HP se ‘aprieta el cinturón’

La compañía pretende evitar cualquier gran adquisición, o sólo contemplar las esenciales y baratas; pero la medida puede ser perjudicial debido a la competencia con IBM y Oracle, según expertos.
meg whitman  (Foto: AP)
Michal Lev-Ram

En su primer reporte de resultados trimestrales desde que asumiera la dirección de Hewlett-Packard (HP) en septiembre pasado, Meg Whitman dijo en repetidas ocasiones que HP volvería a "los fundamentos del negocio" en 2012. ¿Qué significa eso exactamente? Menos distracciones, para empezar. También supone que no habrá grandes adquisiciones, como la compra del fabricante de software Autonomy, por más de 10,000 millones de dólares (mdd).

"En HP no podemos continuar dependiendo sólo de las adquisiciones. Es sencillamente equivocado hacerlo. Nuestra propia capacidad interna de Investigación y Desarrollo (I+D) nos da una enorme pista de maniobra, si la dirigimos bien e invertimos adecuadamente en ella", dijo Whitman en el informe financiero presentado el pasado lunes. 

La decisión de evitar cualquier gran adquisición en 2012 parece bastante contundente. HP recibió muchas críticas cuando anunció que compraría Autonomy el pasado agosto; muchos inversionistas no creyeron que el costoso precio se justificaba. Si a eso se le suma una caída en las ganancias en el último trimestre (provocada en parte por los cargos asociados a la fallida compra de WebOS) y un aumento en la deuda, tenemos una buena razón para controlar más el gasto. 

El enfoque conservador de Whitman será recibido con alivio por la mayoría de los inversionistas. Sin embargo, mantenerse alejados de las grandes y audaces adquisiciones puede resultar contraproducente. Aunque la ejecutiva tomó la decisión correcta al optar por conservar el negocio de las computadoras de la compañía, HP todavía necesita fortalecer su cartera de software para competir con IBM, Oracle y SAP. 

Inyectar más dinero a I+D no dará a HP el impulso que necesita en este mercado, pues seguramente tardará varios años para ver el retorno en esas inversiones internas. Entre tanto, sus rivales -con un holgado bolsillo- podrían comprar a golpe de dólares una ventaja en el campo del software empresarial. Tal vez el desplazado CEO Leo Apotheker hizo un pésimo trabajo a la hora de comunicar sus ideas, pero su idea quizás era correcta: conducir al mayor fabricante mundial de computadoras hacia un modelo de negocio más rentable basado en software y servicios. 

Para ser justos, Whitman dijo que HP consideraría hacer dos o tres compras pequeñas de software en el próximo año, pero nada cercano a las dimensiones de una compra como la de Autonomy. "Si hay una estupenda adquisición en el rango de los 1,000 millones de dólares, tal vez la analicemos", mencionó la CEO. "Pero debemos asegurarnos de que satisfaga una necesidad, de que no paguemos demasiado por ella y de que lo abordemos con disciplina financiera". 

Sin importar cuántas adquisiciones termine realizando el gigante tecnológico en 2012, mantener una buena cantidad de efectivo es probablemente un buen punto de partida para reconstruir HP y complacer a los inversionistas. Pero es sólo eso: un punto de partida. HP ha estado plagado de escándalos cupulares, cambios en los mandos directivos y una falta de liderazgo claro. En el cuarto trimestre sufrió caídas en sus negocios medulares, como las computadoras y las impresoras. Y peor aún, la moral en la compañía ha estado baja por años. 

La estabilidad y la disciplina financiera muy probablemente ayuden a HP. Pero si su nuevo conservadurismo deja el camino libre para sus competidores, las cosas podrían ponérsele difíciles a Whitman en 2012.

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