Accionistas de SocGen desatan su furia

Los accionistas acusan a Daniel Bouton de convertir al banco en un casino, tras escándalo Kervi el presidente del directorio de Societe Generale se defiende presentando gráficas de crecimient

Accionistas furiosos atacaron a Daniel Bouton, presidente del directorio de Societe Generale (SocGen),  y compararon al banco francés con un casino luego de que fue víctima del mayor escándalo financiero del mundo.

La reacción, muy esperada, ocurrió en la junta anual de accionistas del banco, cinco meses después de que asombró al mundo bancario al revelar pérdidas por operaciones de 7,700 millones de dólares, de las que culpó al corredor junior Jerome Kerviel.

"¿Por quien nos ha tomado?", dijo el accionista Jean Richard, que fue saludado por aplausos de otros asistentes a los que siguieron abucheos al presidente del directorio, Daniel Bouton, quien miraba con rostro severo.

"Usted es culpable de haber convertido este banco en un casino", dijo otro accionista que no se identificó.

Bouton respondió que "el banco no es un casino" y presentó gráficas para mostrar que en un período de ocho años SocGen se mantuvo entre los mejores del sector.

Las afirmaciones no lograron aplacar el enojo de los accionistas que repletaron el salón y que vociferaron contra el directorio y aplaudieron cada vez que un accionista hizo preguntas duras.

Desde comienzos de año, las acciones de SocGen han caído un 28%, lo que supone un desempeño inferior al del sector de bancos europeos.

Alredor de 1,500 personas asistieron a la reunión cerca de las oficinas centrales de SocGen en el barrio La Defense en París.

El 24 de enero, SocGen reveló pérdidas por 4,900 millones de euros (7,720 millones de dólares), las que dijo que fueron causadas por operaciones indebidas realizadas por Kerviel.

El tamaño de las pérdidas eclipsó a otros escándalos financieros anteriores, como el del operador Nick Leeson, cuyas maniobras llevaron a la desaparición del banco británico Barings en 1995.

SocGen dijo el viernes que Kerviel pudo obtener ayuda de un asistente, pero agregó que no había pruebas concluyentes de ello. La posibilidad de una colusión debería "ser confirmada en los tribunales", dijo la entidad.

Kerviel salió libre de la cárcel en marzo tras apelar a su detención, pero continúa bajo una investigación formal por abuso de confianza, abuso informático y falsificación.

Pobre supervisión

La posición del presidente ejecutivo Daniel Bouton, ampliamente criticado por el escándalo, no debiera votarse en la asamblea, aunque los accionistas decidirán sobre la renovación o no del mandato del vicepresidente ejecutivo Philippe Citerne.

SocGen ha publicado dos reportes internos de la investigación respecto a cómo Kerviel se las ingenió para evitar los controles de riesgo internos y tomar posiciones por 49,000 millones de euros, más que el valor de mercado del propio banco.

En su segundo informe, publicado la semana pasada, el banco culpó del escándalo a la débil supervisión y a los pobres sistemas de control de la propia entidad.

SocGen no descubrió las operaciones de Kerviel hasta el 18 de enero, a pesar de que reportes internos del banco mostraron que el operador ya había hecho sonar las alarmas del mercado de derivados Eurex en el 2007 y había sido objeto de más de 70 advertencias de "alerta".

El reporte del banco dijo que Eurex encendió la alarma en noviembre, cuando Kerviel compró 6,000 contratos de futuros de acciones del índice alemán DAX, valuados en 1,200 millones de euros, apostando a una amplia alza en los precios de los títulos y en un plazo de sólo dos horas.

Las pérdidas generadas por el escándalo han vuelto al banco vulnerable a una oferta de compra y lo obligaron a levantar capitales por 5,500 millones de euros para fortalecer sus finanzas.

Ahora ve
No te pierdas