La génesis de LyFC y su debacle

La firma nació en 1994 bajo condiciones que no se cumplieron, según un estudio del Banxico; ahora el Gobierno de Felipe Calderón decide liquidarla por ineficiencias en su operación y finanzas.
luz y fuerza  (Foto: NTX)
Enrique Duarte
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

A casi 50 años de la nacionalización de la industria eléctrica en México, las autoridades federales toman la decisión de liquidar a Luz y Fuerza del Centro (LyFC), una compañía distribuidora nacida en 1994, "premiando" a los trabajadores que acepten las condiciones de extinción. Su génesis se remonta a 1989, cuando se buscaba la reestructuración de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLyFC) -una de las tres compañías filiales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)- y creada en 1963 luego de la compra tres años antes de las acciones de la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza Motriz, de capital belga, estadounidense, canadiense e inglés.

Sin embargo, a mediados de los años sesenta la integración de la CLyFC con la CFE resultaba costosa. El nivel promedio de salario más prestaciones de los trabajadores de CLyFC era 95% superior que el de los trabajadores de CFE, según un estudio del Banco de México (Banxico) publicado en 2006.

Por eso mismo el Gobierno decidió mantener separadas estas dos empresas.

"Esta decisión de mantener separadas a la CLyFC de las otras empresas no respondió a criterios de competencia o de eficiencia en la industria, sino que buscó no contaminar a la CFE de los altos costos del trabajo que representaba la existencia de un sindicato fuerte como el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)", menciona el texto del Banxico.

A pesar de pertenecer al mismo rubro público, las empresas se mantuvieron separadas por consideraciones sindicales. Es en 1974 que el Gobierno mexicano, en ese tiempo liderado por Luis Echeverría, declara a la CLyFC en proceso de liquidación, y eventualmente pasaría a formar parte de la CFE.

La Comisión mantuvo así el control de las decisiones de inversión en nueva capacidad de generación y transmisión, y el suministro de energía en el interior del país. Por su parte la CLyFC ejerce principalmente la función de empresa distribuidora de energía en su zona de influencia, el centro del país.

La falta de un organismo regulador independiente y la división operativa y administrativa les permitió constituirse como empresas autorreguladas.

En 1975 se publica en México la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica (LSPEE), con la que se otorga la exclusividad a la CFE para la prestación del servicio público de suministro eléctrico, además de la promoción, desarrollo e inversión del sector, y en un artículo transitorio se le permite a la CLyFC operar dentro del área en la que se venia desarrollando.

Ocho años después se presenta la reforma a la ley que introduce la figura de cogeneración que permite a  Petróleos Mexicanos (Pemex) la inversión en generación de electricidad para consumo propio, sin embargo resultaba muy difícil obtener los permisos para adquirir y operar el equipo necesario para servicio privado, mencionó Banxico.

A medidas de la década de los ochenta, la CFE incursiona en zonas consideradas de influenza de la CLyFC, por lo que el Gobierno pacta la limitación de zonas, con lo que el Sindicato Mexicano de Electricistas se coloca como el principal monopolio en la zona centro del país.

"Para el SME, el costo del convenio fue la reducción de casi 35% de su zona de influencia, al pasar de aproximadamente 32,000 km2 a casi 21,000 km2.

Para los ochenta y con una crisis económica encima, la precaria situación financiera de la CFE y CLyFC obligó al Gobierno federal a asumir pasivos de estas empresas por alrededor de 11,000 millones de dólares en el periodo 1985-1989, casi 6% del PIB de 1985. En ese entonces el valor neto de deuda de la CFE era negativo por 3,000 millones de dólares, cerca del 2% del PIB.

Nace una "estrella", LyFC

En 1989 se reforma la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, donde se prevé que una vez liquidada la CLyFC se conformara un organismo descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propios, que tenga a su cargo el suministro de energía en el centro del país.

Y es en 1994 cuando surge esta compañía, LyFC, culminando los esfuerzos del SME por ser absorbidos por la CFE, mientras que un año antes habían ganado la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo, bajo ciertas condiciones.

"A cambio firmó un convenio de productividad por el cual se comprometía a aumentar el número de usuarios por trabajador de 137.1 en septiembre 1993 a 195.7 para septiembre de 1995, y de 237.0 usuarios por trabajador de distribución a 369.2 en el mismo periodo", dijo el Banxico.

Sin embargo, el SME luchó por rechazar estas consideraciones.

"El gobierno dobló las manos. Los compromisos de productividad fueron sustituidos por metas de bajo impacto en la eficiencia productiva tales como tiempos máximos de interrupción y número máximo de inconformidades y pérdidas. En el contrato colectivo de trabajo nunca se incorporaron estos compromisos de productividad", menciona el texto.

2009, liquidación de LyFC

El pasado fin de semana, el Gobierno de Felipe Calderón decidió declarar en quiebra a LyFC, por sus deficiencias operativas y financieras.

Según un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los ingresos por ventas de LyFC entre 2003 y 2008 fueron de 235,738 millones de pesos (mdp), mientras que sus costos ascendieron a 433,290 mdp, incluyendo energía comprada a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

A su vez, las transferencias de recursos públicos a LyFC aumentaron más de 200%, entre  2001 y 2008  y para el presente ejercicio dichas transferencias serían del orden de 41,945 millones de pesos, mismas que podrían aumentar hasta 300,000 mdp en toda la presente administración.

El Gobierno mexicano ha precisado que la extinción de la compañía podría costar unos 20,000 millones de pesos, por lo estipulado en las leyes mexicanas y lo acordado en el Contrato Colectivo de Trabajo; los trabajadores recibirán dos años y medio de sueldo como liquidación.

Alrededor de 44,000 empleados podrían resultar afectados. Sin embargo, el secretario del Trabajo dijo recientemente que unos 20,000 de ellos podrían ser recontratados en la Comisión Federal de Electricidad, la otra compañía que suministra energía eléctrica al país, o podrían ser requeridos en la nueva empresa que evalúa crear el Gobierno.

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Según las autoridades, los trabajadores que acepten las condiciones de liquidación serán remunerados con aproximadamente dos años y medio de su sueldo, gracias a varias compensaciones pactadas en el Contrato Colectivo de Trabajo y lo establecido en las leyes mexicanas.

La dirigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas prepara las armas jurídicas para defender a la empresa extinta, sin embargo, varios expertos constitucionales prevén que estas intenciones no sean consideradas en las cortes mexicanas, por no contar con los recursos necesarios.

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