Sindicatos negocian con General Motors

Los líderes laborales analizan nuevos recortes de empleos para la reestructuración de la automotriz; el 1 de junio vence el plazo que dio el Gobierno estadounidense a GM para demostrar su viabilidad.
DETROIT/WASHINGTON (CNN) -

Líderes del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz se reunirán el martes para conocer cuantos empleos más recortará GM en sus fábricas, mientras la golpeada automotriz entra en la que podría ser su última semana fuera de la bancarrota.

Dirigentes sindicales que representan a 54,000 empleados de General Motors Corp tienen previsto reunirse en Detroit para prepararse para una rápida votación, que ratificaría un acuerdo de reducción de costos negociado la semana pasada. El sindicato busca completar esas votaciones para el jueves.

La aprobación del contrato, que modificaría los términos de pago de los 20,000 millones de dólares que se debe al fondo de inversiones del sindicato (UAW, por su sigla en inglés), representa uno de los obstáculos que GM debe superar antes del plazo límite del 1 de junio fijado por el Gobierno estadounidense.

GM, que ha recibido 19,400 millones de dólares en ayuda del Gobierno desde comienzos de año, ha luchado por recortar costos y reducir deudas con tal de continuar recibiendo más ayuda federal.

La compañía dijo el viernes que cree que necesitará otros 7,600 millones de dólares del Tesoro estadounidense luego del 1 de junio.

Del otro lado de la frontera, en Canadá, empleados de GM en plantas en Ontario ratificaron el lunes concesiones negociadas la semana pasada con una votación de un 86 por ciento a favor.

"Este ha sido un extenuante proceso de reestructuración, y nadie lo ha sentido más que nuestros miembros y jubilados", dijo en una declaración el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz de Canadá, Ken Lewenza.

El nuevo contrato recorta los costos laborales por hora de GM en Canadá casi un 30 por ciento, incluyendo una ronda de concesiones anteriores.

En tanto, GM y la fuerza de trabajo para la industria automotriz del Gobierno estadounidense trabajaron durante el fin de semana en una reestructuración que envíaria a la automotriz a la bancarrota.

"Tenemos un contacto rutinario y frecuente con la fuerza de trabajo", dijo el portavoz de GM Greg Martin sobre el panel designado por la Casa Blanca para supervisar la reorganización de GM y la bancarrota de Chrysler.

GM enfrenta una serie de plazos límites durante esta semana. Entre ellas se incluye la decisión que el Gobierno alemán tomaría sobre el postor preferido para la unidad Opel de GM.

GM también se enterará el miércoles qué parte de su deuda de 27,000 millones de dólares en bonos fue ofertada a cambio de acciones. GM se ha fijado un objetivo de recortar un 90% de su deuda en bonos, un objetivo que los analistas ven como inalcanzable.

El plazo final del miércoles para los tenedores de bonos de GM coincide con un punto igualmente crucial para su rival menor Chrysler, que está operando en bancarrota desde el 30 de abril.

El juez de bancarrota Arthur Gonzalez podría dictaminar a partir del miércoles si permite que Chrysler venda su activos más preciados a una nueva compañía que estaría bajo el control operacional de la italiana Fiat SpA.

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