Ganancias corporativas, en focos rojos

Los reportes se han visto golpeados por Europa y el precipicio fiscal, dice Paul R. La Monica; es necesaria una corrección en los índices bursátiles para ajustarse a estos resultados.
wall street  (Foto: Getty)
Paul R. La Monica*
NUEVA YORK -

Los inversores están de un ánimo similar al de Óscar el Gruñón. Pero a diferencia del verde y peludo Muppet, ellos no aman la basura. Y eso es exactamente lo que los últimos reportes de ganancias corporativas son: sucios, deslucidos y polvorientos; podridos, irregulares y oxidados.

Las acciones se desplomaron el martes después de que los componentes del Dow Jones DuPont, United Technologies y 3M emitieran perspectivas decepcionantes.

Eso sigue a una perspectiva débil de Caterpillar el lunes, y a una caída fuerte del mercado el viernes tras los decepcionantes resultados de los gigantes tecnológicos Google y Microsoft, así a como cifras mediocres de General Electric y McDonald's.

Casi todas estas empresas desafían entornos macroeconómicos en todo el mundo que están obstaculizando la demanda por sus productos y servicios. Varias de estas firmas sugirieron que realizarían una reestructuración con el fin de aumentar sus ganancias, con DuPont anunciando 1,500 despidos. El fabricante de chips AMD también pronosticó un diluvio de cartas de despido la semana pasada, anunciando que recortará un 15% de su fuerza laboral.

Este incesante martilleo de malas noticias corporativas no debería ser una sorpresa para nadie. La economía de China está en una innegable desaceleración. Europa (especialmente Grecia y España) todavía lucen como pacientes en una sala de urgencias.

Y aunque el crecimiento de Estados Unidos parece estar estabilizándose, todo podría reducirse a un paro total si el Congreso cierra los ojos y da un paso hacia el precipicio fiscal a finales de año.

Pero ¿adivinen qué? A pesar de que el S&P 500 ha caído casi 3% en los últimos cinco días y el mercado en general podría terminar octubre en números rojos, los inversores tal vez necesiten prepararse para un retroceso aún mayor en las próximas semanas.

Las empresas ya no son capaces de reducir gastos lo suficientemente rápido como para compensar las débiles ventas. Lo hicieron ya en 2008 y 2009. La única manera en que las ganancias mejorarían significativamente en los próximos trimestres sería si la demanda mejora. Así de simple.

A falta de eso, parece que el mercado está a punto de sufrir un mayor descenso. Tomando en cuenta que algunos barómetros de alto perfil como Apple, Google, Verizon e IBM ya han entrado o están muy cerca de entrar en un estado de corrección (por ejemplo, una caída de 10% desde sus máximos recientes) ¿no debería el mercado en general hacer lo mismo?

El Dow y el S&P 500 están sólo 4% por debajo de sus máximos de 52 semanas. El Nasdaq se está acercando a una corrección, que tiene sentido debido a que Apple es un enorme componente de ese índice. Pero sigue estando sólo 6.8% por debajo de su máximo de 52 semanas y se mantiene con un alza de casi 15% en 2012.

Ahora bien, la buena noticia para los alcistas del mercado es que las valoraciones aún son relativamente atractivas para las acciones. El S&P 500 cotiza actualmente a 13 veces el consenso de estimaciones de ganancias para 2013, según Thomson One. Eso parece razonable, por ahora.

Pero los analistas están pronosticando un crecimiento de ingresos de sólo 7% para el próximo año. ¿Qué pasa si las estimaciones se recortan? Ése es un escenario plausible debido a todos los riesgos a nivel mundial antes mencionados. Un mercado múltiple de dos dígitos podría ser muy caro si las ganancias sólo aumentaran en porcentajes de un sólo dígito, razón por la cual las acciones tienen que caer aún más.

No parece que los inversores hayan considerado la posibilidad de un crecimiento económico y de ganancias lento en 2013. Si las acciones se recuperan un poco más, eso podría empujar a los inversores hacia una escalada de precios el próximo año si los resultados terminan siendo mejores que las previsiones.

Por supuesto, no todo es pesimismo para las corporaciones estadounidenses. El minorista de lujo Coach  y el gigante de los envíos UPS superaron las previsiones. Eso es alentador.

Pero algunas de las otras empresas que fueron los puntos brillantes el martes en el mercado apenas superaron las bajas expectativas. Yahoo provocó un rally por una apuesta sobre sus ganancias y por esperanzas de que la nueva presidenta ejecutiva Marissa Mayer finalmente renueve la firma de medios e Internet en problemas. Ésa es una historia específica de la empresa, no una señal de que la publicidad en línea es sólida. Ya tuvimos la macro mala noticia de Google la semana pasada.

Del mismo modo, el fabricante de motocicletas Harley-Davidson aceleró aún más pese a que sus ganancias y ventas cayeron respecto al año anterior, simplemente no cayeron tanto como los analistas esperaban. Difícilmente un motivo de celebración estridente.

Mantén eso en mente al analizar los resultados de Facebook y Netflix, dos acciones tecnológicas que han pasado por una mala racha. Las acciones de Facebook se dispararon 8.6% tras el cierre de la sesión del martes, después de que reportó ganancias 32% mayores en el trimestre. La meta ya era baja para estas firmas. Lo que los inversores tendrían que ver para entusiasmarse con el mercado general son resultados sólidos de firmas de la talla de Apple, AT&T, Amazon y Boeing a finales de esta semana.

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Por ahora, los ingresos son, para citar de nuevo a nuestro amigo Óscar, justo como el pescado que tiene envuelto en un periódico viejo. "Apestosos y fríos".  Y el mercado es capaz de cambiar esos ingresos por una gran olla de oro.

*El autor es columnista de CNNMoney. 

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