El candidato con un pasado ‘irrelevante’

El ex gobernador y aspirante presidencial Mitt Romney aún no ha sido cuestionado por sus rivales; sus inversiones no fructíferas no parecen ser aun un obstáculo en su carrera por la Casa Blanca.
Mitt Romney  (Foto: AP)
Dan Primack

Mitt Romney hizo oficial lo que todos sabíamos desde que John McCain lo retó en 2008: aún quiere ser presidente. El ex gobernador de Massachusetts anunció su candidatura en New Hampshire, alegando que "Barack Obama le falló a Estados Unidos".

Dos meses antes, Romney dijo que Obama y su equipo económico "no saben cómo crear empleos en el sector privado", antes de contrastarlo con su propia experiencia como cofundador de la empresa de capital privado Bain Capital: "En ocasiones tuve éxito y ayudé a crear empleos, pero en ocasiones no lo logré".

Esta última frase refleja la estrecha línea por la que deberá caminar Romney: enfatizar su experiencia de negocios pasada para convencer a los votantes de que podría ser un administrador económico competente, sin dejar que sus inversiones pasadas no fructíferas lo afecten. Por ejemplo: su apuesta en el senado en 1994 contra Ted Kennedy fue parcialmente desbaratada por la publicidad de videos de empleados en huelga, en una compañía del portafolio de Bain Capital llamada Ampad.

Pero no esperen que Romney realice su acto de equilibrio con frecuencia en los próximos meses. No porque no esté preparado para hacerlo, sino porque muy probablemente sus rivales republicanos no lo obligarán a hacerlo.

El Mitt Romney de hoy tiene la misma experiencia de negocios del Mitt Romney de 2008, y ese tipo casi nunca fue puesto a prueba por problemas relacionados con Bain.

He releído notas periodísticas pasadas y no he logrado encontrar un ejemplo de McCain o de ningún otro candidato que discuta despidos relacionados con Ampad o con Bain o ningún problema de capital privado en general. De hecho, la única excepción real fue que Mike Huckabee creó una teoría de la conspiración sobre cómo la inversión de Bain en Clear Channel (creado mucho después de que Romney dejara la compañía) era una posible explicación del fracaso de Huckabee por asegurar concesiones de algunos de los locutores conservadores de Clear Channel.

Quizás sea algo del partido republicano: no ataques a la experiencia en el sector privado, porque creemos que el sector privado siempre es superior al sector público. Y quizás la influencia del Tea Party de esta temporada alterará un poco las cosas, pues Romney podría lucir demasiado afable con Wall Street (aunque quizás eso será pasado por alto a favor de arengar a Romney por el mandato de seguros de salud en Massachusetts).

Si Romney logra ganar la nominación, tendrá que trepar por una cuerda muy difícil. De hecho, no me sorprendería que alguno de los operativos de Obama ya estuviera en vigor en Indiana, intentando contactar a los antiguos empleados de Ampad. Pero eso es un problema de Romney y del capital privado, que no tendrá que ser atendido hoy. Por ahora, sólo debe concentrarse en sus buenos recuerdos.

 

 

Ahora ve
Varias personas son apuñaladas en Turku, Finlandia
No te pierdas
×