Constructores venezolanos apoyan a Cemex

El líder de la Cámara de la construcción confió en que el gobierno llegué a un acuerdo con Ceme defendió la iniciativa privada en Venezuela, luego de que la cementera fuera estatizada.
CARACAS (Notimex) -

El presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, Fernando Azpúrua, dijo hoy que confía en que el gobierno de Venezuela y la cementera mexicana Cemex superarán sus diferencias en el proceso de nacionalización del sector.

"Nosotros defendemos la propiedad privada y la iniciativa privada, nosotros creemos que lo privado ha demostrado ser más eficiente y que el problema de vivienda es un problema de falta de planificación del Estado", sostuvo el líder empresarial.

Azpúrua dijo a periodistas que la cámara aboga por un "feliz término" de las negociaciones entre el Ejecutivo y Cemex, las cuales serán retomadas este lunes luego de la expropiación de la filial de la firma mexicana que concretó la semana pasada el gobierno.

El presidente venezolano Hugo Chávez reveló el sábado pasado que recibió una carta del mandatario mexicano Felipe Calderón respecto de la expropiación de la filial de la cementera Cemex, tras lo cual decidió retomar la negociación con la firma.

"Yo recibí una carta del presidente de México. Ya le he respondido en los mejores términos por el tema de Cemex", dijo el gobernante venezolano, quien precisó que espera llegar a un acuerdo "amistoso" con la empresa mexicana.

Azpúrua dijo que el gremio de la construcción desea que se respeten las leyes para seguir trabajando sin dificultades y negó que existan problemas en la distribución de cemento luego de la nacionalización de dos empresas extranjeras y la expropiación de Cemex.

La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) asumió el pasado martes el control de la filial de Cemex luego que fracasaran las negociaciones entre el gobierno venezolano y la firma mexicana para concretar una nacionalización de la empresa.

Según medios de prensa, Cemex pedía por su filial en Venezuela 1,300 millones de dólares, mientras que el gobierno estaba dispuesto a pagar hasta 400 millones de dólares.

En forma paralela, el Ejecutivo venezolano negoció la adquisición del 89% de las acciones de la filial de la empresa francesa Lafarge por 257 millones de dólares, así como el 85% de la suiza Holcim por 572 millones de dólares.

El dirigente explicó que su gremio presentó como propuesta que cada una de las cementeras siga manejando sus empresas y que el gobierno venezolano se convierta en accionista mayoritario, con un máximo de 60% de participación.

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