Firmas de EU ‘escapan’ de los impuestos

Corporativos como Procter & Gamble aprovechan los vacíos legales para obtener más ganancias; los acuerdos con Smucker y Diamond Foods le permitieron pagar menos impuestos en los últimos años.
productos procter  (Foto: Cortesía Fortune)

Los medios de información se han encargado de volcar sus reflectores hacia el ahorro fiscal de compañías como General Electric, Exxon Mobil, Verizon y grandes bancos multinacionales. Sin embargo, las prácticas más ingeniosas e innovadoras para pagar menos impuestos están siendo perpetradas por una compañía que no suele asociarse al trapicheo financiero: Procter & Gamble (P&G). 

En tres ocasiones a lo largo de casi una década, el dueño del detergente Tide, de las servilletas Bounty, de los productos de afeitar Gillette y de muchas otras marcas, ha conseguido reabrir un vacío legal que el Congreso estadounidense cerró en 1997. Según mis estimaciones, las ganancias que P&G ha obtenido de esos acuerdos -que incluyen vender marcas que ya no le interesan- totalizan alrededor de 6,000 millones de dólares (mdd), y son libres de impuestos para la compañía y con impuestos diferidos para sus accionistas, posiblemente para siempre. Una venta directa, por el contrario, hubiera conllevado un impuesto federal de 2,000 millones de dólares y un oneroso impuesto estatal. Pero las tres transacciones involucraron la ventajosa estructura ‘Reverse Morris Trust', a la que nos referiremos más adelante. "P&G es el practicante más activo de esta técnica", indica el experto fiscal Robert Willens de la firma Robert Willens LLC. 

¿Por qué el fisco no tiene a P&G bajo su radar? Porque la empresa se ha encargado de mantener un perfil bajo y porque los acuerdos se han realizado en un periodo de tiempo bastante extendido: la operación de la mantequilla de cacahuate Jif y la margarina Crisco se ejecutó en 2002, la venta del café Folgers en 2008, mientras que las patatas fritas Pringles se venderán en un convenio que se cerrará este año. Además, los acuerdos son tan intrincados que tienes que ser un verdadero experto tributario (o un masoquista) para poder desenredarlos.   

Antes de continuar, quiero dejar esto claro: no estoy acusando a P&G de prácticas indebidas. Los acuerdos que ha pactado son perfectamente legales, y bajo la situación actual de los mercados, la obligación de P&G para maximizar el rendimiento de su dueño prima sobre su obligación para pagar impuestos que ayuden a nuestra sociedad. "El objetivo de P&G en estas transacciones es alcanzar el mayor valor para los accionistas de la compañía, a la vez que buscar un buen arreglo por el negocio que está vendiendo", señala la portavoz de la compañía, Jennifer Chelune. Es razonable.

Luego, si no hay actividad ilícita de por medio, ¿por qué discuto estas ventas? Para demostrar que el sistema necesita reformarse. Para demostrar cómo incluso una compañía como P&G practica las oscuras artes del ahorro fiscal. Y para demostrar cuánto hay en juego. 

He seguido las transacciones de P&G desde 2001, cuando anunció sus planes para vender Jif, en un acuerdo con muchas ventajas tributarias, a J.M. Smucker, el emporio del jamón y la mermelada. Me pareció divertido, ¿quién se resistiría a un sándwich de jamón, crema de cacahuate y mermelada? Yo no. Luego vino la venta de Folgers, y ahora la de Pringles.

Para entender las ventajas impositivas involucradas aquí, recordemos un poco de historia. Hasta 1997, ‘Morris Trust' era una maniobra de rutina en las negociaciones para librarse de los impuestos. Digamos que una compañía quería deshacerse de un negocio, entonces lo transfería a una nueva corporación propiedad de sus accionistas, y esta transacción está libre de impuestos. Un segundo después, un comprador adquiría la nueva corporación escindida en un acuerdo libre de impuestos del tipo ‘stock-for-stock' (la sociedad adquiriente intercambia acciones con la sociedad adquirida). Los tenedores de acciones de la compañía, por tanto, terminaban con acciones en ambas sociedades: en la dueña original y en la empresa que adquirió el negocio. 

Sin embargo, tras sucederse varios acuerdos en los que había mucho dinero involucrado, la maniobra ‘Morris Trust' se convirtió más en una técnica de venta que evitaba el pago de impuestos y no tanto una escisión corporativa fiscalmente eficiente (los casos más comentados fueron la venta de Disney de su negocio de periódicos Capital Cities y la venta de General Motors de su negocio de defensa), por lo que el Congreso estadounidense endureció las regulaciones. Ante eso, quienes buscaban darle la vuelta a la nueva legislación, concibieron la ‘Reverse Morris', que requería que los accionistas de la sociedad vendedora terminaran con una participación mayoritaria en la compañía adquiriente, algo que desmotiva a los compradores. Pero P&G se las ha ingeniado para encontrar compradores dispuestos a hacer eso: Smucker en 2002 y 2008, y Diamond Foods en 2011. 

Incluso si llegaran a aprobarse las actuales propuestas para "reformar" los impuestos corporativos mediante una reducción de las tasas impositivas, podemos apostar que P&G seguiría practicando las maniobras ‘Reverse Morris Trust' o algo parecido. Pues un impuesto de sociedades fijado en 25%, frente a la tasa actual de 35%, aún le permitiría a P&G no entregarle 1,500 millones de dólares a Hacienda. La compañía haría todo lo posible para que las ventas fueran libres de impuestos, a menos de que todos los vacíos legales disponibles se cerraran, algo casi imposible.

Después de todo, el ahorro fiscal de las empresas es tan estadounidense como la tarta de manzana y... la crema de cacahuate.

Estos son los detalles de las ventas de activos de P&G y mis cálculos de los impuestos que la compañía ha evadido al utilizar la estructura "Reverse Morris Trust" en lugar de ejecutar una venta normal de activos.

2002

Se deshizo de Jif y Crisco entregándolas a J.M. Smucker

 

Ingresos generados

800 mdd en acciones de Smucker para los accionistas de P&G, nada para la compañía

 

 

Total

800 mdd

2008

Vendió la marca de café Folgers a Smucker

 

 

Ingresos generados

2,500 mdd en acciones de P&G canjeadas a cambio de acciones de Smucker. P&G también recibió 350 mdd en efectivo

 

Total

2,850 mdd

2011 (aún pendiente)

Venta de Pringles a Diamond Foods

 

 

Ingresos generados

2,350 mdd, de los cuales entre 700 mdd y 1,350 mdd se entregarán en efectivo a P&G, el resto se entregará a los accionistas de P&G bajo la forma de acciones de Diamond Foods. Las cifras podrían cambiar si los títulos de Diamond suben o bajan con respecto a un determinado nivel.

El total de los tres acuerdos asciende a: 6,080 mdd

Estimo que la base imponible de la compañía en estos activos cedidos es de aproximadamente cero. (La compañía no comentó al respecto). A una tasa federal de 35% y una tasa combinada estatal-federal de 38% (según estimo), P&G debería alrededor de 2,000 mdd en impuestos federales y cerca de 200 mdd en impuestos estatales.

Fuentes: Documentos regulatorios de P&G y mis estimaciones

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 Este artículo pertenece a la edición del 7 de noviembre de la revista Fortune.

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