¿Se puede imitar el estilo de Buffett?

El inversor tiene una estrategia de largo plazo en sus apuestas financieras, algo que pocos emulan; Buffett destaca por presionar poco a las empresas y por dar recompensas más bajas a sus gestores.
buffett  (Foto: AP)
Pauline Skypala
Financial Times -

Warren Buffett es considerado a menudo como el heroico administrador de activos que demuestra que es posible tener un desempeño superior aún con una compra relativamente simple y mantener la estrategia.

Berkshire Hathaway, su vehículo de inversión, ha producido una rentabilidad anual promedio de 19.8% desde 1964, en comparación con 9.2% del S&P 500. Hubo sólo dos años en ese período en que los accionistas sufrieron pérdidas -2001 y 2008- e incluso entonces fueron de un solo dígito. Hubo sólo ocho años (de 47) en que los rendimientos fueron inferiores a los del índice.

Pero Buffett también es presentado como la excepción que confirma la regla de que la habilidad para invertir es escasa. Sólo unos pocos pueden igualar su récord.

La Kay Review llama a Buffett "el más exitoso de todos los administradores de activos", y dice que su estrategia "debe representar un buen punto de partida para cualquier discusión de buenas prácticas en la administración de activos". Aprueba la pequeña selección de empresas en la cartera de Berkshire, compradas por una apreciación de la empresa, no porque las acciones estuvieran baratas; los largos periodos de tenencia; las grandes apuestas, el enfoque hacia la remuneración de la administración, y la naturaleza cerrada del vehículo de inversión.

Estos atributos hacen de la operación de Buffett algo excepcional. La gran mayoría de los administradores de activos siguen un modelo de negocio distinto, y no hay indicios de que tengan algún deseo de emular el enfoque de Buffett.

John Kay, el economista que encabezó el estudio, no está sugiriendo que todos deban hacerlo. Él quiere ver una multiplicidad de estilos de inversión en oferta, y que los inversores seleccionen administradores dependiendo de si creen que un estilo particular les hará ganar dinero. Si utilizan más de un administrador deberían diversificar con base en el estilo.

Sin embargo, estos estilos no deben apartarse de las directrices de buenas prácticas que Kay establece, incluyendo dar prioridad a la creación de valor a mediano y largo plazo, basar las decisiones de inversión en los juicios acerca del desempeño de la empresa a largo plazo, y construir relaciones de administración con las empresas receptoras de la inversión.

Buffett goza de estrechas relaciones con las empresas en que invierte, pero como el profesor Kay señala en su reporte, rara vez utiliza la influencia que tiene en virtud de sus considerables participaciones.

Al ser cuestionado en la reunión con los accionistas de este año sobre cómo Berkshire Hathaway vota las acciones que posee, Buffett dijo que él y su equipo rara vez votan en contra de una administración. A ellos les gustan los negocios que poseen y no esperan que los administradores se sometan a las opiniones de Berkshire. Pueden votar en contra "de una tonta fusión en particular o de un plan de opciones sobre acciones", pero "sería aprobado de todos modos"; Berkshire no haría una campaña en contra de ella.

Paul Larson, estratega en jefe de acciones de Morningstar, señaló en una entrevista publicada antes de la Junta General de Accionistas de Berkshire que Buffett rara vez vende sus negocios privados, y aunque su equipo de gestores recorta sus participaciones cotizadas públicamente de vez en cuando, la rotación es alrededor del 10%.

Buffett considera su estilo a largo plazo como una ventaja competitiva, dijo Larson, porque las personas que han construido una empresa quieren venderla a una persona que actúe como un buen administrador de ese negocio. Berkshire no compra empresas con el fin de maximizar la cantidad de dinero en efectivo que puede extraer, sino para beneficiarse de sus actividades.

En efecto, Buffett dijo en la Junta General que "las grandes adquisiciones privadas vendrán a Berkshire Hathaway porque quieren venir", lo cual es una importante ventaja competitiva. Él hizo la declaración en respuesta a una pregunta sobre si otras empresas podrían copiar el modelo de Berkshire.

Charlie Munger, vicepresidente de Berkshire Hathaway, dijo que el modelo de la empresa era "peculiar" y difícil de copiar. Buffett dijo que estar controlando a los accionistas en el negocio era clave, al igual que adherirse a los principios establecidos hace 30 años, lo cual calificó como "algo muy difícil de hacer".

Otra razón por la cual los imitadores son raros podría ser la manera en que son pagados los administradores de fondos de Berkshire. Dos de los nuevos reclutas (Todd Combs y Ted Weschler) reciben un salario de 1 millón de dólares más el 10% de rendimientos superiores al S&P 500 en un periodo de tres años consecutivos, 80% del cual se encuentra en su propio registro y el 20% restante en el de otros, para fomentar la colaboración. Si ellos tienen empleados, es extraído de su compensación por desempeño.

Munger dijo que el 90% de los administradores de inversión estadounidenses se moriría de hambre con esa fórmula, lo cual es una observación interesante sobre los niveles salariales en el sector.

La pregunta real sobre el modelo de Berkshire, dentro del contexto de la Kay Review, es si ofrece un mejor rendimiento (✓) y compañías mejor dirigidas (?). En la medida en que lo haga, la siguiente pregunta es si puede ser ampliamente adoptado. Al parecer, Buffett y Munger no lo creen. Nadie más lo ha adoptado hasta el momento, lo que sugiere que tienen razón en que es difícil de copiar, o que otros prefieren modelos más grandes y que ofrecen más recompensas.

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