La ruta de GM para salir de la quiebra

General Motors pasó de la solicitud de bancarrota a la aprobación de sus planes en menos de un mes; la renovada automotriz aún debe cumplir ciertos pasos para asegurar su supervivencia en el mercado.
gm-general-motors-edificio-automotriz-AP.jpg  (Foto: AP)
Chris Isidore
NUEVA YORK -

Gracias a una decisión de la corte de bancarrotas emitida el domingo por la noche, General Motors está muy cerca de hacer un viaje veloz a través de la bancarrota, pero esto no significa que la reorganización vaya a concluir pronto. El magistrado de bancarrotas de Estados Unidos, Robert Gerber, aprobó los planes dispuestos por GM y por la administración de Obama para la venta de los activos más valiosos de GM a una "General Motors nueva", la cual mantendrá tanto el nombre de la compañía como sus marcas más rentables, como Chevrolet y Cadillac.

Muchos de sus pasivos, incluyendo contratos con miles de concesionarias y más de 27,000 millones de dólares en deuda con los tenedores de bonos seguirán siendo parte del continuo proceso de bancarrota para la antigua GM.

Ahora bajo el nombre de Motors Liquidation Co., la vieja GM pasará al menos dos o tres años deshaciéndose de todos esos pasivos y recuperándose de su caso de bancarrota.

Por el momento quedan muchos pasos a seguir antes de que GM vuelva a tener la oportunidad de ser una fabricante de autos competitiva y rentable.

Algunos asuntos están fuera de su control; los créditos estrechos y la economía pobre han mandado a las ventas industriales de autos en Estados Unidos a niveles que no se veían desde hace décadas. Una recuperación en la venta de autos es crucial para que GM y Chrysler Group, quien recientemente salió de la bancarrota con financiamiento del gobierno, vuelvan a ver movimientos en su lista de activos.

Ningún fabricante de autos (ni Ford Motor, el único fabricante de autos en Estados Unidos que ha esquivado la bancarrota, ni Toyota Motor con sus bolsillos anchos) pueden crear ganancias con los niveles actuales de ventas en Estados Unidos. En los primeros seis meses, los estadounidenses han comprado sólo 4.8 millones de vehículos.

Esto es lo que sigue para GM mientras trata de dejar atrás su bancarrota.

A corto plazo

El primer paso es la creación de una nueva GM, pero probablemente esto tendrá que esperar porque Gerber, como era de esperarse, puso su orden en espera cuatro días. Esto le dará tiempo a las 850 partes del caso que objetaban el plan de Obama de lograr que otra corte federal evite que la decisión sea efectiva.

Este mismo tipo de asuntos tomó lugar cuando una venta similar fue aprobada en el caso de la bancarrota de Chrysler en junio. Mientras que la Suprema Corte mantuvo temporalmente en caso de Chrysler, eventualmente permitió la conclusión de la venta sin dar ningún comentario.

Varios expertos esperan que la venta de GM cierre pronto, incluso si no es en exactamente cuatro días.

"Puede que haya mucha gente insatisfecha, pero nadie quiere pasar por el tiempo y los gastos de oponerse", como dijo Jeffrey Manning, experto en bancarrotas y reestructuración y director administrativo de la empresa de inversión bancaria Trenwith Securities LLP.

Una vez que la nueva GM salga de la bancarrota, el 60.8% será propiedad del Departamento del Tesoro; un fondo de seguro para la salud controlado por un sindicado tendrá el 17.5%; el 11.7% será propiedad del gobierno canadiense y de Ontario, y el 10% restante quedará en manos de los tenedores de bonos de GM.

Los accionistas actuales de GM no tendrán ninguna propiedad de la nueva compañía.

Más tarde este mismo año

GM intenta deshacerse de la mitad de sus marcas en Estados Unidos a medida que avanza. Pontiac será descontinuada; Saturn, Saab y Hummer serán vendidas. Las ventas se anunciaron desde la solicitud de bancarrota el 1º de junio, pero ninguna se ha cerrado aún. La fecha del cierre de los tres acuerdos está programada para finales de este año.

Se espera que el último Pontiac sea creado en septiembre.

La mayoría de las instalaciones de GM están en pausa por un cierre regular programado para dos semanas durante el verano, aunque este año este cierre se adelantó, pues algunas plantas cerraron desde mayo.

Para la próxima semana, seis de las 15 líneas de ensamblaje retomarán sus operaciones, y once tendrán que esperar a la semana del 20 de julio.

Durante la bancarrota, GM identifico 16 plantas y otras instalaciones que serán cerradas en los años por venir. Quedaron rezagadas durante la bancarrota con Motors Liquidation Co., pero la mayoría de las plantas seguirá fabricando autos y productos GM a corto plazo. Algunas no cerrarán sino hasta 2012. La nueva GM arrendará estas instalaciones a Motors Liquidation mientras sigan abiertas.

Se espera que el cierre de estas plantas provoque el corte de 20,000 trabajadores que forman parte de la fuerza de trabajo actual de 88,000 empleados, los cuales (incluyendo a los que trabajan en las plantas programadas para cerrar) trabajarán para la nueva GM, no para Motors Liquidation. A algunos se les ofrecerá empleo en otras instalaciones que abran, pero se espera que muchos dejen la compañía en cuanto se cierren sus plantas. Otros empleos serán recortados como parte del plan de reducir al número de empleados asalariados y como parte de los planes de retiro de las plantas que seguirán operando. Para cuando termine el año, se espera que la fuerza de trabajo de GM en Estados Unidos sea de 68,500.

Antes de la bancarrota, GM había recibido 19,400 millones de dólares en ayuda federal. Como parte del caso de bancarrota, el Departamento del Tesoro accedió a colocar otros 30,000 millones de dólares adicionales.

Hasta ahora, el fabricante de autos ha recibido entre diez y 11,000 millones de dólares de esos 30,000 millones; el resto será distribuido como se vaya necesitando en el curso del año, como dijo el lunes a los reporteros el asesor en materia automotriz del Departamento del Tesoro, Steve Rattner.

2010 y después

GM usó la bancarrota para deshacerse de sus contratos con 1,900 de sus 6,000 concesionarias en Estados Unidos.

A diferencia de Chrysler, quien se apresuró para deshacerse de sus concesionarias indeseables antes de que concluyeran las ventas de su bancarrota, GM mantendrá el 99% de sus concesionarias para tratar de mantener mejor control sobre su red de trabajo.

Algunas de los concesionarias que GM cerró vendían solamente las marcas Saab, Saturn o Hummer. La mayoría del resto de las concesionarias seguirá vendiendo vehículos y realizará trabajos de garantía para los clientes de GM hasta 2010.

GM pone en escena los cierres de las concesionarias porque, hasta mayo, tenían más de 65,000 autos en su inventario, y el fabricante no quería inundar al mercado con vehículos no vendidos. 

Las acciones de la nueva GM no serán comercializadas públicamente hasta 2010, si no es que después. Necesitará completar una oferta pública inicial compleja; el momento de su salida dependerá de las señales de mejoría que emitan el mercado de autos y de acciones.

"Las ofertas públicas iniciales son difíciles de llevar a cabo cuando el mercado no es razonablemente fuerte", dijo Rattner. También dijo que espera que las acciones se vendan, cuando mucho, en la primera mitad de 2010, pero no aseguró nada.

Rattner repitió declaraciones anteriores sobre los deseos de la administración para vender participación de GM lo antes posible, pero dejó claro que esto tomará un tiempo.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Deshacerse de su participación entera tan pronto como GM comience a comercializar podría afectar el precio de las acciones. Tomando en cuenta la historia de la privatización de compañías controladas por el gobierno, este probablemente será un proceso de varios años.

"No puedes venderlo en un solo día", dijo Rattner.

Ahora ve
Trump quiere un muro con paneles solares en la frontera con México
No te pierdas
ç
×