Financieras van por acuerdos ante crisis

Ante la situación de EU, algunas firmas están en busca de fusiones, préstamos y procesos de ve los títulos Goldman Sachs y Morgan Stanley llegaron a caer hasta un 27 y 43% en Wall Street.
Barclays acordó comprar la sede en Manhattan y el negocio de
NUEVA YORK/LONDRES (CNN) -

Una ráfaga de acuerdos frenéticos y desesperados entre entidades financieras crispó el miércoles a Wall Street, mientras que las acciones estadounidenses se desplomaron a mínimos de tres años en medio de nuevos signos de angustia en el sector bancario mundial.

Morgan Stanley discutía una fusión con el poderoso banco regional Wachovia Corp, según un reporte del diario New York Times.

"En este mercado, todo es posible. Parece como si el mercado quisiera que el modelo de banco de inversión desaparezca", dijo Danielle Schembri, analista de bonos de la casa de corretaje de BNP Paribas en Nueva York.

Por su parte, Washington Mutual, la mayor entidad de ahorro y préstamos estadounidense, comenzó un proceso de subasta para venderse a sí misma, según fuentes. Entre los potenciales interesados estarían Citigroup, JPMorgan, Wells Fargo y HSBC, agregaron.

Y para completar los anuncios, el prestamista británico líder HBOS Plc alcanzó un acuerdo de venta con su rival Lloyds TSB que creará un gigante hipotecario de 28,000 millones de libras esterlinas (50,000 millones de dólares).

La ola de negociaciones de adquisición siguió al sorpresivo rescate anunciado el martes, por 85,000 millones de dólares, de la aseguradora American International Group de parte de la Reserva Federal de Estados Unidos que tuvo poco éxito en calmar a los nerviosos inversionistas.

¡Qué locura!

"Detengan la locura", fue un ruego del banco suizo UBS a través de una nota mientras veía a las acciones de instituciones financieras estadounidense desplomarse en picada.

El mercado de acciones de Estados Unidos cerró con una caída de un 4.7%, a un mínimo de tres años; el dólar se derrumbó y capitales huyeron hacia los bonos del Tesoro del país norteamericano como un refugio seguro para la inversión.

El rescate de AIG coronó una semana de medidas de salvamento, de una quiebra de uno de los principales bancos de inversión que cotiza en Wall Street y millonarias inyecciones de fondos por parte de bancos centrales alrededor del mundo para tratar de salir flote en medio de la crisis financiera.

El resultado: un cambio radical en la industria financiera, con la desaparición de algunos de los grandes nombres de Wall Street.

"El miedo es sobre quién es el próximo", dijo John O'Brien, vicepresidente senior de MKM Partners.

Las acciones de los dos mayores bancos de inversión de Estados Unidos, Goldman Sachs Group Inc y Morgan Stanley, llegaron a caer hasta un 27% y 43%, respectivamente, pese a que el martes ambos reportaron ganancias trimestrales mejores a las previstas.

La tensión se avivó en Wall Street por versiones de que los dos bancos de inversión sobrevivientes podrían tener que unirse con un banco comercial para mantenerse a flote.

"Estoy asumiendo que Goldman Sachs y Morgan Stanley se están alineando para tener socios. Ellos no quieren ser (...) víctimas esta semana", dijo William Larkin, gerente de renta fija de Cabot Money Management.

Gobierno preocupado

La Casa Blanca dijo que seguía "preocupada por otras compañías", mientras que los candidatos presidenciales estadounidenses exigieron nuevas reglas en lo que John McCain calificó como "cultura de casino" de Wall Street y Barack Obama demandó protección para los inversores.

"Mucha gente está viendo mucha tinta roja y están sufriendo", resaltó Jean de Bolle, jefe de inversión para Byron Advisors.

El costo de protección de las deudas de Morgan Stanley y Goldman se disparó, reflejando los temores de inversores a que las emisiones no son más seguras que los bonos basura. Goldman y Morgan tienen grado de inversión actualmente.

"La crisis crediticia y la contracción del crédito se está intensificando", dijo Peter Boockvar, estratega de acciones de Miller Tabak & Co. "Lo que pasa con Morgan Stanley, a la luz de sus resultados, es desconcertante", agregó.

El portavoz de Goldman, Lucas van Praag, dijo que la caída del precio de las acciones del banco fue "resultado de temores completamente irracionales que no están basados en ningún fundamento".

En un último ejemplo de la ansiedad de reguladores, la Comisión de Valores estadounidense endureció normas contra el abuso de ventas cortas, que los inversores usan para apostar a caídas de los precios de las acciones. Pero la medida pareció no haber tenido ningún efecto.

Otras señales de tensión surgieron más temprano: el costo de préstamos interbancarios en dólares se disparó más de un 10 por ciento, lo que dio cuenta de la profunda falta de confianza en el mercado de créditos.

Las autoridades de Estados Unidos ya han gastado 900,000 millones de dólares para tratar de levantar al atribulado sistema financiero y al mercado de vivienda, pero podrán recuperar gran parte de ese dinero si los precios de los activos no bajan más.

El rescate de AIG llegó poco después de una semana de que el Gobierno estadounidense adquiriera a las empresas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, y luego de seis meses de que la Fed orquestó y financió la venta del banco de inversión Bear Stearns a JPMorgan Chase.

En la semana ya se ha presenciado la desaparición de dos grandes nombres de Wall Street: Merrill Lynch se lanzó a los brazos de Bank of America y Lehman Brothers Holdings Inc se declaró en bancarrota el lunes.

El banco británico Barclays Plc le dio a Wall Street un pequeño apoyó: acordó comprar la sede en Manhattan y el negocio de banca de inversión de Lehman por 1,750 millones de dólares y quedarse con 10,000 empleados.

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