Bill Gates: un retorno muy especulado

El ex CEO es señalado como un posible salvador del devaluado precio de la acción de Microsoft; las críticas contra el CEO actual sustentan las especulaciones sobre un improbable regreso de Gates.
bill gates regreso a microsoft.jpg  (Foto: Cortesía Fortune)
Alex Konrad

¿Está Bill Gates considerando un regreso a la icónica compañía que fundó?

No sería la primera vez que un legendario fundador diera un paso de vuelta para corregir a su vacilante empresa. Tal vez Gates se ha dado cuenta del éxito de su vecino de Seattle, Howard Schultz, quien regresó a un Starbucks ‘lastimado' para ayudar a hacerlo resurgir (Schultz fue el 'Empresario del Año 2011' de Fortune). Michael Dell, Steve Jobs y Larry Page realizaron maniobras similares.

Tampoco sería la primera vez que los inversionistas 'coquetean' con la idea. A principios de este año, el inversionista David Einhorn de Greenlight Capital llamó públicamente al actual presidente ejecutivo, Steve Ballmer, un peso que arrastra hacia abajo el precio de las acciones de la compañía, lo que provocó el rumor de que Gates podría regresar. Sin embargo, Gates ha negado la idea públicamente, rechazándola en 2010 y nuevamente este año en junio, cuando dijo al Daily Mail que su trabajo en la Fundación Bill & Melinda Gates "es mi labor ahora" (Einhorn no quiso hacer comentarios para este artículo).

Un prominente ejecutivo dijo a Fortune que había oído de alguien cercano a Gates que él podría estar considerando esa medida. Aparte de ser un acto final inesperado y atrevido para Gates, ¿que podría Microsoft ganar con esa medida?

El precio de las acciones de la empresa ha sido una espina en el costado de Ballmer durante una década. A finales de 1999, el mejor año de Microsoft en cuanto al precio de mercado, las acciones estaban a casi 60 dólares. Cuando Ballmer asumió el cargo de presidente ejecutivo en enero del 2000, la acción aún estaba sobre los 50 dólares. Con el estallido de la ‘burbuja' tecnológica, las acciones de la tecnológica cayeron abruptamente y permanecieron alrededor de los 25 dólares durante gran parte de la década, con excepción de una breve alza por encima de los 35 dólares a finales del 2007, y una caída a menos de 20 dólares durante la crisis financiera del 2008. Ballmer abandonó gran parte de sus acciones durante la década y Bill Gates gradualmente dejó las operaciones diarias (el último día de Gates fue en junio del 2008). Durante ese tiempo, la acción se mantuvo constante mientras competidores como Oracle y Apple registraban grandes ganancias en el precio de sus acciones.

¿Podría Gates impulsar el moribundo precio de las acciones? Es posible. Cualquier rotación de un presidente ejecutivo tiende a impulsar la mejora en el precio de las acciones de una empresa, dice Jarrad Harford, profesor de Finanzas y presidente de la Escuela de Negocios Foster de la Universidad de Washington en Seattle. De acuerdo con Harford, los inversionistas anticipan el valor de la firma bajo una nueva administración, incluso antes de que el ejecutivo se haga cargo efectivamente (los CEOs nuevos tienen alrededor de un año antes de que su huella deba ser visible para los inversionistas). "Hay mucha frustración entre los inversores con Steve Ballmer", agrega Ed Maguire, de CLSA Asia-Pacific Markets. "Alguna es merecida, alguna podría no serlo. Pero ciertamente existe la percepción de que Ballmer es responsable por el bajo rendimiento de las acciones".

Luego está el efecto que el fundador podría tener en las tropas. Los fundadores suelen tener libertad para ejecutar su visión con una 'solemnidad' añadida, argumenta Harford. Señala a Google, donde el cofundador y de nuevo presidente ejecutivo, Larry Page, está "limpiando la suciedad de la organización" para restaurar el impulso de la empresa. Ballmer podría carecer de ese incisivo panorama, dice Maguire de CLSA. "No tienes al dictador benevolente", señala, agregando que mientras Ballmer se encarga de la gestión activa del gran conjunto de divisiones y miles de empleados, se está perdiendo algunos de los mensajes de Jobs o Gates.

El regreso de Gates podría ayudar a hacer más eficiente el mensaje de Microsoft, pero Harford señala que incluso Steve Jobs de Apple tenía al actual CEO, Tim Cook, a su lado para manejar el meollo de la cuestión. No está claro si Gates podría mantener a su antigua mano derecha, Ballmer, o encontrar un sustituto. Y, hay que señalar que, durante su mandato, Gates articuló más de una visión que no condujo a ninguna parte.

Los analistas dicen que quien sea que esté a cargo de Microsoft enfrentará graves contratiempos; incluso Gates. Bajo la dirección de Ballmer, la empresa se levantó después del desastroso Windows Vista, lanzando exitosamente Windows 7. Ahora prepara Windows 8, que la compañía espera lanzar en las tablets. Sin embargo, debe atraer a los desarrolladores a sus plataformas y enfrentar la competencia con Amazon, Apple y Google. "Hay muy pocos ejemplos en que los fundadores que regresan hayan tenido que remontar en su mercado determinado", advierte Kirk Materne de Evercore Partners, que realiza servicios de banca de inversión para Microsoft. "Gates era genial en Microsoft cuando Microsoft era el jugador dominante". Incluso Gates, advierte Materne, enfrenta retos.

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Los analistas y Harford concordaron en que la posición de Ballmer en Microsoft está bien establecida, y sigue siendo un amigo cercano de Gates. Es más probable, dicen, que Ballmer se quede a cargo a medida que la compañía implementa sus nuevos productos en 2012 y más allá, al menos hasta que Ballmer cumpla 60 años en el 2016. Un portavoz de Microsoft señaló que la empresa no tiene una edad de jubilación determinada y que tiene un plan de sucesión, pero no dio detalles (se negó a comentar sobre un regreso de Gates a la empresa). El empleado Steven Sinofsky, quien dirige Windows, podría ser la mejor apuesta de Microsoft por un vástago de alto perfil: "Incluso usa camisas negras de cuello de tortuga", dice Maguire. Harford cree que cuando la sucesión ocurra, será muy distinta de cuando Gates pasó unilateralmente el control a su amigo Ballmer, ya que el consejo tendrá mucho más que decir.

Incluso aunque sea distante, el retorno de Gates es un '¿Qué pasaría si?' que probablemente podría cobrar vida, especialmente mientras el precio de las acciones de la firma languidece. ¿Pero si él volviera? "No me apresuro a apostar en contra de Bill Gates", dice Materne. Y probablemente no es el único.

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