TV: la competencia por la nueva cadena

La Cofetel ha dado un paso firme, aunque aún falten años para que se consolide: analistas; los nuevos participantes pelearán por un mercado publicitario valorado en 33,000 mdp anuales.
antena  (Foto: Thinkstock)
Edgar Sigler /
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El mercado de la televisión abierta mexicana puede cambiar para siempre con sólo 1,000 millones de dólares.

Los reguladores han iniciado el proceso que puede derivar en una tercera y hasta cuarta cadena nacional que competirá contra Televisa y TV Azteca, y aunque aún faltan meses y quizás años para ver a otro gran operador quitándoles parte de ese mercado, el Gobierno y algunos analistas coinciden en que México nunca estuvo tan cerca de más competencia que ahora.

"Felicito a la Cofetel por aprobar el programa de licitación de nuevas frecuencias de TV. Es un paso vital para la competencia en el sector", así recibió el jueves pasado la noticia el presidente Felipe Calderón a través de su cuenta de Twitter.

"La tercera cadena es una posibilidad en el proceso licitatorio", expresó Alexis Milo, comisionado de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

Con las especificaciones que dio a conocer el miércoles pasado el ente regulador del sector, no se está pensando en una licitación de frecuencias que permitan una cobertura del 100% de la población, por lo cual no se puede considerar en sentido estricto como una cadena nacional, comentó Salma Jalife, ex comisionada de la Cofetel.

El programa de frecuencias contempla que se puedan otorgar los permisos para operar dos canales de televisión digital en 153 localidades del país, que abarcan el 93% de la población, con lo cual se puede pensar en una cadena nacional.

Independientemente de si es correcto llamarla tercera cadena o no, la cobertura proyectada sí representa una competencia real contra Televisa, opinó Alejandro Gallostra, analista de BBVA Research.

"La entrada de nuevos competidores en televisión abierta marcaría un cambio dramático en el entorno estratégico de Televisa, posiblemente resultando en una disminución de MXN8-12 por CPO (acción) en nuestro valor fundamental", comentó el analista en una nota para inversionistas.

También habrá que tomar en cuenta el tiempo: se espera que la primera licitación se adjudique hasta 2014.

"La publicación del programa es el banderazo de salida de este proceso, que es complejo y requiere mucho trabajo", explicó Alexis Milo.

Durante el proceso licitatorio se realizaran reuniones informativas con el sector, seminarios, y reuniones para explicarles las bases de licitación.

"La Comisión no deberá escatimar para los participantes entiendan el proyecto", apuntó el funcionario.

La mina de oro de las televisoras

La entrada de dos participantes a nivel nacional absorberá el 16% de los ingresos por publicidad en un periodo de cuatro años, según escenarios realizados por la mesa de análisis de BBVA Research.

Los anunciantes destinaron cerca de 33,000 millones de pesos en publicidad para televisión abierta en 2010, de los cuales Televisa capturó el 68% y TV Azteca el restante 27%.

Las ventas de contenidos de Televisa, que incluyen la publicidad en su mayor parte además de ventas de canales y licencias, sumaron cerca del 50% de los ingresos totales de la televisora en 2011, mientras que los ingresos en publicidad abierta representan el 87% para TV Azteca.

Aún no se sabe quiénes puedan ser los participantes, pues una de las condiciones para saber si se licitarán en grandes bloques o por varias regiones será el "apetito" que muestre el mercado, comentó Milo.

La Cofetel asegura que cuenta con 50 solicitudes para participar en las licitaciones, además del apoyo de una consulta pública que dieron a conocer a inicios de este año.

El ente ahora trabajará con la Comisión Federal de Competencia (CFC) para realizar las bases de licitación, y algunas voces se han pronunciado por la exclusión expresa de que las televisoras o empresas relacionadas a ellas puedan participar del proceso.

La CFC votó el miércoles pasado el recurso de reconsideración para la concentración de Televisa-Iusacell, y algunos especialistas comentaron que algunas de las condicionantes que impuso (o que debió imponer) el regulador debían estar relacionadas con la licitación de frecuencias de TV abierta.

"Lo que podría ser materia de esta concentración es un condicionamiento para que las televisoras no se opongan a los procedimientos de licitación", comentó Irene Levy, presidenta de Observatel, en una entrevista realizada el lunes pasado, antes de votarse la concentración.

¿Será un negocio viable?

Dentro de la expectativa que generó el anunció, aún queda la duda de si será un negocio atractivo; esto dependerá en mucho de las bases de licitaciones, las cuales aún tardarán unos meses en salir.

El primer obstáculo que salta a la vista es que se hablan de frecuencias para televisión digital terrestre (TDT), es decir, que requerirán de aparatos con la capacidad de captar estas señales.

Hoy los canales que transmiten tanto de Televisa como TV Azteca viajan por la frecuencia digital y analógica, pero la mayoría de los televisores en México sólo captan las segundas.

La Cofetel publicó hace unas semanas el programa para la transición a la TDT o el llamado "apagón analógico", donde pone como fecha de transición el 31 de diciembre de 2015, aunque el acuerdo prevé que este apagón no se realice del todo si la penetración de los receptores digitales no llega al 90%.

Pero los nuevos participantes detonarían este proceso. "La transición digital va muy atrasada, a niveles del 20% que están muy por debajo de donde esperaba la autoridad. Quien entre a la licitación tendrá su espectro para transmitir TDT, y comenzará a desplegar infraestructura. La entrada de este competidor aceleraría la transición porque le comenzará a comer parte del mercado de publicidad", comentó Fernando Butler, director de la consulta BHMC.

La penetración de televisión digital terrestre a nivel nacional se ubica en 13%, dijo Milo.

Aún existe una discusión sobre si el Gobierno debe destinar recursos para subsidiar un programa para dar receptores a las familias que cuenten con televisores analógicos, o si debe ser el mercado quien impulse esta demanda.

"En los países donde ha habido una penetración rápida, ha sido donde el Gobierno ha tomado una posición muy activa para dotar a la población de los convertidores. Se puede hacer a través de muchos mecanismos que requerirán recursos fiscales", expresó el comisionado Alexis Milo.

El Gobierno adelantó a través de un decreto el "apagón analógico" en un anuncio hecho en septiembre de 2011, pero la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) lo suspendió y congeló los 500 millones de pesos que se presupuestaron entonces para subsidiar los convertidores.

"Creo que debe ser algo integral, donde el Gobierno se junte con los fabricantes y distribuidores para que den ofertas de meses sin intereses, a la vez que se haga una promoción publicitaria para que la gente se anime a cambiar sus aparatos", comentó Salma Jalife.

La ex comisionada se mostró contraria a la propuesta de que en las licitaciones se impongan compromisos a los participantes sobre subsidios a estos aparatos, porque eso encarece los proyectos al punto en que dejan de ser atractivos.

Los expertos coinciden en que este proceso va para largo (y algunos aún quieren ver más hechos que resoluciones), sin embargo, todos aseguran que se dio un paso adelante, y que jamás se ha estado más cerca de que se presenten nuevas licitaciones de televisión abierta.

Nueva sangre

La Cofetel aún deberá construir las bases de licitación con la CFC, que por su parte determinará las características que deben cumplir los participantes.

Hasta ahora nada impide que Televisa y TV Azteca, o empresas asociadas a ellas- pujen por las frecuencias, pero el comisionado presidente Mony De Swaan ha destacado que se trata de una "licitación de carácter pro competitiva".  

"Hay que cuidar esa parte, la base de la licitación es la clave, porque debe establecer de entrada que quienes ya ostentan títulos de concesión deben estar impedidos de participar, pero sin duda Televisa y Televisión Azteca van a querer ser parte de los concursantes", comentó el diputado por el Partido de la Revolución Democrática, Carlos Sotelo, en un comunicado.

En este punto no se puede descartar a Telmex, del multimillonario Carlos Slim.

La compañía ha repetido que su intención es ofrecer servicios de televisión de paga, pero sus proyectos de televisión por Internet de UnoTV y Ora.TV (aún sin estrenarse), se alimentan de los ingresos por publicidad, como la televisión abierta, por lo que algunos analistas han jugado con la posibilidad de un posible interés por entrar a este mercado.

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La telefónica continúa impedida para ofrecer este tipo de servicios, pero el avance en el anteproyecto del Convenio Marco Interconexión que aprobó la Cofetel en su sesión del miércoles pasado, acerca cada vez más a la telefónica de que el Gobierno modifique su título de conexión.

"Esperamos que Telmex obtenga la autorización para ofrecer televisión de paga dentro de 6 a 12 meses, y esto puede ser un impulso mayor para AMX (América Móvil)", comentó BBVA Research en una nota a inversionistas el jueves pasado.

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