Madoff desfalca a judíos de Palm Beach

Familias de la comunidad en esa ciudad de Florida perdieron más de 100 millones de dólares cada una; podría ser para ellos el mayor desastre financiero desde la Gran Depresión, calcula Jerusalén Post.
Florida  (Foto: Archivo)
PALM BEACH (CNN) -

El fraude por 50,000 millones de dólares de Bernard Madoff a Wall Street ha perjudicado y avergonzado a la comunidad judía de Palm Beach, la ciudad de Florida de mega ricos donde el financista encontró a tantos de sus inversores.  Madoff hizo sus contactos en el Palm Beach Country Club, un enclave frente al océano fundado por judíos excluidos de otros clubes elegantes en una de las ciudades más acaudaladas de Estados Unidos.

Su esquema Ponzi, que ha devastado a entidades de caridad y estafado a algunas de las familias más ricas de Palm Beach, ha provocado enojo, decepción y cierta introspección en una ciudad que en el punto máximo de la temporada social de invierno es un 50 por ciento judía, dijo el rabino Moshe Scheiner de la Sinagoga de Palm Beach.

"Conozco a una serie de personas que han sido perjudicadas por esto, personas maravillosas que han sido extremadamente generosas con sus riquezas para hacer del mundo un lugar mejor", sostuvo el rabino.

"Es una pena que no vayan a estar en la posición para hacer las cosas buenas que venían haciendo", agregó.

Cientos de millones perdidos

El fraude, uno de los más grandes en la historia estadounidense, parece haber golpeado con más fuerza a las familias y entidades de caridad judías de todo Estados Unidos -donde el atractivo de Madoff se extendió de boca en boca- y a bancos y ejecutivos europeos que invirtieron los recursos de sus clientes más pudientes en los fondos del financista.

Las conexiones de Madoff le depararon un séquito de seguidores en Palm Beach, un enclave playero con una población permanente de 10,000 habitantes que se triplica cuando el invierno golpea al noreste de Estados Unidos.

Un asesor financiero dijo que él sabía de varias familias del lugar que habían perdido más de 100 millones de dólares cada una.

La fundación caritativa de Carl Shapiro, un filántropo de 95 años que conectó a Madoff con algunos de sus eventuales inversores del Palm Beach Country Club, dijo que tenía aproximadamente un 45 por ciento de sus bienes, ó 345 millones de dólares para fines de 2007, en manos de Madoff.

La onda expansiva alcanzó a comunidades judías de todo Estados Unidos y arrasó con personalidades públicas como el inversor inmobiliario Mort Zuckerman y el director de cine Steven Spielberg.

Se desconocen las pérdidas totales sufridas por la comunidad judía, pero el periódico Jerusalén Post, en lo que denominó un cálculo parcial, dijo que se habían perdido al menos 600 millones de dólares en fondos de caridad judía.

El periódico dijo que las pérdidas de Madoff "podrían constituir el más espectacular desastre financiero que golpeó a la comunidad judía desde la Gran Depresión, con pérdidas no confirmadas que ascienden a 1.500 millones de dólares".

Entre los más golpeados parecen estar la Shapiro Foundation y la Universidad Yeshiva de Nueva York, que dijo que sus inversiones en Ascot Partners, un administrador de activos que perdió gran parte de sus bienes con Madoff, fueron recientemente valuadas en unos 110 millones de dólares.

La Federación Judía de Palm Beach no se ha visto afectada por ahora, según dijo su portavoz Bill Orlove. La institución  recién comenzó su campaña anual para recaudar fondos la semana pasada y aún es demasiado pronto para decir si el escándalo restringirá las donaciones.

Hogar de ricos

Nadie respondió a los llamados esta semana a la enorme puerta de madera pulida de la casa de Madoff en Palm Beach valuada en 9,4 millones de dólares,

La piscina del jardín trasero está rodeada por palmeras y un Lexus gris descansa en la entrada.

Aunque lujoso, el refugio invernal de Madoff de ningún modo se compara con los amplios jardines que descansan en Palm Beach junto al Océano Atlántico. Donald Trump recientemente vendió una de esas propiedades por 95 millones de dólares y otra cambió de manos por 77,5 millones de dólares.

La casa de Madoff queda a poca distancia del exclusivo Palm Beach Country Club, que no está interesado en recibir visitas.

El clubhouse, detrás de setos cortados a mano y separado del Atlántico por una angosta calle, no tiene cartel alguno al frente para identificarlo y los empleados rápidamente ahuyentan a los intrusos.

Fundado por el magnate petrolero Henry Flagler como un centro invernal para los ricos, hace mucho que Palm Beach funciona como un reducto para la sangre azul estadounidense como los Vanderbilt, los Kennedy, los Trump y una serie de personas menos conocidas del noreste del país.

La escala del fraude causó temores de un contragolpe antisemita en una ciudad con una extensa historia de discriminación, dijo el escritor y residente de Palm Beach Laurence Leamer.

¿Contragolpe?

"Los judíos fueron objeto de una discriminación tal que incluso hasta 1965 no podían ir a The Breakers u otros hoteles locales", dijo Leamer, cuyo próximo libro, Madness Under the Royal Palms (Locura bajo la palmeras reales) es una crónica de la élite de la isla.

Si bien, según dijo Leamer, la estafa ha sacado a la luz la sobrecogedora caridad de la comunidad judía, ya ha provocado reacciones antisemitas en internet.

La gente está diciendo: "Miren a estos deshonestos y taimados judíos, cómo nos han perjudicado. En la web encontrarás que hay gente tratando de culpar a los judíos por lo que ha ocurrido", dijo Leamer.

La Liga Anti-Difamación (ADL, por sus siglas en inglés) dijo haber observado entradas antisemitas en la web relacionadas al escándalo de Madoff.

"Esta es una oportunidad para que los antisemitas promulguen la intolerancia y el odio", dijo Andrew Rosenkranz, el director de ADL Florida.

"Esperamos que la comunidad tenga una actitud pro activa para identificar los comentarios como ofensivos y que los moderadores de estos sitios se esmeren en quitar el material ofensivo", agregó.

Si bien Madoff obtuvo muchos de sus contactos entre los judíos de Nueva York y Palm Beach, el escándalo no debería ser descripto por su religión, según dicen algunos judíos.

Bette Greenfield, una residente de Deerfield Beach, Florida, perdió 300,000 dólares que su padre le había dado a Madoff para que invirtiera por medio de sus conexiones en la comunidad judía.

Su padre pensaba que Madoff era "un príncipe", dijo la mujer.

"El no era más que un sinvergüenza. Les robó a todos", dijo Greenfield. "Éste no es un asunto judío", agregó.

Ahora de 71 años y jubilada, Greenfield dijo que iba a tratar de volver a su pasatiempo, la orfebrería, para convertirlo en un negocio para compensar las pérdidas.

El rabino Scheiner dijo que si bien era "obviamente decepcionante" que los judíos hayan sido engañados por otro judío, había una sensación más profunda de traición porque Madoff se había aprovechado de entidades de caridad.

"Nadie se quedó sentado llorando", dijo Scheiner. Con la inminencia de la festividad judía de Hanukkah, los judíos de Palm Beach están reevaluando sus prioridades y "buscando más espiritualidad".

"Los judíos son personas que han desafiado la adversidad y esperan tener un futuro mejor. La vida continúa y no puedes permitir que esto te paralice. Hemos pasado por cosas mucho peores, obviamente", agregó Scheiner.

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