América Latina presiona a Stanford

Los reguladores y gobiernos latinoamericanos inician acciones para proteger a sus ahorradores; las autoridades de EU siguen a la búsqueda del multimillonario Allen Stanford, acusado de fraude.
Stanford Venezuela  (Foto: CNN)
CARACAS (CNN) -

Reguladores y gobiernos de América Latina elevaron el jueves la presión sobre las unidades locales del grupo financiero Stanford, temerosos de que el "fraude masivo" del que fue acusado en Estados Unidos (EU) lastime a los ahorradores de la región. Venezuela intervino el jueves el pequeño Stanford Bank para frenar una sangría de depósitos en la víspera, mientras el Gobierno peruano suspendió por 30 días la correduría del grupo y el regulador mexicano investigaba si la unidad en ese país violó las regulaciones locales. En Ecuador, el regulador tomó el control de dos unidades locales de la firma.

El magnate Allen Stanford y tres de sus compañías fueron acusados de vender fraudulentamente certificados de depósitos por 8,000 millones de dólares, lo que desató una ola de pánico entre los cientos de inversionistas en América Latina que confiaron su dinero a bancos y casas de bolsa del Stanford Financial Group.

El intento del Gobierno venezolano de calmar a los clientes del pequeño banco, con autonomía operativa, falló por la incertidumbre sobre la suerte de su propietario.

Los retiros "han colocado en situación sumamente precaria a este banco, obligando a las autoridades (...) a tomar la decisión de intervención, que está seguida de la venta inmediata de este banco", dijo el ministro de Economía y Finanzas de Venezuela, Alí Rodríguez.

En Caracas, los trabajadores del banco permanecían dentro de las agencias, cerradas al público, mientras a los incautos clientes que se acercaron se les informaba que las oficinas abrirían el viernes.

Una dama no identificada protestaba a las puertas de la entidad ubicada en un exclusivo centro comercial del este de Caracas ya que alegaba tenía que procesar el pago de una nómina de empleados y tenía que disponer de sus fondos.

Sin embargo, la situación del Stanford Bank Venezuela es sólo la punta del iceberg que podría estar escondiéndose detrás de la acusación de fraude.

Otros cientos de inversionistas venezolanos poseen entre 2,300 millones y 3,000 millones de dólares en Stanford International Bank, con sede en Antigua, que confiaron a la entidad a través de una unidad local para operaciones off-shore.

Mientras tanto, las autoridades de EU siguen buscando al multimillonario texano. El miércoles, la cadena ABC News reportó, citando fuentes federales, que el FBI y otras agencias investigan si Stanford estuvo involucrado en lavado de dinero para el Cartel del Golfo, considerado el más violento del narcotráfico mexicano.

El reporte dijo que Stanford podría enfrentar cargos por lavado de dinero y soborno de funcionarios extranjeros.

Neutralizar impacto

La inquietud regional sobre las firmas vinculadas con Stanford, que opera en Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela, provocó comparaciones con el caso del financista Bernard Madoff, acusado de una estafa con esquema piramidal que podría haber generado pérdidas por 50,000 millones de dólares.

En Lima, el organismo regulador de valores suspendió por 30 días las actividades de la filial local de Stanford Financial Group, que es una Sociedad Agente de Bolsa (SAB).

La Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores anunció la suspensión "preventiva" pero aclaró que "la medida no exime a Stanford Group Perú SAB de cumplir sus compromisos con clientes y obligaciones asumidas en el mercado de valores".

El miércoles, la comisión envió un equipo de inspección a las oficinas locales del grupo, donde un puñado de inversionistas buscaba ver su dinero.

Por su parte, el regulador bancario mexicano dijo el jueves que investiga si Stanford Fondos, una distribuidora de sociedad de inversión, violó las normas locales, que obligan a esas instituciones a invertir en papeles mexicanos o extranjeros autorizados.

Santiago Noboa, Intendente de Bolsas de Valores de Quito, dijo que las autoridades decidieron tomar el control de la correduría y el ente fiduciario que opera en el país.

"Vamos a intervenir para proteger los intereses de los inversionistas", dijo Noboa a Reuters.

Algunos clientes llegaron el miércoles a Antigua en aviones privados y recorrieron en automóvil la carretera que lleva a las oficinas generales del banco, donde se les dijo, sin embargo, que todos los activos habían quedado congelados, a la espera de una investigación por parte de los reguladores financieros de la isla.

"No sé qué pensar. Tengo aquí los ahorros de toda mi vida", reveló Reinaldo Pinto Ramos, de 48 años, dueño de una firma venezolana de programas informáticos, quien llegó el viernes en un avión fletado desde Caracas, con otros inversionistas, para revisar sus cuentas. "Esperamos ver alguna señal positiva".

Gran Bretaña investiga

Gran Bretaña busca posibles vínculos en el país con el escándalo que rodea a Stanford después que reportes de medios dijeron que su firma fue auditada desde el Reino Unido.

La firma contable con base en Antigua, C.A.S. Hewlett, que según el periódico Evening Standard había auditado a Stanford, mudó sus operaciones el mes pasado tras la muerte de su fundador, indicaron los diarios.

"Es una situación en la que existe la posibilidad de un contacto británico", dijo un portavoz de la oficina.

Esto se suma a las decisiones ya tomadas por otros países latinoamericanos con operaciones de Stanford.

En Panamá el regulador tomó control del banco del grupo y en Colombia la unidad local suspendió desde el miércoles sus operaciones, con la autorización del regulador, y aseguró que tiene solvencia suficiente para garantizar la devolución de los recursos a sus inversionistas.

Stanford International Bank tiene 30,000 clientes en 131 países y administra activos por 8,500 millones de dólares, una buena parte de los 50,000 millones que el grupo dice supervisar.

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En la región Stanford ubicó sus lujosas instalaciones en zonas de clase media y alta, donde captaban a sus clientes mediante atractivos instrumentos de inversión con retornos superiores al promedio del mercado.

 

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