Operación de rescate en Detroit

El Congreso de EU discute si ayuda o no a los fabricantes de automóviles estadounidenses; aquí están las siete claves para entender lo que está en juego para las Tres Grandes de Detroit
El CEO de GM, Richard Wagoner (der), el de Chrysler, Robert  (Foto: )
Chris Isidore
NUEVA YORK -

El Congreso de Estados Unidos está en medio de un acalorado debate acerca de si los Tres Grandes fabricantes de automóviles de Detroit —General Motors, Ford Motor y Chrysler LLC— serán los siguientes en la fila para un rescate financiero.

Los líderes demócratas del Congreso están a favor de algún tipo de ayuda, al igual que el presidente electo Barack Obama. Sin embargo, la administración de George W. Bush ha obstaculizado las propuestas para permitir que los fabricantes de autos puedan utilizar parte de los 700 mil millones de dólares del rescate de Wall Street aprobados en octubre.

Muchos líderes republicanos del Congreso han sugerido que la bancarrota es una mejor opción, lo cual hace posible que los Tres Grandes reestructuren y finalmente emerjan como negocios más esbeltos y viables.

El rumbo que tomen las discusiones en el Congreso pudiera determinar si esta importante industria sobrevive —y de qué forma—. He aquí algunas respuestas rápidas a siete preguntas clave con respecto a la crisis.

¿Qué quieren los fabricantes de automóviles?

Los fabricantes de autos están pidiendo alrededor de 25 mil millones de dólares en préstamos que les ayuden a sobrevivir hasta 2010. Los defensores de un rescate argumentan que si los Tres Grandes pueden resistir hasta entonces, estarán en posición de ser competitivos al largo plazo.

La situación de las armadoras estaría mejor en los siguientes años porque desde 2007 hicieron negociaciones con los sindicatos que les permitirán ahorrar miles de millones de dólares, por ejemplo, la responsabilidad de los planes de salud para empleados jubilados se ha trasladado a fondos fiduciarios controlados por los propios sindicatos.

Además, es probable que las ventas de autos mejoren otra vez para 2010 y que los cierres de plantas de aquí a entonces alinearán la capacidad de fabricación de los Tres Grandes con la demanda real.

¿Cuántos empleos están en juego?

GM cuenta con alrededor de 120,000 empleados estadounidenses. Ford tiene casi 80,000 y Chrysler LLC se mantiene cerca con alrededor de 66,000.

Asimismo, los tres fabricantes cuentan con casi 14,000 concesionarias estadounidenses que entre ellas emplean a otros 740,000 trabajadores.

Los proveedores utilizados por los Tres Grandes también emplean un estimado de 610,000 personas.

Si se suman todas esas cifras se tienen más de 1.6 millones de empleos vinculados a la industria automotriz.

¿Qué sucede si no hay rescate?

Sin un rescate, GM corre el riesgo de quedarse sin dinero a fin de este año o a principios de 2009.

GM consumió 6.9 mil millones de dólares durante el tercer trimestre, dejándola con sólo 16 mil millones disponibles a partir del 30 de septiembre. No obstante, necesita entre 11 y 14 mil millones de dólares para continuar con sus operaciones normales.

Ford y Chrysler tienen más efectivo en relación a sus necesidades,  la mayor parte de esos recursos provienen de préstamos que consiguieron antes de la actual crisis crediticia.

Pero sin ayuda federal, cada uno de estos fabricantes de automóviles puede quedarse sin efectivo durante 2009.

¿Qué sucede si un fabricante de automóviles se declara en bancarrota?

Existen dos tipos de bancarrota corporativa bajo las leyes de Estados Unidos.

El Capítulo 11 permite a una empresa continuar operando mientras congela las deudas y contratos que no puede cumplir.

Bajo el Capítulo 7 de la bancarrota, la compañía quiebra bastante rápido mientras sus activos son liquidados para tratar de satisfacer a sus acreedores.

¿Cuáles son las ventajas de que un fabricante de autos se declare en bancarrota?

Algunos creen que las autoridades pudieran forzar a los fabricantes de autos a despojarse de marcas y concesionarias, así como liberar a los Tres Grandes de contratos laborales que no pueden cumplir.

Otras industrias en Estados Unidos, como las firmas acereras y las aerolíneas, han utilizado en el pasado la figura de la bancarrota para volver a ser rentables sin poner en riesgo ninguna parte del presupuesto federal.

¿Cuáles son los argumentos en contra de una bancarrota del Capítulo 11?

Dada la actual contracción del crédito, muchos expertos se preguntan si los fabricantes de automóviles serían capaces de obtener el financiamiento necesario por parte de los prestamistas para ayudarles durante el proceso de reorganización.

También existen dudas en cuanto a si los consumidores comprarían nuevos vehículos de un fabricante de autos en bancarrota debido a las inquietudes relativas al valor de reventa y a la garantía. De hecho, una armadora que solicitara el Capítulo 11 podría eventualmente cerrar e ir a la quiebra.

¿Cuáles son otros impactos económicos fuertes si un fabricante de automóviles se va a la quiebra?

Casi dos millones de estadounidenses obtienen su seguro médico directamente de uno de los Tres Grandes fabricantes de autos. La mayoría de ellos perdería esa cobertura si su empresa quiebra. El fracaso de uno de los Tres Grandes también podría provocar una serie de bancarrotas entre sus proveedores.

Y más allá de las pérdidas de empleos entre los fabricantes de autos, los concesionarios y los proveedores, quienes también pudieran recortar empleos son las compañías de medios de comunicación que obtienen muchas ganancias por la publicidad de automóviles así como las cadenas y tiendas minoristas establecidas en las poblaciones donde se ubican las plantas armadoras.

El Centro para la Investigación Automotriz, un think tank de Michigan que apoya el rescate, estima que si se materializan los fracasos automotrices, en el primer año se podrían perder entre 1.4 y 1.7 millones de empleos vinculados indirectamente a los Tres Grandes.

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