Google, la batalla por vender software

La firma busca posicionar entre las empresas su paquete de aplicaciones online para oficina; el mercado corporativo aún se muestra renuente a cambiar Microsoft Office por Google Apps.
El software denominado AdSense for Games está en la fase de  (Foto: )
Yi-Wyn Yen
SAN FRANCISCO -

Google no quita el dedo del renglón: continúa ofreciendo a las empresas su paquete de herramientas conocido como Google Apps, aplicaciones para e-mail, creación de textos y software de comunicación.

Pero 18 meses después de lanzar su software corporativo, sólo un puñado de empresas Fortune 500 y compañías de tamaño medio han empezado a usar los programas de Google (sobre todo las herramientas de calendario y anti-spam) y ninguna ha adoptado Google Apps enteramente, prefiriendo quedarse con Microsoft Office o algún otro competidor.

La diferencia es grande: Microsoft vendió el año pasado 12,200 millones de dólares (mdd) en su software Office, mientras que Google solamente ingresó 4 mdd por Google Apps, según la firma consultora Gartner.

Una de las razones que ha dificultado el posicionamiento de Google en este mercado es la inercia. Cambiar de un software corporativo a otro supone una gran inversión de tiempo. Pero la mayor reticencia de las empresas estadounidenses proviene de la misma meta de las aplicaciones de Google: ofimática vía web, es decir, intenta reemplazar los paquetes de software comprados en tienda, que se cargan y ejecutan desde el escritorio, por programas hospedados remotamente en los servidores de Google y a los cuales se accede vía Internet.

Según Merrill Lynch, dentro de cinco años el mercado de las aplicaciones online tendrá un valor de 95,000 mdd. Algo que resulta atractivo incluso para Microsoft, que acapara el 98% del mercado del software de escritorio. Asimismo, empresas como IBM, Oracle y Hewlett-Packard están apostando por el software basado en web.

El mercado del software de oficina online está “abierto”, afirma Guy Creese, analista de tecnología de la información (TI) en Burton Group, quien predice que la carrera por ganar ese mercado se reducirá a dos competidores: Microsoft Office y Google Apps. “Para ganar, Google tiene que ofrecer algo considerablemente mejor y más barato que Office” apunta.

El hecho de que ninguna empresa importante se haya cambiado a Google Apps no perturba al director de Google Enterprise, Matthew Glotzbach, pues el interés de las grandes empresas en su software crece cada vez más. “Es un escenario que esperábamos. Las pequeñas compañías son las que primero adoptan las nuevas tecnologías” explica. 

Los pros

Google Apps incluye correo electrónico, calendario, mensajería instantánea, procesador de textos, hoja de cálculo y creación de presentaciones. Es más barato que Microsoft Office: cuesta 50 dls al año por usuario, frente a los 350 dls por usuario que las empresas pagan al año por utilizar la paquetería Office y el servicio de correo Microsoft Outlook. Google Apps también permite que los usuarios o empleados trabajen conjuntamente en un documento u hoja de cálculo en tiempo real. Además, no hace falta crear una copia de seguridad ni transferir los archivos desde múltiples ordenadores.

Según estima Google, más de 500,000 empresas usan al menos una de las aplicaciones mencionadas y la mitad de ellas utilizan la versión gratuita. Las universidades, en especial, recurren mucho al servicio gratuito de Gmail para sus estudiantes; y las empresas con poco presupuesto también acuden a Google Apps.

La empresa más grande del Fortune 500 que usa la ofimática de Google es Sanmina-SCI, fabricante de electrónicos. Valeo, proveedor automotriz francés que cotiza en bolsa, también paga por el servicio. Los 300,000 empleados de General Electric usan la tecnología anti-spam llamada Postini, adquirida por Google el año pasado. Y la ciudad de Washington pagó 1.9 mdd por 38,000 cuentas de Google Apps (los ataques terroristas del 11 de septiembre evidenciaron la necesidad de almacenar información delicada en una red virtual, y Google guarda la información siete veces en siete diferentes servidores repartidos por el país).

Los contras

A pesar de estas utilidades, varios directores de TI admitieron en entrevista su renuencia a cambiar al software de Google. Las razones que citaron son preocupaciones compartidas por muchos en torno a los servicios computacionales entregados desde un centro de datos remoto a través de Internet (el ‘cloud computing’), por los riesgos que supone almacenar el historial de los empleados o secretos comerciales en los servidores de otra compañía.  

Cambiarse de Microsoft Exchange a Gmail, por ejemplo, significaría un ahorro considerable al año en servicio de e-mail, pero algunos temen las caídas del sistema. Otros, como Shoukry Tiab, vicepresidente de TI en Jenny Craig, creen que la principal preocupación es la seguridad y confidencialidad: “Me pone nervioso almacenar la información de la empresa en un servidor ajeno, incluso si se trata de Google” explica.

Google Apps tampoco cuenta con funciones avanzadas en la creación de documentos (como crear notas al pie), muy demandadas por las empresas. Finalmente, en sus inicios se presentó como un paquete de programas gratuito para usuarios, y sólo fue después que modificó su target y se dirigió al mercado corporativo.

Convencer a las empresas para que adopten Google Apps será un trabajo difícil, pero Glotzbach -de Google Enterprise- cree que la estrategia al final funcionará. “La manera en que las personas trabajan está cambiando, se trata de trabajar en equipo, compartir información y colaborar sin importar los límites internos de la compañía. Google

Ahora ve
No te pierdas