Nuevas tecnológicas en Bolsa, en riesgo

Un mercado débil es la mayor amenaza para nuevas Ofertas Públicas Iniciales en las Bolsas de NY; las que se atrevan se arriesgan a obtener menores recursos a los esperados.
oficinas de zynga  (Foto: Cortesía Fortune)
Kevin Kelleher

Si caminas a través de los distritos financieros de San Francisco o Palo Alto el tiempo suficiente, podrías olvidarte de que el resto de Estados Unidos está preocupado por una recesión de doble caída. Muchas áreas de la industria tecnológica -en particular las relacionadas con las redes sociales o la computación en nube- parecen extrañamente desconectadas de la economía en general.

Lo cual plantea una pregunta: ¿una doble recesión haría mucha mella en las altas valuaciones otorgadas a las principales empresas de Internet? Hace unos meses, observé que algunas de las amenazas no-tecnológicas, como la crisis de deuda en Europa o el final de la generosa política de relajación cuantitativa de la Fed, podrían debilitar el mercado de valores y por lo tanto, suavizar la demanda para muchas de las ofertas públicas iniciales (OPI) tecnológicas. Difícilmente sería una sorpresa si esas amenazas se convierten en problemas reales. Pero ahora, tenemos una idea más clara de cómo los emprendimientos tecnológicos que pretenden hacerse públicos se verán afectados.

En pocas palabras, los candidatos más fuertes a realizar una OPI todavía podrán deslizarse fácilmente en los mercados públicos. Sin embargo, sus valuaciones fuertes podrían tener que pasar por un descuento no deseado.

Las empresas rentables y en crecimiento son siempre bienvenidas por los mercados públicos, salvo en los tiempos más pesimistas. A pesar de un informe falso, publicado esta semana, de que Zynga podría retrasar su planeada salida a Bolsa por un par de meses, existe una amplia evidencia de que el mercado de valores no es hostil a las OPI de tecnología. Simplemente se está volviendo más selectivo.

Hasta el momento, de acuerdo con Renaissance Capital, 198 empresas han aplicado para salir a la Bolsa este año. A ese ritmo, 2011 probablemente verá a 300 empresas aplicando para realizar una OPI, convirtiéndolo en un año tan lleno como 2007, el último año antes de las turbulencias en el mercado. Por supuesto, muchas de las empresas que navegan por las aguas de las OPI son empresas de Internet. Sólo en las últimas dos semanas, varias han hecho sus presentaciones iniciales: Angie's List, un sitio que ofrece reseñas para empresas locales; Bazaarvoice, que supervisa la actividad comercial social; Brightcove, una empresa de software basado en la nube; Jive Software, una plataforma de redes sociales para empresas; y Eloqua, una compañía de software empresarial. Algunas de estas empresas, como Brightcove, son rentables. Otras, como Jive, no lo son.

Lo que está cambiando es que es mucho más difícil para cualquier OPI de Internet recibir luz verde. Cuarenta y tres empresas han retirado sus OPIs de la lista en los últimos 8 meses, en comparación con 51 retiros en los 12 meses de 2007. En otras palabras, es más difícil para las OPI cuestionables encontrar una cálida acogida en este mercado tan inestable. Y aquellas que logran ser listadas están tropezando en la entrada; como el sitio de videos chino Toudu, que cayó 18% en sus dos primeras semanas en el mercado.

Para una empresa rentable y bien administrada como Zynga, el turbulento mercado de valores es más un inconveniente que una encrucijada. Como Dan Primack señaló recientemente, Zynga tenía 966 millones de dólares en efectivo en marzo, habiendo generado 104 millones de dólares en flujo de caja operativo en los tres meses anteriores. Los emprendimientos más exitosos y de moda serán capaces de acceder a los mercados privados sin ningún problema. Muchos fondos institucionales que invertirían en, digamos, una OPI de Zynga también podrían participar en una ronda de financiamiento privado.

Y no hay ninguna señal de que el mercado de acciones tecnológicas de propiedad privada sea de ninguna forma tan volátil como los mercados públicos. (Sí, las transacciones en los mercados secundarios tienen por naturaleza menos liquidez, pero no son golpeadas por las travesuras maníacas del intercambio más frecuente) Según SharesPost, la valoración implícita acordada para las acciones de Facebook en las ventas recientes de acciones privadas es de 80,000 millones de dólares, aproximadamente igual a la valoración de la empresa durante el verano. Sin embargo, el mercado público podría no ser tan generoso si Facebook se dispusiera a salir a la Bolsa.

De hecho, un mercado de valores lento podría, al hacer que una OPI fuera una salida menos atractiva, reforzar el atractivo de los mercados privados, a medida que las nuevas empresas recurren a ellos para obtener capital adicional o ayudar a los primeros inversores a recuperar su dinero. Algunas nuevas empresas, al igual que Facebook, prefieren mantener su carácter privado, y un mercado débil de OPI podría ayudarles a ganar o mantener excepciones a las normas de la SEC, que de otra manera los obligarían a realizar una oferta pública inicial.

En el largo plazo, la amenaza más grande a las OPI tecnológicas no es un mercado de valores débil, sino la razón por la que la Bolsa sigue estando débil: el gasto del consumidor se ha reducido y es poco probable que regrese. Eso podría desacelerar los ingresos en empresas como Zynga y frenar la publicidad que ha alimentado el crecimiento de Facebook. Si eso sucede, estas empresas todavía serán capaces de financiar las operaciones con flujo de caja y posponer una OPI hasta que las cosas mejoren. Sin embargo, sus tasas de crecimiento -y por lo tanto, sus valuaciones- se verán afectadas, y podrían arrepentirse de no haber salido a Bolsa en el verano de 2011, cuando la situación era relativamente buena.

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