JPMorgan borró su pérdida de 6,000 mdd

El banco logró eliminar la merma por ‘trading’ de su balance general en el segundo trimestre; gracias a una mezcla de movimientos contables y previsiones optimistas, enmascaró sus malas cifras.
Jamie Dimon2  (Foto: Cortesía Fortune)
Stephen Gandel

Esto es tal vez lo más asombroso acerca de la pérdida por trading de 5,800 millones de dólares de JPMorgan Chase: echa un vistazo a los resultados globales de la empresa, y parecerá que el error de la Ballena de Londres, uno de las mayores pasos en falso en la historia de Wall Street, nunca sucedió.

A mediados de abril, unas dos semanas antes de que surgiera la noticia acerca de las pérdidas por trading, se esperaba que JPMorgan ganara 1.21 dólares por acción en el segundo trimestre. El viernes, JPMorgan reportó que ganó, pese a lo de la Ballena y todo eso, exactamente esa cifra.

La forma en que el banco parece haber compensado la pérdida por trading es un gran ejemplo de lo complejas y maleables son en realidad las ganancias de los bancos, y cuán creíbles son. El reporte trimestral de JPMorgan seguramente será la comidilla de los contadores durante algún tiempo.

"Sí, he visto estos resultados, pero también he visto cómo se hacen las salchichas y me preocupa contraer una intoxicación alimentaria en el futuro", dijo Mike Mayo de Credit Agricole Securities y autor del libro Exile in Wall Street, a Jamie Dimon, Presidente Ejecutivo de JPMorgan, en una reunión con analistas tras la publicación del reporte trimestral del banco.

Por supuesto que algunos de los negocios de JPMorgan eran fuertes. Las ganancias en sus operaciones hipotecarias, ayudadas por las bajas tasas de interés, aumentaron en cerca de 1,300 millones de dólares. Pero una buena parte de las ganancias de JPMorgan provino de algún intercambio de pérdidas y una suposición de que el panorama del banco, y de la economía en general, están a punto de mejorar bastante. Esta suposición podría ser correcta, pero también podría añadir más pérdidas en el futuro.

Entonces, ¿cómo hacer que una pérdida de casi 6,000 millones de dólares desaparezca?

Primera parada: Impuestos. El banco dijo que la equivocación de la Ballena de Londres costó al banco 4,400 millones de dólares solamente en el segundo trimestre. Pero eso es antes de impuestos. Sin embargo, después de pagar impuestos, JP Morgan indicó que la pérdida se reducirá a poco más de 2,700 millones de dólares, lo que significa que el banco planea obtener una cancelación del valor por impuestos de 1,700 millones de dólares por parte del Tío Sam.

Al igual que cualquier pérdida, los bancos están autorizados a utilizar las equivocaciones de 'trading' para compensar ganancias gravables en cualquier otra área del banco. La cuestión es la tasa.

A 1,700 millones de dólares, JP Morgan cancelará el valor para impuestos de aproximadamente el 38% de la pérdida. Eso no está tan fuera de tono respecto a la tasa de impuesto corporativo de Estados Unidos, pero es un porcentaje mucho mayor de las ganancias de lo que la mayoría de las empresas pagan realmente. Sin embargo, sólo con los impuestos, el banco pudo reducir la estela de la Ballena de Londres a 4,100 millones de dólares.

No hemos salido todavía de la tan nombrada dirección de inversiones o CIO. Dimon ha dicho desde hace mucho tiempo que la cartera es segura y que si él tuviera que liquidarla hoy, produciría una ganancia de 8,000 millones de dólares para el banco.

En el segundo trimestre, utilizó algo de ese dinero. Dejando a un lado a la Ballena de Londres, la dirección de inversiones tuvo una ganancia de 630 millones de dólares. Ahora tiene una pérdida de 3,500 millones de dólares.

Siguiente parada: Pérdidas en préstamos. Los bancos tienen que guardar dinero para los préstamos que creen que serán incobrables. Sin embargo, los bancos pueden reducir sus gastos al guardar menos dinero para pérdidas en préstamos futuros.

En el segundo trimestre, el banco guardó poco más de 200 millones de dólares para pérdidas crediticias futuras. Ésa no sólo fue la cantidad más baja que el banco había guardado en cualquier período de tres meses desde el inicio de la crisis financiera, sino que fue la más baja por mucho. Hace un año, la provisión para pérdidas de préstamos era de 1,800 millones de dólares.

Es más, el banco no sólo guardó menos dinero para los préstamos futuros, sino que también retiró dinero que había guardado en el pasado. Y cualquier dinero que se retira de las reservas para préstamos incobrables, los contadores permiten enviarlo directamente al balance general. Al parecer, 1,300 millones de dólares, o aproximadamente 28% de la ganancia total del segundo trimestre de la compañía, provino de este movimiento, que representa únicamente ingresos reales ante los ojos de los contadores.

Por supuesto, parte de este movimiento puede estar justificado. La cartera crediticia del banco parece haber mejorado: Un menor número de nuevas personas están diciendo al banco que no pueden pagar sus préstamos. La cuestión es, una vez más, la cantidad.

Por ejemplo, solamente en el negocio minorista del banco, JPMorgan aún tiene 8,000 millones de dólares en préstamos que la gente ha dejado de pagar. Esa cifra sólo se redujo 4% respecto a hace un año. Y el director financiero, Doug Branstein, dijo a los analistas que no esperen una mayor reducción de las reservas para tarjetas de crédito, lo cual significa que probablemente tomaron todo el jugo de ganancias que pudieron exprimir de ese negocio en este trimestre.

Si conjuntamos esto, JPMorgan parece haber conseguido un impulso de 2,900 millones de dólares gracias a cambios que hizo a las provisiones para pérdidas. Impresionante. Faltan sólo 600 millones de dólares para que la Ballena desparezca.

Ahora llegamos a los movimientos más oscuros. Los derechos por servicios hipotecarios -la obligación que un banco acepta de cobrar los pagos y e incluirlos en los préstamos que vende a los inversores- son uno de esos activos que los contadores llaman intangibles.

Los bancos mantienen esos derechos en sus balances generales como si valieran algo, pero en realidad son una obligación, y ningún banco podría realmente venderlos, por lo menos no por mucho.

Sin embargo, JP Morgan indicó en el segundo trimestre que, debido a una mayor gestión de riesgo -sin hacer mención al escándalo de firmas excesivas de ejecuciones hipotecarias-, el valor de sus derechos por servicios hipotecarios aumentó en 233 millones de dólares, casi 10 veces la ganancia que el banco recibió de la misma maniobra contable el año anterior. Y nos restan sólo 400 millones de dólares.

Última parada: El banco utilizó otra medida clásica de maquillaje de pérdidas: Decir que sucedió en algún otro momento. Justo antes de que el banco diera a conocer sus ganancias, anunció que replantearía sus ganancias del primer trimestre. JPMorgan ahora afirma que una mayor cantidad de las pérdidas por trading de la Ballena de Londres ocurrieron en el primer trimestre, 459 millones de dólares para ser exactos -o simplemente un poco más de lo que Dimon necesaria para llenar el hueco-, de lo que anteriormente se pensaba.

Y, voilá, con eso, la Ballena de Londres desapareció de la vista, o por lo menos del horizonte del balance general de JPMorgan.

"Creo que hicieron toda la manipulación posible para ocultar la pérdida", dice Christopher Whalen, que analiza acciones bancarias para Tangent Capital Partners tangente. "Algunos negocios eran fuertes, pero no creo que hubieran intentado aumentar los ingresos en tal medida si la Ballena de Londres no hubiera existido".

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