Tiempos difíciles para Office Depot

La empresa registra caídas en ingresos en los últimos 5 trimestres, y espera perder 96 mdd este año; la distribuidora enfrenta un juicio por hacer cobros de más a municipios en EU por 100 mdd.
sacapuntas, lápiz, papelería  (Foto: Jupiter Images)
Suzanne Kapner

En medio de una recesión que afectó particularmente a los negocios y al gasto del consumidor, no es ninguna sorpresa que el vendedor Office Depot esté pasando por tiempos difíciles. La segunda cadena más importante de distribución de material de oficina perdió dinero en los últimos cinco trimestres y espera perder 96 millones de dólares este año.

Pero la compañía, con base en Florida, Estados Unidos, está lidiando con problemas que van más allá de la reducción de la demanda de papel y plumas, pues enfrenta una investigación de la Comisión de Valores y Mercados (SEC por sus siglas en inglés) que está en la etapa final de un acuerdo, y atraviesa una nueva oleada de investigaciones para definir si la compañía cobró de más a los clientes gubernamentales.

El presidente ejecutivo de Office Depot, Steve Odland, quien maneja la cadena de 14,500 millones de dólares (en ganancias) desde 2005, dice que la firma ha sido víctima de ataques de ex empleados insatisfechos. De hecho, Odland, de 51 años, quien antes fue presidente ejecutivo de Autozone bajo el inversionista Eddie Lampert, es admirado por su junta, y muchos inversionistas accedieron a salvar a su actual empresa con una inversión de 350 millones de dólares en junio pasado. Entre los inversionistas que estuvieron de acuerdo se encuentra la empresa de capital de riesgo BC Partners.

"Steve tiene buenos antecedentes en el control de costos y sabe unir a un equipo fiel", dijo James Rubin, socio mayoritario (e hijo del ex secretario del Departamento del Tesoro, Robert Rubin).

Pero las auditorías del Gobierno están comenzando a confirmar parte de las acusaciones, y algunos clientes están comenzando a retirar sus negocios.

En diciembre, Office Depot dijo que accedió a pagar una penalización civil para llegar a un acuerdo con una investigación de la SEC que comenzó en 2007. Esta acusación originalmente trataba el asunto de que la minorista dejó salir información a algunos analistas, infringiendo las regulaciones de dinámicas financieras, las cuales prohíben que se de a conocer dichos datos. También trató acusaciones distintas sobre los pagos a los vendedores, préstamos entre compañías y otros asuntos de contabilidad.

La compañía no hizo comentarios sobre la investigación: como parte del acuerdo (que aún está esperando ser aprobado), no puede confirmar ni negar haber incurrido en faltas.

Ahora, una nueva ola de acusaciones insisten en que la compañía cobró de más a los municipios estatales hasta por 100 millones de dólares al año. Las acusaciones surgen de un ex empleado, David Sherwin, ex gestor de contabilidad que fue despedido en 2008 y quien admitió haber aceptado pagos de la competencia de Office Depot para soltar la información.

Pero sus acusaciones, que comenzaron en 2008, levantaron investigaciones de los fiscales de seis estados así como del departamento de Justicia, y las auditorías gubernamentales han comenzado a confirmar las dudas. La firma ha pagado desde entonces a varios municipios, desde el condado de Lee en Florida (121,000 dólares) hasta el estado de California (2.5 millones de dólares). Eso se aleja mucho del estimado de 100 millones de dólares de Sherwin, pero la cantidad sigue creciendo. En diciembre, los resultados de las auditorías de San Francisco mostraron que hubo un cobro extra de 5.75 millones de dólares.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Odland dice que las discrepancias de los precios fueron causadas por un grupo de empleados incisivos que fueron despedidos, y que la compañía es víctima de una campaña de calumnias. Dijo también que Office Depot tiene un nuevo sistema de órdenes centralizado y que ha sumado a su capacitación ética una política de "puertas abiertas" para fomentar que los empleados reporten los malos comportamientos.

Pero San Francisco y el condado de Lee ya cambiaron sus contratos, valuados en más de 18 millones de dólares, y ahora realizan acuerdos con el líder la industria: Staples. El estado de California ya abrió una subasta para su contrato. Con las acciones en 7 dólares, un precio más bajo a los 30 dólares en los que se comerciaba en 2007, estos cambios deben dar resultados pronto.

Ahora ve
Policía abate a Younes Abayuyaaqoub, autor de atentado en Barcelona
No te pierdas
×