De Pedro a Gael, el negocio del cine

Conoce la historia de la cinematografía en México desde sus inicios, hasta su panorama actual.

Los inicios y la ‘época de oro’

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Pedro Infante y Gael García, dos de los actores mexicanos más populares en la historia del cine mexicano. (Foto: Especial)
pedro gael  (Foto: Especial)

La presencia de la industria cinematográfica en México se remonta a 1886, cuando llegó el primer cinematógrafo al país, el primero en América Latina. Años después surgieron los primeros realizadores mexicanos y con la Revolución Mexicana -1910- el sector recibió un fuerte impulso. Con el paso del tiempo la industria se fue asentando y en la década de los 30 el cine mexicano comenzó la llamada ‘época de oro' con la primera película mexicana exportada: Allá en el rancho grande de Fernando Fuentes

El impulso gubernamental que recibió el cine fue uno de los principales factores para el desarrollo de la industria; por ejemplo, en 1939 el presidente Lázaro Cárdenas estableció el "tiempo de pantalla", que fijaba un porcentaje de días al año de proyección de cine mexicano. Aunado a esto, se crearon en el país empresas que producían y distribuían obras nacionales, además de instituciones fiduciarias en apoyo al cine, como el Banco Nacional Cinematográfico en 1942.

Para finales de la década de 1940 la industria cinematográfica era la cuarta más importante del país, de acuerdo con el estudio La industria cinematográfica en México y su participación en la cadena global de valor de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que cita al texto La industria cinematográfica mexicana 1992-2003: estructura, desarrollo, políticas y tendencias de Rodrigo Gómez García.

Con información de la Cepal 

El declive

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A principios de la década de 1980 el cine mexicano se desmanteló. (Foto: Thinkstock)
cine  A principios de la década de 1980 el cine mexicano se desmanteló. ✓  (Foto: Thinkstock)

Hacia finales de la década de 1950, el surgimiento de la televisión, el fin de la Segunda Guerra Mundial y el auge del cine estadounidense provocaron el fin de la ‘época de oro' del cine mexicano. Cerraron estudios importantes, como el Tepeyac, y la industria cayó en crisis, quedando en manos del Estado en 1960, de acuerdo con la Cepal, que cita al texto Más de cien años de cine mexicano de Maximiliano Maza En los años 70 el Gobierno invirtió en infraestructura y creó políticas de financiamiento para proyectar la industria. Por ejemplo, en 1972 se restableció la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y la entrega del premio Ariel; en 1973 surge la Cineteca Nacional y en 1975 el Centro de Capacitación Cinematográfica. La infraestructura permitió al Estado participar en toda la cadena de valor del sector.

Pero el 'cuento de hadas' duró poco, y para principios de los 80's el Gobierno retiró el apoyo y el cine mexicano se desmanteló. En unos meses se borró toda la estrategia cinematográfica del país que se elaboró en más de 40 años.

El Gobierno procuró reavivar la industria en 1983 con la creación del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y más adelante, en 1988, con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA).  A partir de ese año y hasta 1993 varias empresas paraestatales se liquidaron, fusionaron y vendieron, como Conacine y Estudios América.

La caída en las producciones mexicanas a inicios de los 90's fue estrepitosa. En 1988 se producían unas 90 películas, más que todas las que se hicieron entre 1995 y 1999, que fueron cerca de 70.

Solamente en 1992 se superaron las 10 películas producidas en México apoyadas por el Estado.

Con información de la Cepal e IMCINE

La recuperación y el nuevo siglo

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El número de asistentes a la exhibición de películas alcanzó 205.2 millones, 8% de incremento respecto a 2010. (Foto: Thinkstock)
cine  (Foto: Thinkstock)

El año en el que la industria cinematográfica volvió a ver la luz fue quizá 1998, con la reforma a la Ley Federal de Cinematografía y la creación del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine. Ya con la llegada del nuevo siglo, el cine mexicano empezó a mostrar más músculo. El Gobierno ha colaborado con la industria, primero con la regla del "peso en taquilla", donde por cada boleto se destinaba un peso a la producción nacional, que después fue derogada, y en 2007 con la modificación a la Ley del Impuesto sobre la Renta -actualizada en 2010-, donde se otorga un crédito fiscal a las firmas que aporten recursos a la producción nacional.

Así, aunque la producción no alcance los niveles de la ‘época de oro', poco a poco se va recuperando. De los 29 largometrajes producidos en 2003, en 2008 se alcanzaron 70. Y en 2010, según los últimos datos disponibles, se produjeron 66.

La composición del financiamiento de las películas nacionales se transformó. Mientras que a principios de 1990 menos de 20% era financiado con fondos públicos, en 2010 se alcanzó una tasa de 86%.

Con información de la Cepal e IMCINE

La producción nacional

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La fusión Cinemex/Cinemark acaparará 42% de las salas de cine del país, mientras Cinépolis quedará con 48%. (Foto: Archivo)
cine  (Foto: Archivo)

Una producción cinematográfica genera ganancias para el productor, pero también significa una gran cantidad de empleos. De acuerdo con el estudio de la Cepal, citando datos de IMCINE, en 2007 la industria generó 51,234 empleos directos, en los que 84% se concentró en las actividades de exhibición y alquiler. Las actividades relacionadas directamente con la producción y postproducción de películas emplearon a poco más de 3,000 personas. La producción de películas y videos, sin embargo, sólo representó en 2010, el 3%, 83 millones 194,000 pesos, del valor agregado de la industria, mientras que la exhibición y la producción de otros materiales audiovisuales representaron 35% cada una, de acuerdo con estimaciones de IMCINE, con base en el censo económico de 2004 del INEGI.

Uno de los problemas que enfrenta la producción mexicana es la falta de ventanas para su exportación. Entre 2002 y 2008, menos de 20% de lo producido, cerca de 60 películas, fueron a otros países. Argentina con 19 y España con 16, fueron las naciones donde se exhibieron más.

En el mercado europeo, donde la presencia es muy reducida, las mayores audiencias para películas mexicanas fueron las de El laberinto del fauno, con 3.8 millones de espectadores, junto con Y tu mamá también, con 985,000.

Uno de los principales problemas para la exportación mexicana son los temas locales de las cintas y la falta de recursos para la distribución, coinciden expertos.

En cuanto a la filmación de películas extranjeras en el país, México se ha quedado rezagado ante países como Canadá, Nueva Zelanda, Inglaterra, Francia y España, que ofrecen, entre otras ventajas, incentivos fiscales.

Por ejemplo, México devuelve 7.5% de lo facturado en gastos en productos locales y mano de obra nacional y 15% del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Canadá ofrece un crédito fiscal reembolsable de 16% en manos de obra local, Francia 20% y Nueva Zelanda 40%.

En la postproducción, México cuenta con la capacidad para realizar todas las actividades, incluso el multicopiado y la distribución a casi todos los cines de América Latina, menos Argentina y Brasil, que tienen mercados protegidos, como el mexicano, que está cubierto en la importación de copias para buscar incentivar la producción local de películas de otros países.

La oferta en el eslabón de producción incluye los servicios técnicos, locaciones,  laboratorios de revelado, vestuario, maquillaje,  carpintería, entre otros. Destacan en el país los Estudios Churubusco Azteca y los Baja Studios.

Con información de la Cepal e IMCINE

Distribución

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La rentabilidad de los productores es altamente mermada por los bajos ingresos en taquilla. (Foto: Thinkstock)
cine  La rentabilidad de los productores es altamente mermada por los bajos ingresos en taquilla. ✓  (Foto: Thinkstock)

La distribución de películas en el planeta está dominada por seis grandes empresas internacionales: 20th Century Fox, Disney, Sony, Warner Brothers, Universal y Paramount. En 2009, las cintas manejadas por estas empresas representaron 73% de los ingresos de taquilla en México. Las distribuidoras mexicanas como Videocine y Corazón se quedan con el 27% restante. La rentabilidad de los productores es altamente mermada por los bajos ingresos en taquilla. Un distribuidor comercializa la película a cambio de 30% de los ingresos en taquilla, mientras que el exhibidor se queda normalmente con 50% a 60% de lo recaudado y deja un porcentaje muy reducido al productor, que por si fuera poco comienza a recibir ganancias una vez que los costos de distribución y promoción están cubiertos.

En cuanto al precio de un boleto para el cine, de 2000 a 2010 pasó de un promedio de 28 a 48 pesos, teniendo su mayor salto de 2009 a 2010, que fue de 5 pesos.

En 2010 ingresaron 7,730 millones de pesos en las taquillas mexicanas. De esta cantidad, sólo 496 millones fueron de cine mexicano. A partir del 2000, el mejor año para el cine mexicano en cuanto a recaudación en taquilla fue el 2009, con 533 millones de pesos.

México se ubicó en ese año en el mercado número 14 del mundo en cuanto a recaudación en taquilla y el primero en América Latina, con 717 millones de dólares. Estados Unidos domina con 9,710 mdd.

El costo promedio de una producción mexicana es de 18.1 millones de pesos en 2008, últimos datos disponibles, mientras que en 2005 fue de 16.4 mdp y 12.9 millones de pesos en 2000. Desde 2003 la inflación general mensual, subyacente y no subyacente, en México se ha mantenido entre el 3% y el 6% aproximadamente, de acuerdo con datos del Banco de México.

Con información de la Cepal, IMCINE y la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (CANACINE)

Exhibición

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Hasta el 2010, la película mexicana más taquillera era Sexo Pudor y Lágrimas, del director Antonio Serrano. (Foto: Especial)
sexopyl  Hasta el 2010, la película mexicana más taquillera era Sexo Pudor y Lágrimas, del director Antonio Serrano. ✓  (Foto: Especial)

México es un mercado grande y en expansión para la exhibición de películas. En 2010 el país fue el quinto lugar mundial en términos de asistencia al cine, con 189 millones de boletos vendidos, sólo debajo de India (2,706 millones), Estados Unidos (1,239), China (374) y Francia (206). En 2010 se estrenaron en el país 307 películas, 253 extranjeras, y 54 mexicanas, de las cuales 42 fueron apoyadas por el Estado. De 1999 al año 2010, las películas mexicanas con mayor éxito en taquilla son: Sexo, Pudor y Lágrimas, con 5.3 millones de asistentes; El crimen del padre Amaro, 5.2 millones; Una película de huevos, 4 millones; Y tu mamá también, 3.5 millones, y Amores Perros, 3.3 millones.

Uno de los problemas del cine mexicano es que el público local no demanda cintas con la misma intensidad que otros países lo hacen, y la ley que garantiza el espacio en pantallas nacionales no es efectiva en la práctica, pues no hay sanciones para quien la incumpla, la vigilancia administrativa es difícil y existe falta de claridad sobre la variable que se debe utilizar para medir el 10%, concluye el estudio de la Cepal sobre la industria en México.

El artículo 19 de la Ley Federal de Cinematografía dice "Los exhibidores reservarán 10% del tiempo total de exhibición, para la proyección de películas nacionales en sus respectivas salas cinematográficas, salvo lo dispuesto en los tratados internacionales en los cuales México no haya hecho reservas de tiempo de pantalla".

"Toda película nacional se estrenará en salas por un periodo no inferior a una semana, dentro de los seis meses siguientes a la fecha en que sea inscrita en el Registro Público correspondiente, siempre que esté disponible en los términos que establezca el Reglamento", agrega la normatividad.

Con información de la Cepal, IMCINE y la CANACINE