Murdoch: ¡vende tu negocio de diarios!

El magnate debe desprenderse de sus queridos periódicos para dar un respiro a News Corp.; el verdadero negocio de su imperio proviene del cine y la televisión, los medios del siglo XXI.
murdoch escandalo news world  (Foto: AP)
Paul R. La Monica

Dos cosas vienen a la mente ante la imagen de Rupert Murdoch testificando en el Parlamento británico el martes pasado: su comparecencia sólo empeorará el escándalo del espionaje telefónico, y es hora de que Murdoch se desprenda de su primer amor y renuncie al negocio de los periódicos.

Murdoch padre, presidente y presidente ejecutivo de News Corp, se veía incómodo en su comparecencia. Manifestó en repetidas ocasiones que no intervenía mucho en los tabloides británicos de su propiedad, y con frecuencia respondía con monosílabos a las preguntas de los legisladores. 

Entretanto, su hijo James, quien es presidente ejecutivo de la división News International encargada de supervisar al diario News of the World -ahora extinto- y centro del escándalo de las escuchas ilegales, salió bien parado del trance. Al declarar ante el Parlamento, se mostró más arrepentido y ofreció respuestas más detalladas a las preguntas directas.

Pese a ello, todavía falta ver si la actuación de James es suficiente para convencer a los accionistas de que puede ser un presidente ejecutivo competente para News Corp, más parecido a un Brian Roberts de Comcast que a un James Dolan de Cablevision.

En lo personal, pienso que News Corp. debería ascender a su actual director de operaciones, Chase Carey, y colocarlo en el cargo de director ejecutivo. De hecho, parece que los inversionistas podrían estar esperando ese movimiento, pues a pesar del accidentado testimonio de Murdoch ante el Parlamento, los títulos de News Corp. subieron 6% el martes pasado, recuperándose de una caída del 4% en el día anterior.

Carey, al igual que Peter Chernin (uno de los principales lugartenientes de Murdoch que dejó News Corp. en 2009 y hoy dirige su propia compañía de medios), no es un hombre formado en el negocio de los periódicos. Otro factor que le beneficia es el hecho de no tener el apellido Murdoch, un nombre que ha probado ser tan tóxico como una hipoteca de alto riesgo.

Además, como sabe cualquiera enterado de los resultados financieros del conglomerado, el verdadero crecimiento en News Corp. depende de sus activos asociados a la transmisión, la televisión por cable y las películas; no se desprende del pesado mundo de los periódicos (o de la edición de libros).

Lo que me lleva al segundo punto: es hora de que News Corp., con o sin Murdoch al mando, abandone el "News" (Noticias) que le da nombre a la corporación.

Seguramente vender los periódicos no pondrá fin al escándalo de las escuchas telefónicas: esta historia seguirá atrayendo titulares. Incluso algunos miembros del Congreso estadounidense piden sangre, solicitando una investigación para determinar si News of the World también intervino los buzones de voz de los teléfonos de las víctimas del atentado a las Torres Gemelas y de sus familiares.

Con todo, deshacerse de los tabloides permitiría avanzar a News Corp. y dejar este sórdido asunto en el pasado. Posiblemente también sea una decisión financiera inteligente, pues la compañía podría centrarse en activos más valiosos. Pero Murdoch ama ese negocio. En su testimonio del martes, reconoció que pasa la mayor parte de su tiempo en The Wall Street Journal.

Murdoch, además, compra y vende activos como si se tratara de churros. La empresa de medios The Village Voice, la revista TV Guide, el equipo de béisbol Los Angeles Dodgers, el sitio MySpace... todos son activos que News Corp. ha adquirido y ha soltado.

Mientras News Corp. se limite a ser una compañía de medios de Hollywood, quizás sea más apreciada por los inversionistas. Se parecería más a los gigantes mediáticos CBS, Viacom, Disney y Time Warner... y se cotizaría mejor: a la fecha, News Corp. se negocia por menos de 12 veces las estimaciones de ganancias para su próximo año fiscal. Su ratio precio-utilidad es inferior a la de CBS, Viacom y Disney.

Pero metida como está en el negocio de los periódicos (no obstante tener un diario tan respetado como The Wall Street Journal), News Corp es un inadaptado del siglo XXI que presta demasiada atención a los medios del siglo XIX. Por lo demás, la supuesta influencia que da poseer diarios ya no es suficiente para compensar los aspectos financieros negativos. Los periódicos se han convertido en una rémora para el crecimiento y en una pesadilla de relaciones públicas y políticas.

Wall Street lo sabe. Chase Carey seguramente lo sabe. Y quizá Murdoch, en el fondo de su corazón, también lo sabe.

Ahora ve
Trump quiere un muro con paneles solares en la frontera con México
No te pierdas
ç
×