Sergio Marchionne, el CEO aventurero

El director ejecutivo de Fiat y Chrysler ha sabido luchar en el mundo de los negocios y la política; negociar con los sindicatos y criticar las regulaciones federales en EU son algunas de sus...
marchionne  (Foto: Cortesía de Fortune)
Alex Taylor III
FORTUNE -

El CEO de Fiat y Chrysler, Sergio Marchionne, no solo sabe dónde están las palancas del poder sino que él sabe mejor que nadie cómo usarlas. Consideremos como ejemplo los últimos 40 días: ha estado en todas partes, ocupándose de temas que marcan el día a día de todas sus empresas automotrices. Al mismo tiempo teje pacientemente el progreso de su plan estratégico a largo plazo. En junio, visitó Chicago y Venecia, además de sus visitas regulares a la sede de Fiat en Turín y de Chrysler en Auburn Hills, e intervino en temas de varia índole, desde las regulaciones federales de seguridad de Estados Unidos a las leyes laborales europeas pasando por iniciativas de cooperación en China.

Se trata de una deslumbrante actuación en solitario que la industria automotriz no ha visto desde que Carlos Ghosn rescató a Nissan a principios de la década 2000 y Lee Iacocca levantó a Chrysler de la cuasi bancarrota en la década de los ochenta. Aunque suscita preguntas obvias relativas a los obstáculos operativos, la gestión consensuada y la planificación de la sucesión, el espectáculo de Marchionne es un asombroso acto de funambulismo, ejecutado sin red.

Simplemente no puedes dejar de mirarlo. Marchionne es quien, después de todo, le sacó a General Motors un pago de 2,000 millones de dólares por romper su alianza, adquirió el 20% de Chrysler a cambio de nada en 2009 y ha mantenido viva a Fiat contra todo pronóstico. ¿Qué trapecio probará Marchionne ahora?

Hay más en el método de Marchionne que pura teatralidad. El tiempo no es su amigo. El futuro de Fiat sigue en la cuerda floja y Chrysler tiene mucho camino por recorrer antes de ampliar su línea de automóviles más allá de los jeeps y las pickups para volverse plenamente competitiva. Marchionne se mueve a velocidad casi sobrehumana para elevar a las dos compañías a la escala de una potencia mundial... O colapsar bajo la presión de consultar seis Blackberrys, lidiar con decenas de informes directos y consumir incontables cigarrillos (Marlboro es su marca favorita).

Esto es lo que el CEO que siempre viste suéter ha hecho últimamente:

Fiat aumenta la producción en Italia

Esta inversión en la planta de montaje es clave para los objetivos de Marchionne de fabricar vehículos de mayor margen y construirlos en Italia si es posible. Los planes fueron revelados a Automotive News: Fiat-Chrysler proyecta producir anualmente 280,000 unidades SUV pequeñas en Italia, la producción arrancará en junio de 2014. Unos 150,000 vehículos llevarán la marca Jeep, mientras que el resto serán Fiat. El modelo de Jeep, conocido internamente como el B-SUV, parece un pequeño Wrangler y será ofrecido como un modelo con tracción en las cuatro ruedas. El Fiat, que quizás lleve el nombre de 500X, estará disponible con tracción en dos o cuatro ruedas, reveló la publicación.

Marchionne impone la ley en los sindicatos

En la lucha para eliminar el exceso de capacidad de la industria automovilística europea, los mayores obstáculos han sido los sindicatos que impiden el cierre de fábricas y los políticos que los apoyan. Marchionne no pierde oportunidad para desafiarlos, y lo hizo de nuevo en la apertura de una nueva planta de 1,000 millones de dólares en Italia que Fiat construyó con Peugeot para ensamblar furgonetas comerciales. Allí, el CEO amenazó con llevarse la producción de los nuevos modelos Alfa Romeo fuera de Italia a menos que se le dé claridad en los reglamentos laborales sindicales.

"El relanzamiento de Alfa Romeo continuará con seguridad", dijo Marchionne a los periodistas de acuerdo con Bloomberg News. "Italia debe decidir si quiere que ocurra en este entorno o no, pues Fiat y Chrysler tienen varias alternativas." Fiat pretende introducir 19 modelos producidos en Italia hasta el año 2016, entre ellos nueve vehículos marca Alfa Romeo y seis Maserati, y los derechos para producirlos serán un valioso premio.

Fiat aumenta su participación en Chrysler

En el transcurso del año pasado, Marchionne ha ejercitado opciones de compra sobre acciones de Chrysler de VEBA, el fideicomiso de beneficios médicos para los jubilados de Chrysler. Su última adquisición del 3.3% aumenta la participación de Fiat a 68.49%. El directivo está empleando deuda nueva y refinanciada como un recurso provisional para realizar las compras. Marchionne quiere el control total de Chrysler para poder utilizar sus fondos para ayudar a apuntalar a Fiat y tiene el derecho de incrementar la participación de Fiat al 75% si puede conseguirlo antes de julio de 2014. Todavía está litigando con VEBA el precio de las acciones restantes. VEBA piensa que valen 10,300 mdd; Marchionne estima el precio en 4,200 mdd. La diferencia será resuelta por un tribunal de Delaware.

Marchionne cuestiona a la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carretera)

En una decisión muy inusual, Marchionne resolvió combatir una retirada ordenada por el gobierno de 2.7 millones de Jeeps por fugas en el tanque de combustible que provocaban incendios en las colisiones por alcance. Marchionne dijo que la tasa de accidentes  fatales por impacto trasero del Jeep no era mayor que la de los otros vehículos.

Para defender su caso, Marchionne se reunió personalmente en Chicago con el secretario de Transporte de Estados Unidos, Ray LaHood, a petición del propio LaHood. Tras la reunión, Chrysler acordó retirar solamente 1.56 millones de modelos Jeep antiguos, con el fin de instalar enganches de remolque que protegieran el depósito de gasolina, y remitir los restantes 2.7 millones de vehículos al "servicio al cliente", una acción menos onerosa. Desde todos los ángulos es una victoria considerable para Marchionne.

Marchionne juega con la mente de su socio chino

Desde la distancia, parecía que Marchionne jugaba psicológicamente con su socio chino Guangzhou Automobile Group (GAG). Chrysler planea producir más de 100,000 nuevos modelos Jeep en China en 2014, y bajo las reglas gubernamentales para las automotrices extranjeras tiene que asociarse forzosamente con una empresa nacional para fabricarlos.

Por si acaso, GAG creía tener una posición ventajosa en el acuerdo: Marchionne decidió moverle el tapete. "En China tenemos un buen socio y tenemos la posibilidad de utilizar un segundo aliado para desarrollar el Jeep", dijo según información de Reuters. Agregó que nada estaba asegurado, pero que había recibido "una serie de manifestaciones de interés" de otros fabricantes de automóviles chinos. Si quería obtener de GAG mejores términos para el acuerdo, no podría haber usado un farol más eficaz.

La eficacia de todos estos actos está por verse. La decisión de la corte de Delaware sobre el precio de las acciones sigue pendiente y podría tardar meses. A Marchionne seguramente le resultará más difícil vérselas nuevamente con la NHTSA luego de cosechar prensa negativa.

Hay que darle todo el crédito por estar allí, en el ojo público, dirigiendo el espectáculo. Al CEO de General Motors, Dan Akerson, le gusta decir que su ejemplo es Teddy Roosevelt como "el hombre que está en la arena, con el rostro manchado de polvo, sudor y sangre". Pero Sergio Marchionne está viviendo realmente como uno.

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