Medalla, sueño y escaparate para el Tri

El desempeño en Londres puede aumentar el valor de los jugadores y abrirles puertas en Europa; el futbol mexicano aún no se ha consolidado como exportador de talentos, dice Manuel Lapuente.
mexico londres  (Foto: AP)
Isaid Mera
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Las medallas doradas son 93% de plata y los sueños son íntegramente de oro.
¿Cuánto vale una medalla olímpica? Una presea de oro tiene un precio de 650 dólares y la de plata 335 dólares. Pero en las canchas, una medalla vale años de esfuerzo y sacrificios.

Los jugadores de la selección de futbol de México pueden allanar el camino a su sueño de jugar en las mejores ligas del mundo con su papel en el partido de este sábado contra Brasil por la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Londres.

Los grandes torneos a nivel mundial atraen las miradas de los clubes en Europa, por lo que tener buenos resultados incrementa la posibilidad de llegar a ellos, dice Miguel Herrera, entrenador del Club América de la primera división mexicana.

"La gente va a voltear muchísimo más hacia el futbol mexicano. México se debe volver exportador de jugadores, no importador", apunta por su parte el director técnico Manuel Lapuente.

México ya sabe lo que es tener éxito a nivel selección y que algunos de sus futbolistas crucen el océano para jugar en clubes extranjeros. Por ejemplo, después del triunfo del combinado Sub-17 en el campeonato mundial Perú 2005, Carlos Vela -actual jugador de la Real Sociedad- partió rumbo al Arsenal inglés. El año pasado, luego del que la selección consiguió el tercer lugar en el Mundial Sub-20 en Colombia, Ulises Dávila -actualmente en el Sabadell español- fue comprado por el Chelsea.

Una canción popular mexicana dice que "hay que saber llegar", y es ahí donde el futbolista mexicano padece. De los jugadores que se han ido a Europa en los últimos 10 años, sólo Rafael Márquez y Javier ‘Chicharito' Hernández han logrado sobresalir futbolística y mercadológicamente.

En contraste, hay casos como los de Pablo Barrera y Efraín Juárez, quienes luego de su participación en el Mundial Sudáfrica 2010 emigraron al continente europeo, pero regresaron recientemente al futbol mexicano.

Tanto Miguel Herrera como Manuel Lapuente coinciden en que esta situación es parte del futbol, y que entre más jugadores mexicanos participen en Europa más serán los que triunfen.

Lapuente añade que los jugadores, además de la competencia en el campo se enfrentan a muchas vicisitudes, como "un técnico bueno, un técnico que los quiera o un técnico que no los quiera". Herrera abunda en el tema de las posiciones, como en el caso de Barrera, quien juega de extremo, una posición que es cada vez menos utilizada en los clubes, explica.

El ‘mercado de piernas'

El éxito en el futbol se acompaña del aumento en el valor de los jugadores. Jorge Enríquez, actual futbolista del Tri olímpico, llegó a valer 1 millón 600,000 euros después del tercer lugar conseguido en el mundial Sub-20 de 2011, cuando antes valía un millón de euros, de acuerdo con datos de TransferMarkt.

El ‘Chicharito' Hernández incrementó su valor en 800,000 euros luego de su participación en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde pese a haber tenido poca participación anotó dos goles.

Se espera que los futbolistas mexicanos que participan en Londres 2012 incrementen su valor internacionalmente, aunque de manera marginal, dice el ingeniero en Sistemas y agente de jugadores Jorge Barnard. "Para el mercado nacional se elevará la cotización de los jugadores por su exposición mediática principalmente", consideró.

¿Cómo se valora a aun futbolista?

Además de los conceptos básicos como la edad, el talento y la nacionalidad, se toman en cuenta aspectos como el carácter.

"Que en cualquier medio que esté sobresalga", dice el técnico Manuel Lapuente. "El perico donde quiera es verde", ironiza.

Los encargados de valorar a los jugadores consideran estadísticas individuales y colectivas, junto con sus habilidades técnicas y físicas. Esto se traduce en una valorización con elementos subjetivos, detalla Barnard.

Decir ‘me gusta cómo juega' o ‘es un central argentino', son etiquetas subjetivas, abunda el agente.

En la evaluación se toman aspectos como: la trayectoria, si es jugador titular en su equipo, en qué clubes ha jugado, si es convocado a la selección, los logros colectivos y los individuales.

Para ejemplificar, Jorge Barnard, cuenta que si se califica a un jugador que es defensa central se tomarán en cuenta habilidades técnicas, como el cabeceo, la salida, anticipación y coberturas; además de las habilidades físicas como la estatura, fortaleza, rapidez, el salto vertical y el timing, entre otras.

Batalla histórica

En la exportación de jugadores, México queda rezagado respecto a Sudamérica, donde Brasil y Argentina dominan el rubro.

El mercado mexicano al competir con otros países de Latinoamérica lucha "contra la historia", apunta Miguel Herrera al referirse a la tradición que dichos países tienen en la exportación al continente europeo.

El técnico americanista señala que hay también muchos jugadores de estas naciones que no triunfan en Europa, pero que no se habla mucho de ellos y la atención se centra en sus grandes figuras.

Al 31 de diciembre de 2007, Argentina tenía exportados a 1,043 futbolistas, de los cuales el 54% estaban en Europa, de acuerdo con la agencia Télam.

"Todavía nuestro futbol no se consolida internacionalmente, eso es un hecho (...) Esto es poco a poco, no puede ser de la noche a la mañana", dice Manuel Lapuente

"El futbol internacional se está dando cuenta de que México está haciendo las cosas bien a nivel federación, eso es lo que va a provocar que contraten a más jugadores mexicanos", añade el técnico campeón con América y Necaxa.

Un punto a favor de los argentinos y brasileños que llama la atención de los visores es que sus equipos nacionales lideran normalmente el ranking de selecciones, avanzan a rondas importantes en campeonatos de trascendencia y sus clubes suelen ser serios competidores en torneos como la Copa Libertadores.

"Adicionalmente, el futbol mexicano se sitúa en promedio en segundo lugar en América como el mercado mejor pagado después de Brasil, lo que hace más difícil la salida del jugador nacional hacia Europa a las ligas élites por acceder a clubes medianos con presupuestos restringidos", abunda Jorge Barnard.

‘Dar el estirón'

En los últimos meses, el futbol mexicano realizó grandes cambios en su liga de primera división en busca de aumentar el nivel y el atraer a más aficionados. Los primeros resultados quizá se vean en el próximo Mundial de Brasil 2014, aunque las expectativas son mayores a largo plazo.

"Tenemos que empezar por ejemplo con la reducción de extranjeros. No podemos tener cinco extranjeros en la cancha sin darle oportunidad a los jóvenes, que nos han venido demostrando que es momento de que se les haga caso",  dice Lapuente.

El entrenador asegura que si se reduce a tres el número de extranjeros, además de abrir plazas a mexicanos, los foráneos que lleguen serán de mejor calidad, pues los dueños de los equipos "utilizarían ese dinero de los últimos dos para conseguir mejores jugadores, por razones lógicas. Automáticamente vendrían de mejor calidad y eso enriquecerá nuestro futbol".

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El círculo de los traspasos se cierra en el retorno económico. Si los equipos venden jugadores y ese dinero lo reinvierten en sus fuerzas básicas pueden lograr mayores ganancias y sanear sus finanzas.

"Hace falta internacionalizarlos y exportar jugadores, eso ayuda a tener una economía sana que es lo más importante, y el dinero que se gaste en fuerzas básicas va a ser bien solventado porque vienen jóvenes atrás", concluye Manuel Lapuente.

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