Billy Eppler, el ‘genio’ de los Yankees

El directivo se encarga de reclutar a los mejores jugadores de beisbol para su franquicia; la paciencia para conocer el desempeño del deportista es vital en su formación, explica.
ny yankees  (Foto: Cortesía Fortune)
Shelley DuBois
NUEVA YORK -

Nos guste o no, el equipo de los Yankees de Nueva York es uno de los más emblemáticos de las Grandes Ligas de béisbol. Sin embargo, algunos de los trabajos más importantes dentro de la franquicia deportiva suelen pasar inadvertidos. Allí está Billy Eppler, subdirector general de personal de jugadores. Él dirige el equipo de los cazatalentos.

Eppler se abrió camino en la organización, comenzó con los Yankees como un ojeador en 2006. Es una experiencia que él considera crucial para su actual capacidad de liderazgo, ya que, en medio de toda la fanfarria, ser un cazador de talentos es un trabajo bastante ingrato. Eppler habló con Fortune sobre su experiencia como ojeador y por qué el ‘texting' o intercambio de mensajes de texto con los entrenadores de las ligas menores es tal vez la mejor parte de su trabajo.

Presentamos una transcripción editada de nuestra conversación.

Fortune: Existe la imagen de los ojeadores de béisbol como tipos solitarios que recorren en coche las zonas rurales del país. ¿Pero cómo es un ojeador moderno?

Billy Eppler: No existe ese tipo que cumple con los estereotipos de Hollywood. Hoy en día hay mucha más información, el trabajo consiste más en gestionar esa información. En realidad nunca es una sola persona la que decide, siempre es una mezcla de opiniones.

Lo vemos como una actividad similar a los diferentes métodos para evaluar las acciones de una compañía. El análisis cuantitativo en el béisbol podría ser más acorde con el análisis técnico que se utiliza en Wall Street. Se centra en el rendimiento real del jugador. Pero también necesitas saber cómo usar algunos de los aspectos más subjetivos como el cuerpo, la velocidad, la fuerza y la edad. Ambas esferas son extremadamente valiosas para tener una visión global.

¿Hay algo en la cacería de talentos que no haya cambiado con los años?

El elemento humano. No puedes predecir cómo se desempeñará un jugador cuando lo llevas a Nueva York, la atención que se le da al deporte profesional es enorme. Algunos vuelan a través de ella, los impulsa. A otros no les gusta estar en el centro de atención todo el tiempo, pero uno nunca sabe lo que sucederá hasta que no estén aquí. Esa es la parte difícil, y no ha cambiado.

¿Hay algún rasgo de carácter que deseas en los jugadores?

En última instancia, sin entrar demasiado en información protegida, nosotros estamos observando a algunos jugadores que tienen un alto grado de competitividad, incluso fuera del campo. Ellos quieren ganar a toda costa, incluso si están jugando un juego de cartas con sus hijos.

Imagino que terminas creando lazos con algunos de estos chicos. ¿Tienes que mantener tus propias emociones bajo control?

Estás tocando un punto que, para mí, equilibra lo visceral y lo cerebral en la toma de decisiones, y no hay manera correcta o incorrecta. Aprendes a manejarlas tomando conciencia de esas emociones.

Yo estoy fuera del campo por una razón, no podía jugar. Cuando realmente se reduce a eso, la razón por la cual muchos de nosotros trabajamos en esto es porque no podíamos  jugar tan bien y nos encantaba estar en el medio. Así que, cuando te das cuenta que realmente te gusta un jugador, tienes que preguntarte, "¿Por qué? ¿Juega como yo solía jugar? ¿En verdad está esforzándose?"

Se aprende con la práctica. Hay que reconocer que incluso algunos de los jugadores más estables y confiables están completamente fuera de tu control. Son seres humanos.

¿Cuál es una de las lecciones más importantes que has aprendido acerca de la gestión del talento en el béisbol?

Tan pronto como comience la temporada, alguien va a jugar muy bien y alguien empezará con un bajo rendimiento. [El Gerente General de los Yankees] Brian Cashman, me ha enseñado mucho acerca de no reaccionar demasiado pronto. He aprendido que el tiempo y la paciencia son armas muy poderosas cuando se utilizan bien.

Nuestra temporada es tan larga...dura seis meses, pero hay que considerarlo en fases bimestrales. Hay tres mini maratones para completar este gran maratón.

Alguien se apresurará a decir: "Oh, este chico será el jugador más valioso," pero el hecho es que estamos tratando con el elemento humano y existe este flujo y reflujo general. Observo a Brian y me maravillo de la forma en que sopesa cuándo es el momento adecuado para hacer un cambio y cuándo es el momento adecuado para dejar que un jugador lo decida por sí mismo.

¿Qué has aprendido sobre el manejo de otros ojeadores? 

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Cuando uno de nuestros cazatalentos recomienda un jugador o un intercambio y luego ese jugador comienza a ofrecer resultados, es divertido enviarle mensajes a ese ojeador en particular. Están tan entusiasmados por ese momento...  Me gusta contactarlos y decirles: "Oye, los tres viajes en avión que tomaste, o las horas que pasaste en el coche con cuatro horas de sueño, todo valió la pena".

O digamos que tenemos a un jugador que fue enviado a las ligas menores y un entrenador de bateo va con él y le ayuda a mejorar su postura. Ese entrenador tal vez esté participando en un juego de su equipo en las menores... y yo le escribo y le digo "Oye, Fulano de Tal está de vuelta en las grandes ligas, y acaba de conectar un doble al jardín izquierdo". Esos chicos crecen en esos momentos, han puesto sangre, sudor y lágrimas en nuestro jugador. Es muy divertido poder transmitir ese tipo de comentarios.

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