprecios’ se catapultan hasta más de 115 dólares por barril, parece que nada corta las alas a las proyecciones de ventas de aviones ejecutivos. Embraer proyecta que, este año, entregará dos Lineage 1000, su jet más grande y lujoso. En 2009 entregará entre cuatro y seis a nivel mundial (incluido el de Jorge Vergara). En 2007, Bombardier mantuvo el liderazgo en el segmento de aviones ejecutivos con 232 entregas récord y 452 pedidos que surtirá en el futuro, en mercados emergentes importantes, como Rusia y países de Asia.

Las repercusiones en los costos de transporte aeronáutico tienen un impacto más severo sobre las líneas aéreas comerciales, que se ven obligadas a incrementar las tarifas de sus pasajes y a recortar gastos para compensar el alza del combustible. Para la aviación ejecutiva, no es un factor tan determinante. “Si ya compraste un avión de varios millones de dólares y el costo para trasladarte a Nueva York se encarece unos cientos de dólares debido al combustible, no vas a dejar de usarlo sólo por eso”, comenta Juan Antonio José Pacheco.

Las perspectivas del sector indican que, para 2018, la aviación ejecutiva en Estados Unidos, donde actualmente vuelan más de 10,000 naves privadas, sólo representará 55% de toda la aviación de negocios a escala mundial. En la actualidad, el tráfico doméstico de aviones particulares en ese país significa cerca de 80% de todo el tráfico internacional, y su aviación ejecutiva seguirá creciendo, pero otras regiones del mundo lo harán con más fuerza, como Asia-Pacífico y Latinoamérica.

Los fabricantes están peleando para obtener una buena tajada de las más de 13,000 aeronaves que calculan se venderán en el mundo en los siguientes 10 años: Boeing ya coloca en sus Business Jets escaleras de caracol y Embraer ha puesto a los diseñadores de la automotriz alemana BMW a decorar el interior de algunas de sus naves.

Así que para gozar de un avión ejecutivo ya no es necesario estar entre las primeras 100 empresas del ranking de las 500 de Expansión. Todo por surcar los cielos sin hacer filas ni esperar por horas en los aeropuertos.

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