¿Por qué Europa investiga a Apple?

En 2010, Steve Jobs concretó un acuerdo con editoriales para el negocio de la iBookstore; la alianza presuntamente frena la competencia en los ebooks y forzaba a Amazon a elevar sus precios.
libros digitales.jpg  (Foto: ThinkStock)
Philip Elmer-DeWitt

El lenguaje utilizado en el comunicado de prensa emitido este martes por la Comisión Europea, que anuncia el inicio de una investigación antimonopolio formal contra Apple y cinco grandes editoriales, no aborda la pregunta más obvia: Si Amazon es el gorila que domina el comercio de los libros electrónicos, ¿por qué la iBookstore de Apple, mucho más pequeña, es el blanco de las sospechas? 

La respuesta radica en un acuerdo que Steve Jobs concertó con cinco editoriales nombradas en la investigación, un convenio efectuado poco antes de la conferencia de prensa de la iPad en enero de 2010, cuando Jobs anunció la creación de la iBookstore.

Apple incursionó con dos años de retraso en el mercado del e-book o libro digital. En noviembre de 2007 Amazon había lanzado el lector Kindle y vendía ya una cifra no divulgada de e-books por 9.99 dólares cada uno. De acuerdo con la demanda colectiva presentada ante la Corte Federal del Distrito del Norte de California por el grupo litigante Hagens Berman, las librerías estaban "aterradas" por la estructura de precios extremadamente baratos de los e-books -algo que socavaba el valor percibido de los libros impresos - y buscaban una forma de obligar a Amazon a elevar sus precios.

Y aquí es donde entra Steve Jobs. Según Steve Berman, abogado de Hagens Berman, "Afortunadamente para los editores, contaban con un co-conspirador tan aterrado como ellos por la popularidad de Amazon y su estructura de precios, y se trataba de Apple".

Así es como la denuncia de Hagens Berman describe la supuesta conspiración:  

Dada la ventaja de Amazon como el pionero en el campo y su cada vez mayor base instalada de usuarios, los editores sabían que ninguna editorial podría frenar a Amazon y obligarlo a aumentar los precios al por menor del eBook.

Si una editorial actuaba sola al intentar elevar los precios de sus títulos, esa editorial se arriesgaría inmediatamente a perder un volumen sustancial (y creciente) de ventas. 

No queriendo correr el riesgo de una pérdida significativa en las ventas en ese mercado de rápido crecimiento (las ventas de eBook), los editores designados como demandados ("Editores Demandados") resolvieron este problema coordinándose entre ellos (y Apple) para forzar a Amazon a abandonar su sistema de precios pro-consumidor. 

Los Editores Demandados trabajaron juntos para obligar a que el modelo de ventas eBook fuera reestructurado por completo. El propósito y el efecto de esta reestructuración era detener los precios rebajados del eBook y subir de forma uniforme los precios en todas las primeras publicaciones de obras de ficción y no ficción publicadas por estos Editores Demandados.

Bajo el nuevo modelo de precios de los Editores Demandados, conocido como el "modelo de Agencia", los Editores Demandados han restringido el comercio al coordinar sus precios para fijar directamente los precios minoristas a un nivel más alto al que existía en el mercado competitivo anterior.

Al parecer, ésta es la teoría que la Comisión Europea persigue. En los preparativos para anunciar la investigación formal anunciada el martes, la Comisión registró las oficinas de algunas o todas las cinco editoriales nombradas en la indagatoria.  Éstas son: 

Hachette Livre, propiedad de Lagardère Publishing

Harper Collins, propiedad de News Corp

Simon & Schuster, propiedad CBS

Penguin, propiedad de Pearson Group

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Macmillan, propiedad de Verlagsgruppe Georg von Holzbrinck 

Apple no pudo ser contactada para conocer sus comentarios al respecto.

Ahora ve
El esperado octavo episodio de la saga ‘Star Wars’ llega a los cines del mundo
No te pierdas
×