¿Por qué se le escapó Madoff a la SEC?

Bernard Madoff cometió un millonario fraude bajó las narices del órgano regulador estadounidense; sin embargo, entidades como la SEC pierden de vista el bosque por estar viendo los árboles.
bernard-madoff  (Foto: CNN)
Allan Sloan

Sí, en realidad hay ocasiones en que la vida imita al arte. Un caso en cuestión: el escándalo Bernie Madoff, en el que el deshonroso inversionista posee un asombroso parecido con el sórdido promotor de teatro interpretado por Zero Mostel en "The Producers" (Los Productores).

¿Qué tienen en común el Madoff de la vida real y el ficticio Max Bialystock de Mostel? Ambos usaron los mismos principios para llevar a cabo un gran fraude financiero. Éstos son: si vas a robar, roba en grande. Si vas a maquillar las cifras, inventa números propios, -no trates de arreglar los reales. Y, por último, si vas a desplumar a la gente, rechaza a suficientes inversionistas potenciales como para que aquéllos cuyo dinero tomes se sientan tan honrados que omitan la tarea fundamental de investigarte.

No, no estoy menospreciando lo que hizo Madoff, quien ha arruinado las vidas de personas que se fueron a dormir sintiéndose ricas y se despertaron pobres, y que ha devastado a organizaciones benéficas respetables. Sólo intento mostrar cómo funciona el mundo, y porqué vemos las mismas cosas, año tras año, década tras década, con fraudes como el de Madoff, el de Bayou Hedge Funds y otros sinvergüenzas menos famosos.

¿Cómo pudo la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), que admite haber obtenido advertencias acerca de Madoff durante años, presentar una demanda civil contra el dueño de los Mavericks de Dallas, Mark Cuban, por llevar a cabo una transacción de pequeña escala con información privilegiada y no ver que Madoff le robaba miles de millones a la fundación Elie Wiesel?

No quiero prejuzgar la investigación que la Comisión de Valores efectúa de sí misma, pero apuesto a que la respuesta consistirá en que las cosas siempre han sido así y es probable que siempre lo sean. Si los agentes de la Comisión obtienen un mayor presupuesto y son tratados con respeto en lugar de ser despreciados (inclusive, tal vez, por algunas de las víctimas de Madoff) como un obstáculo para los mercados libres, las cosas podrían mejorar. Pero no esperen una era libre de fraudes por venir.

No digo esto por cinismo sino porque sé cómo trabajan la mayoría de los reguladores. Lo he visto por años, en campos que van desde tiendas departamentales hasta sociedades de explotación petrolífera. Es probable que te atrapen si corres algunas pulgadas fuera de la línea de fondo, porque los reguladores están programados para descubrir eso. ¿Pero y si corres tan lejos que termines por jugar en otro campo de baseball? Puedes lograrlo siempre y cuando seas lo suficientemente "financiópata" y tu suerte perdure.

Tomemos como ejemplo el escándalo del "manejo de la hora de los mercados" del fondo de inversión de Eliot Spitzer, en el tiempo en que éste era el respetado Ministro de Justicia de Nueva York en lugar del indecente "gobernador del amor". Como tal vez recuerden, muchos fondos de inversión con exposición al extranjero -que, como todos los fondos de inversión, son regulados con lupa por la SEC- permitían que los fondos de cobertura efectuaran rápidos intercambios que despojaban a los inversionistas a largo plazo al descarriar sus ganancias (Esto debería llamarse en realidad "desvío de fondos", pero esa es otra historia). 

La gente de Spitzer ingresó a este juego gracias a un informante -pero resultó que había habido muchas pistas, tales como fondos de cobertura que orientaban a los clientes acerca de sus actividades de intercambio frecuente. La razón por la que la SEC no encontró esto durante sus auditorías de rutina fue que no lo buscaba. ¿Quién hubiera pensado que los fondos serían tan estúpidos como para arriesgar su activo más valioso -su reputación- a cambio de las relativas migajas  que los fondos de cobertura podían tirarles?

Nadie descubrió a nuestro ficticio amigo Max Bialystock gracias a que inventó un fraude desde cero -les vendió a los inversionistas el 25,000% de un musical espantoso y de mal gusto, "Springtime for Hitler", que estaba diseñado para fallar y permitirle conservar el dinero, pero se convirtió en un enorme éxito. Como Madoff, Bialystock no tenía suficientes fondos para pagarles a los inversionistas que querían su dinero.

Ambos estafadores generaron un aura de exclusividad al no aceptar inversiones de cualquiera. "Es diligencia debida (due diligence) motivada por la multitud, y no funciona" dijo Jim Mintz, cuyo Grupo Mintz se especializa en comprobación de antecedentes.

Hay un gran movimiento para que la SEC regule los fondos de cobertura. Es una idea que vale la pena. Pero créanme. Si un gran fondo se compromete en un gran fraude, es poco probable que la SEC lo descubra sin una advertencia externa. O tal vez incluso con una. Así funcionaron las cosas con Madoff. Así funcionan en el mundo real. Y es probable que así funcionen siempre.

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