Escándalo de Walmart ‘tambalea’ a su CEO

Michael Duke puede enfrentar cargos en EU por el presunto caso de corrupción en México; ningún alto ejecutivo empresarial ha sido acusado de violar la ley anticorrupción de ese país.
walmexx  (Foto: CNN)
Stephen Gandel

Ningún alto ejecutivo de una importante empresa estadounidense ha sido acusado en relación con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés), que prohíbe el soborno a funcionarios públicos extranjeros. El director ejecutivo de Walmart, Michael Duke, podría ser el primero. Abogados y expertos en la legislación FCPA señalan que Duke y otros altos directivos de Walmart podrían haber violado la ley cuando presuntamente dieron por cerrada una deficiente investigación interna sobre corrupción generalizada en la división mexicana de la compañía.

Algo que potencialmente perjudica a Duke es que los funcionarios de la empresa tardaron años en notificar a los accionistas y a los reguladores gubernamentales sobre los posibles delitos, mucho después de que él y otros altos ejecutivos tuvieran conocimiento de los sobornos reportados.

De acuerdo al artículo del New York Times publicado este fin de semana, Duke se enteró de los supuestos sobornos en 2005, pero los directivos de la compañía informaron a las autoridades sobre los potenciales abusos hasta diciembre de 2011, justo después de que el Times le comunicara al minorista más grande del mundo que estaba investigando el asunto.

Se sabe que el Departamento de Justicia de Estados Unidos realiza una investigación criminal en torno a las acusaciones de soborno de Walmart.

La Comisión de Bolsa y Valores también inició una indagatoria y en la tarde del lunes, los demócratas de la Cámara de Representantes dijeron que ellos también investigarían las acusaciones de soborno por parte de la cadena minorista.

Los posibles cargos que se le imputen a Walmart llegan en un momento en el que el Departamento de Justicia se ha mostrado más agresivo a la hora de acusar a altos ejecutivos en casos de soborno.

En diciembre, el Gobierno acusó a ocho ex ejecutivos de Siemens, incluyendo a un anterior miembro del comité ejecutivo central de la empresa alemana, en relación con delitos de soborno cometidos por la firma.

Esa fue la primera vez que un miembro del consejo directivo de una  importante corporación mundial fue acusado de violar la ley FCPA.

Muchas de las violaciones a la FCPA cometidas por grandes empresas se resuelven sin mencionar directamente los nombres de individuos. En los últimos cinco años, el Gobierno estadounidense ha interpuesto más acusaciones contra individuos en el marco de la FCPA, pero los resultados han sido heterogéneos.

"Walmart se enfrenta a sanciones potencialmente enormes. Es más difícil en el caso de los ejecutivos. Los funcionarios corporativos tienen la obligación de hacer algo cuando se enteran de un soborno, pero no se les exige tanto", indica Jeffrey Kaplan, experto en legislación antisoborno del bufete jurídico Kaplan & Walker.

Walmart no es la única gran empresa implicada en acusaciones por soborno bajo la ley FPCA en la última década.

Este marco legal ha estado vigente desde los 70, pero la autoridad, apoyada por la ley Sarbanes Oxley y los tratados internacionales, comenzó a atraer más casos de forma agresiva a partir de la década pasada.

Desde entonces, el Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores han presentado alrededor de una docena de casos al año. Un gran número involucra a grandes empresas.

El año pasado, funcionarios del Departamento de Justicia dijeron que tenían más de 150 investigaciones abiertas concernientes a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero.

Ello se debe, sorprendentemente, al hecho de que aunque la FCPA hace que el soborno en el extranjero sea delito punible en Estados Unidos, durante mucho tiempo no se requería que las empresas y sus ejecutivos informaran sobre las irregularidades, incluso después de que tuvieran conocimiento de ellas. Por eso, a pesar de la ley, el soborno en su mayoría no se controló por décadas, a pesar de que la ley FCPA estuviera escrita.

Esa situación cambió, al menos para las empresas que cotizan en Bolsa, después de la aprobación de la Ley Sarbanes Oxley en 2002. Bajo esa legislación, los directores ejecutivos y los directores financieros deben certificar que los documentos financieros presentados por sus compañías sean correctos.

Los sobornos, en cuanto tienen que ocultarse, son por lo general un indicador de que por lo menos algo en los libros de la empresa ha sido falsificado.

Así, bajo la ley Sarbanes Oxley, ocultar el conocimiento de sobornos potenciales es efectivamente una violación de la ley del mercado de valores.

"(Como directivo) todavía no estás obligado a notificar a las autoridades competentes, pero tienes que cambiar el lenguaje en tus declaraciones financieras y cualquier desviación de la redacción estándar por lo general se nota", explica Philip Urofsky, socio de la firma de abogados Shearman & Sterling.

El resultado ha sido una avalancha de casos que violan la FCPA. La gran mayoría de casos presentados contra grandes compañías cotizadas son reportados por las propias empresas, ya sea porque traten de minimizar la multa o porque busquen culpar a empleados de bajo nivel.

Pero al parecer eso no ocurrió con Wal-Mart.

Duke era el responsable de las operaciones internacionales de la compañía cuando las acusaciones de soborno salieron a relucir en la empresa; sin embargo, cuando se convirtió en CEO a principios de 2009, certificó que las declaraciones financieras eran precisas, y que todos los casos de posible fraude habían sido expuestos.

El anterior CEO, Lee Scott, parece haber tenido conocimiento de los sobornos y, a pesar de ello, certificó también la veracidad  de las declaraciones financieras.

La compañía no comunicó a los accionistas que estaba investigando una posible violación de la FCPA hasta finales del año pasado.

Es más, si bien las empresas no están obligadas a reportar evidencia de que sus empleados sobornaron a funcionarios extranjeros, sí se les exige establecer controles para detectar sobornos e investigar y documentar clara y cabalmente el suceso cuando ocurra. Al parecer, eso no fue lo que hizo Walmart.

Según el Times, después de que Duke y otros ejecutivos de la compañía se enteraron de los supuestos actos de corrupción, encargaron una investigación interna del asunto a un ejecutivo acusado de haber sido cómplice en la trama de sobornos.

Como era de esperar, el ejecutivo encontró poca evidencia de malas prácticas. Si la investigación fue, en efecto, una farsa, entonces habrían incurrido también en una violación a la FCPA.

"Si la teoría es que los ejecutivos de Walmart crearon una investigación simulada, entonces eso justificaría llevarlos ante la justicia", dice Kaplan.

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