Cajeros automáticos se aferran al piso

NCR, fabricante de estos aparatos, reforzó la seguridad adaptándola a las nuevas formas de atra nuevos dispositivos permiten a los cajeros detectar aparatos que clonan las tarjetas.
Los cajeros automáticos tienen nuevos dispositivos anticlona
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los cajeros automáticos han sido reforzados en su seguridad, tanto física como en sistemas, para evitar ser robados por la delincuencia que se adapta más rápido a las nuevas tecnologías que los propios usuarios de la banca.

La delincuencia utiliza todo tipo de artimañas para robar cajeros, desde el uso de sopletes para abrirlos, hasta comandos armados para robarlos completos.

Obedeciendo a las nuevas tendencias del robo, sus fabricantes como NRC, diseñaron nuevos dispositivos y técnicas de sistemas que impiden la sustracción de dinero, la clonación de tarjetas y/o el robo total del aparato.

“El cajero automático es atractivo para delincuencia, porque no implica armas ni sangre”, dijo en entrevista, Agustín Guzmán, presidente de NCR, empresa de tecnología.

Luego de un análisis de las diversas formas en las que la delincuencia organizada puede robar los cajeros automáticos, la compañía estadounidense diseñó una nueva bóveda mucho más robusta y más segura que impiden su apertura violenta y evita ser sustraída porque se ancla al piso.

El año pasado se robaron alrededor de 140 cajeros solo en la Ciudad de México.

En la parte operativa se ha dotado a los cajeros de seguridad extra al lector de tarjetas que impide su clonación, tiene un sensor que detecta elementos extraños, y el teclado encripta la información del usuario, es decir, mantiene la confidencialidad.

A la fecha NCR a sustituido alrededor de 3,000 de los casi 29,000 cajeros automáticos que la banca mantiene en el país.

La compañía, con alrededor del 40% del mercado de cajeros automáticos unos 10,000, lanzará en los próximos días una nueva generación de aparatos con más elementos de seguridad.

En México, los cajeros automáticos tienen una vida útil de entre 8 y 10 años, a diferencia de otros países, en los que es de un promedio de 5 años, por lo que la delincuencia aprovecha esta debilidad para atacar  con mayor fuerza.

“El tema preocupante es que algunos bancos no vean el problema como seguridad”, dijo Guzmán.

En los cajeros automáticos se realizan la mayor parte de las operaciones bancarias con más de 1,227 millones de transacciones el año pasado.

El robo total del cajero es el principal riesgo que identificó la Asociación de Bancos de México en el parque de estos aparatos al que le siguen el vandalismo, el que los abran con soplete, el skimming y las trampas en el dispensador de efectivo.

NCR estima que México tiene un potencial para tener 40% más cajeros automáticos, unos 50,000, sin embargo la baja penetración de los servicios bancarios dificulta el cubrir este potencial.

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